viernes, 9 de diciembre de 2016

Capítulo 24

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Capítulo 24

Lali no daba más de los nervios que tenía por Rochi, pero sus amigas no le llevaban el apunte. Como vio que nada podía hacer, decidió quedarse sentada en una mesa, y bebió un par de daiquiris. La fiesta se había arruinado, pero las chicas lo estaban disfrutando. Ella sólo quería que todo termine, y ver qué había pasado con Rochi.

Él tomó vino toda la noche
Mientras pensaba en ella

Pablo bajó en la parada indicada, y María estaba allí esperándolo. Casi se tiró del colectivo para poder besarla. Se fueron caminando abrazados hasta su departamento, que no quedaba a más de cinco cuadras de ahí. Subieron hasta el 5to "C", y entraron. María preparó dos copas y sirvió el mejor vino que tenía en su casa, un Navarro Correas malbec. Le dio una copa a Pablo y brindaron. Bebieron y luego comenzaron a besarse.

En la forma en que ella amaba
En su manera de andar
En la manera en que le dijo muchas cosas
Cosas que no eran verdad”

Augusto iba caminando hacia su auto. Ya era bastante tarde y recién salía de cenar con unos amigos en Palermo, pero sus amigos habían dejado sus vehículos en otra parte y venía caminando solo. De repente, vio que adelante de él una chica estaba por cruzar la calle por cualquier lado y un auto venía a toda velocidad. Sólo atinó a lanzarse y tratar de atajarla

Augusto:- (gritó desaforado) ¡Cuidado! (la atrapó en el aire y la tiró para atrás, provocando que se cayeran) Perdón...
Cande:- No, ¿Por qué perdón? Me salvaste la vida, gracias (se dio vuelta) ¡Doctor!
Augusto:- ¡Candela! Qué coincidencia, ¿Qué te pasó?
Cande:- Iba pensando y se me dio por cruzar, me olvidé que no estaba en el barrio como para cruzar así
Augusto:- Perdón la intromisión pero, ¿Qué hacés acá a esta hora y sola?
Cande:- Todos se fueron y me dejaron, me quedé sola y me quise venir a despejar, siempre me hace bien este lugar
Augusto:- Pero... ¿Vos no vivías en Villa Real? (Cande asintió con la cabeza) ¡Qué viajecito! ¿Querés que te lleve de vuelta? Estoy con el auto
Cande:- Sí, pero... Quiero quedarme un ratito viendo el río... ¿Me acompaña?
Augusto:- (sonrió) Tuteame. Por hoy olvidate que soy tu abogado. Pensá que soy tu amigo (le tendió el brazo, ella se agarró y finalmente cruzaron).

Cuando él llegó a casa
Ella había salido otra vez”

Rochi estaba dentro de la casa abandonada. Era una casa que había quedado en construcción desde hacía muchos años y ya no era de nadie, por eso la consideraban abandonada. Se sentó en el suelo y comenzó a llorar, esto no podía estar pasándole a ella.
Él se sentó en el suelo a su lado

Marcelo:- No llores Rochi
Rochi:- (inspiró) ¿Por qué me estás haciendo esto? ¿Qué te hice yo para que me arruines la vida?
Marcelo:- (con un arma en su mano) Nada, nada, tranquilizate que no voy a hacer nada
Rochi:- (asustada) ¡Guardá eso! ¡Guardá eso por favor!
Marcelo:- (guardó la pistola) Tranquila... Quiero que estés tranquila
Rochi:- ¿Cómo querés que esté tranquila?
Marcelo:- No quiero hacerte daño. Ya no más. Sólo quería hablar con vos, pero sabía que si no lo hacía de esta manera vos no ibas a querer.
Rochi:- ¿De qué querés hablar?
Marcelo:- Quiero pedirte perdón por todo lo que te hice
Rochi:- Estás perdonado
Marcelo:- No, no, Rochi yo quiero que lo sientas de verdad, no que lo digas para conformarme... Mirá... ¿Te acordás de este lugar?
Rochi:- (sonriendo, por primera vez en toda la noche) Sí... (miró alrededor) ¿Cómo no me voy a acordar?
Marcelo:- ¿Te acordás las cosas que hacíamos? (rió, pícaro)
Rochi:- (seria nuevamente) Eh, sí, pero no quiero nada
Marcelo:- (interrumpiendo) Shh... Tranquila... No te voy a hacer nada, confiá en mí (se sacó la mochila y la abrió, sacó de ella una caja de Tetrabrik). Mirá (le sonrió) ¿Tomamos?
Rochi:- (incómoda) Eh... Marce... Yo...
Marcelo:- Dale, ¿No vas a tomar conmigo como antes? Te volviste concheta ahora... (lo abrió)
Rochi:- (pensó unos segundos) Dale, pasámelo (sonrió)

Volvió a las 3 de la mañana
Demasiado bella para él
Él sacó la 22 del ropero
Y ella gritó en la pensión”

Nico estaba embobado con Jenny, chapando en los reservados. Había encargado varias botellas de champagne, y es que a ella le encantaba, tenía vicios caros como ella misma lo decía.

Jenny:- (tomando) Mmm qué bueno que está esto
Nico:- No tanto como vos
Jenny:- Epa...
Nico:- ¿No tendrías que estar trabajando?
Jenny:- ¿Qué pasa rubio? ¿Me estás echando? Hoy soy toda tuya
Nico:- ¿Hoy solo?
Jenny:- ¿Querés que sea tuya más veces?
Nico:- Todas las veces
Jenny:- (le metió la mano en el bolsillo y le sacó el celular, le agendó su número) Llamame cuando quieras, rubio (le guiñó el ojo)
Nico:- ¿Qué te parece si cuando nos vamos de acá nos vamos a pernoctar?
Jenny:- (se pasó la lengua por los labios) Me encanta.

Él tomo otro vaso de vino
La 22 estalló
La habitación se ponía roja
Y ella miraba sin hablar”

María y Pablo ya estaban en pleno acto sexual. Después de unas cuantas copas de vino más, iguales a la primera que tomaron, ya estaban totalmente entregados el uno al otro. Él entraba y salía de ella con lujuria y deseo, ella gemía de placer, sí que sabía hacérselo muy bien. Cuando terminaron, se acostaron uno al lado del otro, y ella le pidió lo que tenía ganas desde hace rato

María:- Dejala
Pablo:- (aún agitado) ¿Qué?
María:- Dejala. Quedate conmigo. Por favor, quedate conmigo
Pablo:- Bueno, no va a ser fácil pero… Ya fue, no puedo negar lo que me pasa con vos
María:- ¿Ya estás recuperado?
Pablo:- Em, sí, maso, ¿Por qué?
María:- Vení. Quiero mostrarte lo que más me gusta hacer en el mundo

María lo llevó hasta el living de su departamento, y se recostó en el piso de madera, en paños menores. Desde allí, comenzó a llamarlo con el dedo de forma muy sugerente.

Pablo:- ¿Y qué sería lo que más te gusta hacer en el mundo?
María:- Hacer el amor en el piso de madera recién lustrado, ¿Romántico, no?

Pablo sólo sonrió y se acostó junto a ella para volver a hacerla suya. Una vez más.

Aún lucía bella, muy bella
Pero ahora nada importa

Cande y Augusto iban en el auto de él camino a Villa Real.

Cande:- ¿Seguro no es molestia?
Augusto:- Por supuesto que no, pase usted
Cande:- (rió) ¿Dónde vivís vos?
Augusto:- En Recoleta
Cande:- ¡Yo vivía ahí!
Augusto:- Sí, con Euge… Sé todo yo
Cande:- ¡No vale! No soy interesante así, si ya sabés todo de mí…
Augusto:- No, hay muchas cosas sobre vos que no sé…
Cande:- Bueno, como ya te habrás dado cuenta… Mi cosa favorita en el mundo son los largos viajes en colectivo, y cualquier lugar donde pueda ver agua, pero ese lugar frente al Aeroparque es el mejor… ¿Y la tuya?
Augusto:- (pensó unos segundos) Buena pregunta… Nunca lo había pensado, pero calculo que algo que me haga desconectarme del laburo, de la rutina… Amo mi trabajo, por algo estudié, pero puede ser muy agotador… Me gusta mucho… La playa, de noche. Las cabalgatas nocturnas, ¿Alguna vez las hiciste?
Cande:- ¡Sí! También amo la playa, por eso anhelaba tanto esa casa de Necochea, sé que estaba prohibido hablar de trabajo hoy, pero imaginate, para mí tiene un valor más sentimental que material
Augusto:-  Tranquila, yo te voy a ayudar a que la recuperes

Él se sentó tambaleando
Y no dejaba de sangrar
Como queriendo perdonarla
Besó uno de sus pies”

Rochi y Marcelo ya se habían bajado más o menos la mitad del cartón de vino. Estaban alegres, riéndose, Rochi ya había perdido todos sus miedos, se sentía nuevamente bien y en confianza con él, algo que pensó que nunca iba a recuperar.

Rochi:- ¿Y por qué tardaste tanto en declararte?
Marcelo:- ¿Y qué querés si eras re lentejita vos? Te miraba un poco fuerte y te derretías
Rochi:- (rió a carcajadas) ¡No seas malo! Si ya me traías acá, ya experimentábamos el sexo, y no eras capaz de formalizar
Marcelo:- Bueno, era cobarde yo también
Rochi:- ¡Ah! ¡Eso era! Es bueno que lo admitas
Marcelo:- (quedó unos segundos en silencio) ¿Te acordás la vez esa que le metí caño a la vieja y te pedí que me escondas? (carcajeó)
Rochi:- ¡Eras terrible! Mis viejos casi me matan, y creo que nunca me creyeron que te habías escapado de tu casa porque tu viejo se había vuelto loco
Marcelo:- (dejó de reír y suspiró) Ay Rochi, tan bien la pasábamos juntos… Fui un gil cuando arruiné todo, quiero que me perdones, de verdad… Yo estaba celoso porque sos muy linda, y me volvía loco cuando te veía cerca de él… Ahora él te va a hacer feliz, prometeme que vas a ser feliz
Rochi:- (sonrió de costado) Sí… Seguramente voy a ser feliz… Espero que vos también lo seas
Marcelo:- ¿Vos me perdonás? Si me perdonás me vas a hacer muy feliz (Marcelo sacó nuevamente el arma)
Rochi:- Marce... Guardá eso... Guardalo por favor
Marcelo:- Decime si me perdonás, por favor
Rochi:- Sí Marce, te perdono todo. De verdad. Mirame a los ojos y vas a ver que no te miento. Fuiste alguien muy importante en mi vida y a pesar de todo, no te guardo rencor. Te perdono.
Marcelo:- Sos muy buena. Yo no me perdono todo lo que te hice.

Y apretó el gatillo. Sólo se oyó el grito ensordecedor de Rochi, el disparo y la caída del cuerpo muerto al suelo.

Sirvió su vaso con vino lentamente
Y bebió por última vez
Por última vez, por última vez
Por última vez, por última vez
Por última vez, por última vez
Por última vez, por última vez
Por última vez, por última vez
Por última vez.”

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Subo capítulo volando, ya pensé que no podía cumplir pero por suerte pude. Ahora sí, las dejo con TODA la intriga para el Lunes. ¿Quién recibió el disparo? ¿Rochi o Marcelo?
Espero que les haya gustado el estilo de escribir este capítulo, de la mano con la canción.
Buen fin de semana para todas.
Gracias a Ju Laliter por el comentario en el capítulo anterior.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

1 comentario:

  1. a la pelotitaaaaaaaa, que capitulonnnn! Voy a matar a Pablo y a Nico por lo que están haciendo, ni me imaginaba que Marcelo iba a ser algo asi, pobre Rochi que tuvo que ver todo eso y encima ahora el otro bobo de Pablo la va a dejar y lo peor es que lo de Maria es una calentura😡😔 espero el proximo, disfruta lo que queda de finde, besos😘♥

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