miércoles, 30 de noviembre de 2016

Capítulo 17

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Capítulo 17

Era Lunes. Luego de un fin de semana tranquilo, Pablo empezó a trabajar en Alumni. La primer persona que lo recibió fue María.

Pablo:- Hola
María:- (estaba escribiendo y levantó la vista, se impactó al verlo a Pablo) Hola, ¿Si?
Pablo:- (notó la actitud de María, se incomodó y tartamudeó) Eh... Eh...
María:- (expectante) ¿Para asociarse? Tiene que llenar estos formularios
Pablo:- No, no, soy el nuevo profe de los chicos de rugby. Y tuteame (le guiñó el ojo)
María:- (sonrojada) ¡Ah, sí! Pasá, te está esperando el coordinador en su oficina
Pablo:- Dale, gracias (le lanzó una mirada seductora y pasó)

Si Dios no existe, ¿Cómo es posible 
Toda esta vida de más que tenés? 
La última teca fue para el fierro,
Para las balas ya no te alcanzó”

Cande fue hasta la casa de su madre. Se había tomado esos días, desde el Jueves, para descansar, para desahogarse, para llorar, para no guardarse nada. Pero aunque doliera y mucho sabía que la vida tenía que continuar. Tenía que ponerse de acuerdo con su madre por la división de lo que le había dejado su padre. Ella anhelaba esa casa de la playa en Necochea, sería su escapatoria, soñaba con tener ese lugar para escapadas románticas con Vico, y para compartir vacaciones con él y Marianito como ella hacía cuando era chica con sus padres.
Grande fue su sorpresa al llegar a la casa que siempre había sido de sus padres, de los dos, la misma casa en la que ella vivió antes de independizarse, y ver dos camiones de mudanza y varios hombres entrando y saliendo con cosas. Cande visualizó también a Manu dando órdenes y a un hombre a su lado, demasiado cercano a ella.

Cande:- ¡Mamá! ¿Qué estás haciendo? (Manuela y el hombre voltearon a mirarla, él se apartó)
Manu:- Estoy muy ocupada ahora, volvé en otro momento, gracias
Cande:- ¡No! Primero decime, quién es él (señalando al hombre que la acompañaba), qué es todo esto (señaló los camiones) y qué se supone que estás haciendo
Manu:- Me mudo, ahora, si me disculpás... (amagó irse)
Cande:- (la siguió) ¡No! Explicame qué te pensás que hacés
Manu:- Volvé a la tarde, ahora no puedo

Cande se dio cuenta que era imposible seguir peleando con su madre, así que comenzó a caminar en dirección a la parada de colectivo. Sólo le faltaban unos metros para llegar cuando comenzó a sentir puntadas en su vientre nuevamente, que la hicieron retorcerse de dolor. Se tomó el abdomen y se encorvó hacia adelante, y debió dejarse caer en la vereda. Estaba sola, la calle no era muy transitada y sabía que si tenía que esperar a que alguien la viera podían pasar horas, así que sacó fuerzas de donde no las tenía y comenzó a respirar hondo. Justo como le había enseñado Mery. Inhaló. Exhaló. Inhaló. Exhaló. Bien, ya estaban pasando. Otra vez, inhaló, exhaló. Lo repitió unas cuatro veces más hasta que los dolores desaparecieron y pudo reincorporarse para llegar a la parada del colectivo.

¡Ay! Pero qué pillo dulce que sos 
Pero qué tío tan dulce que sos
El temor hace al cobarde zafar
Y si amanecés, reís”

Rochi no quería quedarse sola. Era sólo una semana, luego ella tampoco iba a estar en las mañanas. Pero sentía que algo malo iba a pasar. Marcelo andaba cerca, de eso no tenía dudas. Ella lo había visto, estaba segura de que era él.
Como tenía miles de cosas que hacer para su casamiento, le había pedido a Lali que la acompañe. Al menos aparte de ayudarla, iba a tener su compañía, no estaría sola, que era lo que más la preocupaba. Habían ido juntas a elegir un vestido.

Lali:- ¿Pero estás segura que no te convendría mandarlo a hacer?
Rochi:- ¡No! Nada que ver, vos viste que yo soy re sencilla, algo vamos a encontrar seguro
Lali:- OK... ¿Y? ¿Estás emocionada?
Rochi:- (con una gran sonrisa) Sí, mucho, deseo que ya llegue ese día, por eso lo anticipamos, estoy muy ansiosa
Lali:- Qué ternura, quién lo hubiera pensado, ¿Vos y él juntos? (largó una carcajada) Si en la secundaria tenían menos onda que mi pelo
Rochi:- ¿Cómo menos onda si éramos todos del grupo?
Lali:- Sí, pero creo que nunca le habrás dicho más que tres palabras seguidas, si ni hablabas, y menos con él (hizo una pausa y largó otra carcajada) ¿Te acordás cuando Nico te mandó una carta haciéndose el romántico?
Rochi:- (carcajeó también) ¡Siii! ¡Con el tema de Sandro! (canturreando) Así, como una rosa deshecha por el viento
Lali:- (rió a los gritos) ¡Es un goma! Menos mal que no le diste bola
Rochi:- Aparte es re pirata... Bueno, era... (señalando hacia un local) ¡Vamos a ver ahí! Capaz consigo algo

Hay muchos bueyes y pocos toros,
Y ahí vas jugando, 
Borracho samurái
Hay una hoguera para los malos,
Cosas peores pueden suceder”

Euge estaba tan agotada que no podía salir de la cama. A Nico le llamó mucho la atención verla así, esa no era su bonita, era evidente que algo estaba pasando.

Nico:- ¿No estás bien, no bonita?
Euge:- Más o menos... Ay, me duele todo
Nico:- Mirá (señaló hacia el hombro de ella) otra más
Euge:- (se giró a ver) ¿¡Otra más!? No sé qué onda...
Nico:- Prometeme que te vas a hacer ver bonita, ya no me está gustando nada esto
Euge:- Está bien, voy a pedir turno con un médico clínico así me manda a hacer todos los análisis

¡Ay! Pero qué pillo dulce que sos 
Qué bandolerito dulce que sos.
Te la van a dar con queso, monsieur.
Tu fama te va a purgar

Peter estaba por irse del entrenamiento, salía lo más rápido que podía para ir a buscar a Pamela y pasar algo de tiempo con ella, pero lo vio a Pablo y tuvo que quedarse sí o sí

Peter:- ¡Pablote! (se abrazaron)
Pablo:- ¿Qué hacés bro?
Peter:- Arrancaste hoy nomás
Pablo:- Sí, está buenísimo esto
Peter:- Che, tenemos que organizarte la despedida de soltero, ¿Puedo yo?
Pablo:- Sí, pero no te zarpes ¿Eh?
Peter:- No, tranqui... Tomamos algo... Traemos unas minitas (le guiñó el ojo)
Pablo:- (largó una risa) Si vas a traer minas, traela a la recepcionista de acá
Peter:- Epa, ¿Todavía no te casaste y ya andás de trampa?
Pablo:- Los ojos están hechos para ver
Peter:- María
Pablo:- ¿Qué?
Peter:- María se llama (le guiñó un ojo). Me tengo que ir Pablote, nos vemos

Ya me estoy mordiendo esa tostada, 
Por celos vas a matar
Paraíso de los olvidados,
Que sopla algún pecado más”

A Mery le tocaba comenzar en el nuevo trabajo. Gas la llevó y la dejó en la puerta. Estaba nerviosa, pero al menos se sentía más tranquila porque ya había cruzado palabras con Ángela. Ella la recibió muy bien, estaba sola y realmente se aburría.
A la hora de la cena, Mery le sirvió y quiso retirarse, pero Ángela le pidió que se sentara con ella.

Mery:- Gracias, es usted muy amable
Ángela:- No, por favor querida, vos no estás para ser mi mucama, sos mi acompañante, alguien con quien hablar así no me aburro (rió). Mis hijos fallecieron. Tengo nietos pero ni se acuerdan de mí
Mery:- (se apenó) Qué triste, ojalá yo tuviera abuelas... Ya no las tengo
Ángela:- ¿Qué edad tenés?
Mery:- Veintiséis
Ángela:- Tengo un nieto de esa edad. Bueno, tiene veintisiete en realidad. Es el único que más está conmigo, pero hace rato que no viene. Es el novio de Jimena, ¿Vos lo conocés?
Mery:- (negó con la cabeza) No, a Jimena la conocí por unos amigos
Ángela:- Hace poquito que están juntos, pero parece buena chica…

Mientras tanto, Jime estaba contándole a su novio que ese día empezaba la nueva chica que cuidaría a su abuela

Jime:- Hoy empieza la nueva chica que va a cuidar a tu abuela a la noche, tendríamos que llamar a ver cómo está todo
X:- Sí, igual si es de confianza tuya no creo que pase nada, ¿No?
Jime:- Calculo que no, pero por si acaso
X:- ¿Cómo es que se llama?
Jime:- María
X:- Qué nombre de mucama (rió)
Jime:- ¿Para qué querés saber el nombre? ¿Te la pensás chamuyar?
X:- No, qué celosa... (hizo una pausa) Igual, un día de estos capaz me pego una vueltita para conocerla (Jime le dio una palmada en el antebrazo)

¡Ay! pero qué tío dulce que sos,
Qué lindo rufián, qué dulce que sos. 
Negociaste con tu amante, y verás
Eso nunca da muy bien”

Cande decidió volver a lo de su mamá. No iba a parar hasta que no le explicara qué estaba haciendo. Vico, que ya estaba de vuelta en su casa, insistió en acompañarla, ella no quería porque decía que era un tema personal y exclusivo de madre e hija, pero él la acompañó de todos modos. Como no se bancaba mucho a Manuela, le ofreció a Cande quedarse afuera mientras ella charlaba.
Cande entró y vio a su mamá en el piso de arriba, pero ésta no bajó. Cande comenzó a gritarle desde abajo

Cande:- ¿Ahora sí me vas a decir qué está pasando?
Manu:- Vendí la casa
Cande:- (enojada) ¿Qué? ¿Cómo que vendiste la casa?
Manu:- Sí, me mudo, no quiero vivir más acá
Cande:- Está bien... ¿Y la casa de Necochea?
Manu:- También la vendí
Cande:- (comenzó a llorar y subió las escaleras) ¿Por qué la vendiste mamá? ¡Yo quería esa casa! Supongo que tampoco voy a ver un peso de las ventas... Además, ¿Cómo hiciste para venderlas? ¡Tenían que ir a sucesión!
Manu:- Las vendí cuando tu padre estaba de última
Cande:- ¡Eso es ilegal! Él necesitaba de sus facultades plenas para poder vender algo
Manu:- Comentáselo a alguien que le importe
Cande:- ¡Más vale! ¡Te voy a poner un abogado! ¡No me importa que seas mi mamá! Desde que Vico me contó lo que hiciste cada día te aborrezco más
Manu:- (desconcertada) ¿Ah sí? ¿Y qué hice?
Cande:- ¡Abortaste a nuestro hermano!
Manu:- Ay, qué pena... ¡A vos también te hubiese abortado si fuera por mí, te tuve sólo para retenerlo a tu padre!
Cande:- Sos una mierda, no sos más mi mamá, para mí sos un monstruo y te vas a quedar sola y sin nada

Manuela, que se había ido enojando a lo largo de la discusión, llegó al culmen de su ira. Casi sin pensarlo empujó a Cande, quien se encontraba al borde de las escaleras, haciendo que ruede por todo el largo de la misma hasta terminar inconsciente en el piso de abajo.
El mismo amigo que estaba con ella a la tarde, salió desde el cuarto. Vico, que escuchó el fuerte ruido, abrió la puerta y vio a Cande tirada en el suelo.

Vico:- (totalmente fuera de sí) ¿Qué pasó? (miró a Manuela) ¿¡Qué le hizo!?
Manu:- (en shock) Estábamos discutiendo y se desmayó, yo no le hice nada, se desmayó y justo estaba al borde de las escaleras
Vico:- ¿¡Rodó por las escaleras!? (Manu asintió con la cabeza) ¡Manuela, el bebé! (se acercó al lado de Cande) Can... Mi amor, despertate (sacudió su cara) ¡Cande! (miró hacia arriba) ¡No reacciona!
Manu:- David, llevala a un hospital, por favor (éste asintió)
Vico:- (confundido) ¿David?
Manu:- (sorprendida) Sí... ¿Por?
Vico:- No... Por nada... (alzó a Cande en brazos) ¡Vamos, rápido!

Dice que sabe, y no siempre sabe,
Qué le conviene, qué es bueno para él
Y va montado en su veneno
Moda alocada y el coco en su sillón”

Mery estaba por irse a dormir, ya que Ángela lo había hecho hace rato; cerró todas las puertas y cuando iba por el pasillo hacia el cuarto de servicio chocó sin querer a una mesita ratona e hizo que un cuadro se acostara. Mery lo levantó y se detuvo a mirar la foto. Había una señora con un nene. La señora era Ángela, pero seguramente hacía unos cuantos años, ya que se la veía muy joven. El nene no sabía quién era, pero Mery se asustó al verlo igual a Amado. Era rubio, de ojos celestes, con el pelo apenas un poco más largo que su hijo. La situación no le estaba gustando. Pero no, no tenía que sugestionarse. La propia Ángela tenía esas características, era normal que sus hijos o nietos fueran así. Mery acomodó la foto sobre la mesita y se fue a dormir.

Afilaste tu cuchillo de más 
Así tu vaina se va a desgarrar, 
La fortuna ya se aparta de vos,
Y al club del arpa te asociás”

Vico entró a la clínica con Cande en brazos. Se lo veía pálido, agitado y desesperado. Avisó en recepción lo que había pasado, y automáticamente la recostaron a Cande en una cama en un consultorio de guardia. Vico comenzó a hablarle, a acariciarla, hasta que ella logró abrir apenas los ojos.

Cande:- ¿Eh? ¿Qué me pasó?
Vico:- Shh, no hables, no te fuerces mi amor. Tuviste un accidente
Cande:- Me duele la cabeza
Vico:- Sí, te caíste y te golpeaste la cabeza muy fuerte, estabas desmayada, por suerte recuperaste la conciencia, yo me moría si te pasaba algo (besó su frente)
Cande:- (quedó unos minutos en silencio y luego preguntó) ¿Y mi bebé? (se acarició suavemente el vientre)
Vico:- (preocupado) No sabemos Can. Te traje acá porque me dijeron, pero todavía no te revisó ningún médico (en ese momento se abrió la puerta)
Doctor:- ¿Usted era la señora que estaba desmayada? (Cande asintió con la cabeza) ¿Qué sucedió?
Vico:- Tuvo un accidente, se cayó por las escaleras y se desmayó, y está embarazada
Doctor:- ¿Cuál es el tiempo del embarazo?
Cande:- Siete semanas y media, aproximadamente (se tocó la cabeza) ¡Ay! Me duele mucho la cabeza, doctor.
Doctor:- Tendremos que realizarle una ecografía y una tomografía para evaluar las lesiones

Cuando el billete hace que baila, 
La mierda corre y la traición también
Vengaste al Fito, y a Panasonic
Y en unos días la tele va a olvidar.”

Peter recién llegaba a su casa. Era realmente tarde. Lali ya no estaba aguantando más toda la situación. Sentía que Peter estaba mintiendo. Santi ya estaba dormido.

Lali:- No me vas a decir que venís de entrenar porque no te voy a creer eh, tampoco soy tan tarada
Peter:- ¿Me dejás hablar? (Lali asintió) Hoy empezó a trabajar Pablo en Alumni. A la salida lo llevé a la casa y nos quedamos un rato allá. Te manda saludos Rochi.
Lali:- Estuve con ella hoy
Peter:- (incómodo y disimulando) ¡Claro! ¡Sí, me dijo!
Lali:- Me podrías haber avisado al menos, ¿No?
Peter:- Perdón amor, se me re pasó (le dio un beso). Estuvimos hablando con Pablo de la despedida de soltero, se la voy a organizar yo (Lali lo fusiló con la mirada). Tranquila amor, confiá en mí, va a ser algo tranqui, si vos viste cómo es Pablo... Podrías organizarle vos algo a Rochi
Lali:- (dudando) Podría ser... Mirá que no me olvido de que también tenemos que organizar nuestra salida
Peter:- Sí, sí, obvio que no me olvido (hizo una pausa). Te amo, La
Lali:- Te amo más Pitt (se colgó de su cuello y él la llevó a la cama)

Al rato de recibir la visita del médico, trasladaron a Cande a realizarle una tomografía en la cabeza para evaluar las lesiones. Afortunadamente, salió que no existió ningún daño; sólo restaba esperar por la ecografía, pero como el ecografista no se encontraba, debía esperarlo, ingresada, hasta que éste llegase.
Cande y Vico estaban muy preocupados por su bebé. Ella sentía que algo no andaba bien, tenía fuertes dolores en su abdomen, justamente esos mismos que había tenido por la mañana. Ante la duda, el médico le indicó un medicamento que le pasaron por vía endovenosa y que servía para parar las contracciones. A medida que éstas fueron cesando, Cande fue quedándose profundamente dormida. Vico estaba a su lado haciéndole compañía, durmiendo en la silla que había colocada para el acompañante, con una mano abrazándole el vientre.

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Hola chicas: ¡Qué misterio nuevamente en este capítulo! Las dejo con todas las intrigas para mañana...
¿Qué habrá pasado con el bebé de Cande? ¿En qué terminará el conflicto con Manuela? ¿Qué onda Pablo con María? ¿Las mentiras de Peter habrán llegado demasiado lejos? ¿Quién será el nene de las fotos que vio Mery?
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

martes, 29 de noviembre de 2016

Capítulo 16

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Capítulo 16

Al otro día del sepelio era Viernes. Había pocos ánimos en todo el grupo, estaban todos muy pendientes de Cande ya que no la habían visto bien, pero los que más entendían realmente su dolor eran Vico, su amado Vico, y Gas, ya que sabían lo que significaba perder a uno de sus padres, y sí que dolía.

Quiero decirte que todo cambió 
Que me voy metiendo en un mundo peor 
Que subo la apuesta y de a poco me quedo sin ti

Euge llamó por teléfono a Augusto, ya que el día anterior había tenido que cancelarle.

Augusto:- Rubia
Euge:- Doc, ¿Nos vemos hoy?
Augusto:- Sí, ¿A las tres?
Euge:- A las tres. Pero voy a ir sola al final porque mi amiga no puede
Augusto:- No pasa nada, es para mostrarte los avances, después vos se lo comunicás a ella
Euge:- Está bien, a las tres estoy allá

Que la arrogancia no puede borrar 
La tinta que llevas grabada en la piel 
Ni las mil noches de frío por esta pasión

Mery estaba alistando a Amado para llevarlo al colegio, cuando notó que el nene no estaba al cien por ciento.

Mery:- ¿Te pasa algo mi amor? No te noto bien, desde ayer
Amado:- Má, no me gusta quedarme con la tía Dani
Mery:- (seria) ¿Por qué?
Amado:- No me trata muy bien
Mery:- ¿Por qué decís eso? ¿Te hizo algo? ¿Te gritó? ¿Te pegó?
Amado:- (largó un llanto, Mery lo abrazó) Me dijo cosas feas, como que papá no me quería, y que yo no era su hijo (la cara de Mery se transformó), y que nos iba a dejar porque no nos quería ni a vos ni a mí
Mery:- ¡Qué barbaridad! Yo voy a hablar con ella, quedate tranquilo que lo que dice no es cierto, vos sabés que papá nos ama, no nos va a dejar, y no te preocupes, ya no vas a quedarte con ella (Amado sonrió). Bien, así te quiero ver

Te cascotearon, no querés salir 
Por esas calles también me perdí 
Creyendo que todos los cuentos se cuentan así

Rochi y Pablo estaban viendo cosas para su casamiento, el que estaban organizando en tiempo récord. Ya era un hecho que el Lunes él comenzaba a trabajar en las divisiones inferiores de Alumni, puesto que había conseguido gracias a Peter, y Rochi en dos semanas iniciaba la facultad junto a Lali, por lo tanto entre ese día y el siguiente iban a tratar de comprar lo que hiciera falta.

Pablo:- (señalando una alianza) ¿Te gusta esa?
Rochi:- (sonriendo) ¡Me encanta!
Pablo:- ¿Vamos a verlas? Así nos toman la medida de paso
Rochi:- ¡Pero mirá lo que valen! Yo pensaba algo más económico, como esas (señaló otras)
Pablo:- ¿A vos te gusta esa? (Rochi asintió con la cabeza) Bueno, entonces nos llevamos esas y no se discute (Rochi, enternecida, lo besó)

Quiero decirte que vine hasta acá 
Corriendo la vida siempre de atrás 
Soñando esos sueños agrestes en la oscuridad

Gas se había ido a hacer el pedido de materiales para su carpintería, cuando le pareció ver a lo lejos a Rochi y a Pablo. Comenzó a caminar a paso más acelerado para encontrarlos, pero de golpe habían desaparecido, seguramente habían entrado en un local. Gas iba distraído pensando en eso, cuando casi chocó con un viejo conocido suyo.

Gas:- Uh, perdón
Ezequiel:- Todo bien... Eh, Gasty ¿Sos vos?
Gas:- Sí... (dudó un instante) ¿Ezequiel?
Ezequiel:- El mismo
Gas:- (no muy contento) Qué raro verte por acá
Ezequiel:- ¿Pensabas que estaba guardado?
Gas:- (negó con la cabeza) No, no, pero digo, estamos lejos del barrio
Ezequiel:- No pasa nada por allá, hubo que salir... ¿Y vos? ¿Te hiciste concheto y te olvidaste de los ñeris?
Gas:- Nada que ver, sigo siendo el mismo de siempre
Ezequiel:- Mejor, rancho (vio que Rochi y Pablo salían de la joyería). Bueno, me tengo que ir (señaló hacia su derecha, el lado en que estaba la pareja)
Gas:- (desconfiando) Eh... Sí, sí... Nos vemos

Que no soy nada si no tengo tu voz 
Que las espinas que te trajo este show 
Se sacan de una en la cara del que no creyó

Cande y Vico estaban hablando sobre qué harían de ahí en más, ellos habían vuelto por Mariano, y éste ya no estaba, por lo tanto, debían resolver si irse a EEUU o quedarse en Buenos Aires.

Cande:- ¿Y qué vamos a hacer ahora, Vico? Papi ya no está
Vico:- Mirá flaqui, me dijeron que mínimo tengo que estar seis meses acá antes de volver a pedir el traslado
Cande:- Bueno, igual nos teníamos que quedar al menos para el casamiento de Rochi y Pablo, ¿No?
Vico:- Sí, tenés razón. No te preocupes, pago los impuestos del departamento con home banking, no pasa nada
Cande:- ¿Y te gustaría que nuestro americanito naciera acá o allá?
Vico:- (rió) ¿Americanito?
Cande:- ¡Sí! Le puse así porque yo vine de allá embarazada
Vico:- ¿Habrá sido el día ese de las cabañas? ¿Cuando fuimos a cabalgar y eso...?
Cande:- (soltó una carcajada) Shh (se puso el dedo en la boca como indicando silencio), sí, seguro (lo abrazó). Aii gracias.
Vico:- (devolviendo el abrazo) ¿Por qué?
Cande:- Porque sí. Porque me hacés reír a pesar de que pensé que por mucho tiempo no iba a hacerlo. Porque me hiciste mamá. Porque me das toda la fuerza que necesito
Vico:- Te amo Cande, gracias a vos por darle una segunda oportunidad a este negrito (sonrió dulcemente).

Andrajoso el andar me quedó por seguir 
Una forma de amar, de no ver y sentir 
Que somos los mismos que siempre rodaron así, 
Rodaron así”

Euge estaba reunida con Augusto. Después de ponerla al día con la situación legal, la cual era favorable para las chicas, comenzaron a hablar sobre la vida cotidiana de ambos.

Augusto:- ¿Qué había pasado ayer?
Euge:- Falleció el papá de una amiga, ayer fue el entierro
Augusto:- Uh, qué bajón
Euge:- Sí, estuve con ella todo el tiempo, estaba muy mal... Es la chica que vivía conmigo
Augusto:- ¿Una flaquita? La vi por fotos, creo
Euge:- Sí, cómo te acordás eh
Augusto:- Es linda, no te podés olvidar fácil de ella
Euge:- Sí, lástima que está embarazada y en pareja hace muchos años con un amigo nuestro (le guiñó el ojo)
Augusto:- Era un comentario nada más, ¿Celosa rubia?
Euge:- (con la patilla de los anteojos de sol en sus labios) ¡Ja! Pero por favor, ¿Yo celosa de vos? (largó una carcajada)

El cielo se abre dejando atrás 
Las marcas que quedan de una tempestad 
Tocaste la noche y Dios no te quiso seguir

Mery estaba esperando con suma puntualidad a Jime, cuando la vio salir de la empresa.

Jime:- ¡Hey! ¡Hola María!
Mery:- Hola Jimena (Jime le dio un beso en la mejilla, Mery se sorprendió)
Jime:- ¿Vamos? No es muy lejos de acá
Mery:- Sí, dale (la siguió)

Girada mi voz ya no puedo entonar 
Mareas eternas de nunca acabar 
Que siguen mi vuelo sin saber cómo voy

Peter había ido a buscar a Pame, y la llevó a su casa. No hizo falta invitación, decidió quedarse por su propia decisión. Se sentía en falta por no haber estado el día anterior con Pamela, y es que estaba empezando a amar tanto a esa dulce muñequita. Mientras Pame jugaba, Laura se dirigió a Peter.

Lau:- Gracias por quedarte Pitt
Peter:- Lo hago por la nena
Lau:- (seductora) ¿Y por mí no?
Peter:- Lau... Lau, vení (él le hizo señas sobre la silla de al lado para que se siente, pero ella se sentó en sus piernas). Lauri, no quiero que te confundas (le acarició la cara), vos sabés que te aprecio mucho, y además sos la mamá de mi hija, pero sos sólo eso para mí, ¿Sabés?
Lau:- (agachando la cabeza) Tenés razón, perdón, no quiero ser desubicada, es que estoy tan sola (una lágrima rodó por su mejilla)
Peter:- (le secó la lágrima) Lau, sos una mujer hermosa, ya va a aparecer alguien para estar con vos, no estés así, sos joven, te merecés alguien que te ame y a quien vos ames (Lau sonrió)

Cuando toque fondo no quiero saber 
Que esto fue todo y que nada pasó 
Mi música será la forma de resistir”

Mery y Jime habían llegado a la casa de Ángela. Mery observaba todo, era una casa muy linda, con muebles de madera antiguos pero lujosos, se notaba que Ángela tenía buen gusto. Mery comenzó a mirar algunas fotos que estaban en la pared, había personas que se le hacían conocidas, pero no llegaba a darse cuenta de quiénes eran ya que se notaba que las fotos tenían por lo menos quince o veinte años, si es que realmente conocía a esas personas, seguro estarían mucho más grandes.
Ángela entró en el living del brazo de Jime.

Jime:- Ángie, ella es María
Mery:- Encantada (le tendió la mano, Ángela la tomó)
Ángela:- Igualmente, querida
Jime:- Bueno, vengo yo porque tu nieto es un desastre (rió), ella es la chica de la que te hablé, no tiene problema en venir a cuidarte de noche
Ángela:- (sonrió) No te voy a dar muchos problemas, de noche tomo mi pastilla y duermo (Mery rió, tímida)
Jime:- ¡Ay, qué graciosa! (rió) ¿Entonces, te gustaría que María trabajara para vos?
Ángela:- Por supuesto, si es conocida de ustedes le tengo confianza
Jime:- Perfecto, arrancás el... ¿El Lunes? (Ángela asintió) El Lunes a la noche. De ocho a seis de la mañana.
Mery:- Buenísimo
Jime:- Bueno Ángie, nos vamos nosotras
Ángela:- Hasta el Lunes, María. Chau Jime, saludos a mi nieto y que no se olvide de su abuela decile (rió).

Que no soy nada si no tengo tu voz 
Que las espinas que te trajo este show 
Se sacan de una en la cara del que no creyó

Gas había ido a buscar a Amado al colegio y se había encontrado con Lali. Como Amado y Santi querían seguir jugando, Lali invitó a Gas y al pequeño a ir a su casa. Cuando llegaron, Gas se sorprendió que no estaba Peter.

Gas:- ¿Y Peter?
Lali:- (molesta, haciendo comillas con los dedos) "Entrenando"
Gas:- ¿Por qué así?
Lali:- ¡Porque no le creo nada!
Gas:- ¿Y por qué no? Digo, es su trabajo...
Lali:- Porque en Inglaterra no era así, y el tiempo que estuvimos acá antes tampoco. Ni siquiera los primeros días. Todo empezó una vez, y no terminó más. Salvo ayer, que casualmente pudo ir antes al entierro
Gas:- Capaz pidió permiso
Lali:- (lagrimeando) No sé, estoy muy cansada, siento que me miente
Gas:- (la abrazó) No, no, no llores que voy hasta Alumni y te lo traigo de los pocos pelos que tiene (Lali carcajeó) esa es la actitud... ¿Pero pasa algo que te haga desconfiar?
Lali:- Más o menos (Gas puso cara de expectante), resulta que me contó que se reencontró con Laura, la que iba a un grado menos que nosotros
Gas:- ¡Laura estaba enamoradísima de Peter!
Lali:- Mery me dijo lo mismo, se nota que son tal para cual che, no me dan ni un poco de aliento tampoco
Gas:- Pero, ¿Te dijo que la vio nomás?
Lali:- Sí, dos o tres veces me contó que la vio, una vez fue a la casa, tiene una nena chiquita, fue mamá soltera, los viejos la echaron de la casa... Jodido el asunto... Pero después ya no me dijo que la vio más ni nada
Gas:- Y, si no te dijo... No sé, no puedo poner mis manos en el fuego por él (Lali puso cara triste), vos sabés cómo es... Fijate, La
Lali:- Sí, no sé... Contame vos, (sonrió) ¿Así que Mery consiguió trabajo?
Gas:- Sí, para cuidar a una señora, toda la noche
Lali:- Uh, de noche... Si necesitás algo con Amadito avisame, contás conmigo ¿Si?
Gas:- Creo que me las voy a arreglar bastante bien, pero gracias
Lali:- (lo miró enternecida) Más bueno sos

Andrajoso el andar me quedó por seguir 
Una forma de amar, de no ver y sentir 
Que somos los mismos que siempre rodaron así 
Andrajoso el andar me quedó.”

Ezequiel y Marcelo salieron en auto como todas las tardes/noches, ponían música a todo volumen y se paseaban por las calles del barrio

Marcelo:- (cantando a los gritos) Qué difícil es vivir sin ti... ¡Rochita!
Ezequiel:- Uh, cortala gil
Marcelo:- No te hagas... ¿Qué me averiguaste?
Ezequiel:- ¿Qué me das a cambio?
Marcelo:- Estoy seco
Ezequiel:- Pero una sequita no se le niega a nadie
Marcelo:- Bué (empezó a armar un cigarrillo de marihuana)
Ezequiel:- (manejó en silencio y luego subió el volumen del estéreo) Uh, escuchá ñeri (cantando) Me dejás por ese gil
Marcelo:- (cantando) Y te olvidás cuando andabas conmigo, re loca hasta tomabas vino (dejó de cantar y bajó un poco el volumen) pará, ¿Vos me estás poniendo todas estas canciones a propósito?
Ezequiel:- Uh qué gede con la pibita esa
Marcelo:- Bueno (encendió el cigarro y le dio un par de pitadas para que comience a quemarse) ahora sí, decime
Ezequiel:- (agarrando el cigarro y dándole de pitadas) ¿El qué?
Marcelo:- (le arrebató el cigarro de las manos) ¡Rocío!
Ezequiel:- Bué rescatate gil... La pibita se va a casar parece
Marcelo:- ¿¡Se va a casar!?
Ezequiel:- Dormiste...
Marcelo:- Todavía no se casó...
Ezequiel:- ¿Y qué vas a hacer?
Marcelo:- Ya vas a ver... Seguila por ahora... ¿Ya le fichaste el rancho?
Ezequiel:- Sí... Alto rancho tiene papá...

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Hola chicas: Comenzamos la semana laboral con una muy triste noticia como es la pérdida de las vidas de 76 personas en el accidente aéreo ocurrido en Colombia con el plantel de Chapecoense. Sé que no tiene nada que ver con la novela, pero estoy muy consternada, no puedo creerlo, me afectó de muy cerca aunque no conociera a ninguno de los fallecidos. Me pareció una falta de respeto no hacer la mención correspondiente, no me queda más que desearle fuerzas a los familiares y allegados.
Espero que les guste el capítulo y nos reencontramos mañana.
Gracias a Ju Laliter por el comentario en el capítulo anterior.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

viernes, 25 de noviembre de 2016

Capítulo 15

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Capítulo 15

Manuela volvió hacia donde estaban Vico y Cande.

Manu:- Ya hice los papeles, lo trasladan a la casa velatoria en un rato
Vico:- ¿En cuál va a ser?
Manu:- En la de Avenida Córdoba al 3600
Cande:- (entre sollozos) Negri, ¿Le avisás a los chicos? Voy al baño a lavarme la cara
Vico:- ¿Segura? ¿Vas a estar bien?
Cande:- Sí, sí, tranquilo
Manu:- ¿Querés que te acompañe? (Cande levantó su hombro izquierdo en señal de duda, y su mamá la siguió)

Sólo te pido un abrazo más 
Que me apriete mucho más que ayer

Lali estaba en su casa hablando por teléfono

Lali:- OK, en un rato estamos por ahí. Lo siento mucho. Chau (colgó)
Peter:- Bueno reinita, ¿Estás lista?
Lali:- Pitt, falleció el papá de Cande
Peter:- ¿¡Qué!? No me digas...
Lali:- Sí, ¿Lo dejamos para otro día, no?
Peter:- Por supuesto, corresponde que estemos allá
Lali:- Voy a llamar a mi mamá así le dejo a Santi a ella
Peter:- Dale, apenas podamos vamos, debe estar mal la flaqui

Sólo te pido una mirada más 
Que a través de ella pueda ver

Cande estaba en la sala de espera de la casa velatoria. Una vez que los empleados salieron y les dieron la aprobación para entrar, Cande fue la primera en pasar a verlo. Vico la siguió por detrás, sabía que tenía que dejarla sola porque era su momento de despedirse, pero la seguía de cerca por si no estaba bien.

Cande:- (mirando a su papá, llorando) ¿Por qué te fuiste papá? ¿Por qué me dejaste? Yo te necesitaba mucho... Te cansaste, pá... ¿Quién va a ser mi cómplice ahora? (largó un llanto) Sos mi primer amor, pá... Te necesito... Te voy a necesitar siempre... (se secó las lágrimas y esbozó una sonrisa) Él va a ser igual a vos (se acarició el vientre), sí, estoy segura que va a ser un nene, y que va a tener tu cara, vos nos vas a cuidar en todo momento, yo lo sé... (hizo una pausa) ¿Te acordás esa canción que me cantabas cuando era chiquita? (tarareó) Te encontraré una mañana dentro de mi habitación y prepararás la cama para dos (rompió en llanto)
Vico:- (ingresando) Vamos flaqui
Cande:- ¡No puedo! Es la última vez que voy a ver a mi papá, permitime que me quede al lado
Vico:- Vamos a tomar un poco de aire, después vas a volver a entrar, dale
Cande:- (suspiró) Está bien...

Las cosas que hacen y sienten tipos como vos 
Los que mueren de pie

Mientras tanto, en la sala de espera estaban hablando Manuela y Nicolás que había llegado.

Nicolás P.:- Lo siento mucho, Manuela
Manu:- (con desprecio) No sé por qué estás acá
Nicolás P.:- Vine por Cande
Manu:- Claro... Todos por ella...
Nicolás P.:- ¿Por qué te ponés así?
Manu:- Por nada... Preferiría que no estés acá
Nicolás P.:- Pero tenemos que tratar de llevarnos bien, por nuestros hijos
Manu:- Nuestros (rió irónica) ¿Te gustaría que sea así, no?
Nicolás P.:- Me parece desubicado estar hablando de algo así en este momento
Manu:- (cínica) Te encantaría que estemos juntos y tengamos hijos, pero te dejé porque eras un don nadie, y jamás me arrepentí de haberme sacado a ese bebé
Nicolás P.:- (destrozado por estas palabras) Estoy acá sólo por Cande, tenés una hija excelente. Permiso (salió afuera)

Sólo te pido un consejo más 
Que por siempre deba recordar

Cande, Vico y Nicolás estaban afuera de la cochería, cuando llegaron Daky y Agus. Agus corrió a abrazar a Cande

Agus:- Lo siento mucho, hermanita
Cande:- (llorando en brazos de su amigo) Gracias por estar, gracias hermanito
Agus:- Siempre, siempre voy a estar con vos
Cande:- Como cuando éramos chiquitos
Agus:- Para siempre jamás (se miraron y sonrieron)
Vico:- (interrumpió) Can, voy a tratar de comunicarme con Pablo de vuelta que hoy no pude, ¿Si? (ella asintió con la cabeza, él se alejó a hablar por teléfono)

Sólo te pido un enojo más 
Para saber qué camino tomar

Rochi seguía estando alerta por lo que supuestamente había visto o le había parecido ver, cuando sonó el teléfono de Pablo y saltó del susto

Rochi:- (fuera de sí) ¡Es él!
Pablo:- No, tranquila mi amor, es Vico (Rochi suspiró) ¿Hola? Uh, no me digas... Sí, voy para allá... OK... Adiós (colgó)
Rochi:- (intrigada) ¿Qué pasó?
Pablo:- Falleció el papá de Cande
Rochi:- ¡No me digas! ¿Viste? ¡Yo te dije! Me lo encontré a él y ahora pasó algo malo (rompiendo en llanto)
Pablo:- (le acarició la cara) Tranquila amor, no pasa nada, no tiene nada que ver, son coincidencias, además no sabés si era él o no... Vico me pasó la dirección de donde lo velan
Rochi:- Vamos, rápido

Y cuando mi hijo pregunte por su abuelo 
Le diré que está en un lugar mágico 
Que está en el cielo 
Y siempre lo va a guiar 
Siempre lo va a guiar 
Siempre lo va a guiar”

Euge y Nico llegaron a la casa velatoria y abrazaron los dos al mismo tiempo a Cande

Euge:- Lo siento, lo siento muchísimo
Nico:- Lo sentimos flaqui, de corazón
Cande:- Sé que lo dicen de corazón, son unos amigos de fierro (lloró en los hombros de sus amigos)
Euge:- Tenés que ser fuerte, por nuestro ahijado que está acá (le acarició la panza)
Cande:- Estoy segura que va a ser un nene... Un Marianito
Nico:- Seguro, vas a ver que sí, hermoso nombre
Euge:- El mejor homenaje que le vas a hacer a tu papá
Cande:- Quiero entrar a verlo
Nico:- Andá, no pierdas estos últimos momentos

Cande entró y se paró al lado de su papá mientras le tomaba la mano y no paraba de llorar. Vico se mantenía muy cerca para vigilarla y ver que estuviera mínimamente bien. Justo cuando llegaron Rochi y Pablo, Cande estaba muy mal a juzgar por Vico, así que aprovechó para que saliera un poco

Vico:- Flaqui, mi amor, llegaron Rochi y Pablo, y Lali y Peter
Cande:- No doy más negri (lo abrazó)
Vico:- Sí mi amor, lo sé, vení, despejate un poco con los chicos (la llevó abrazada por los hombros)

Sólo te pido una sonrisa más 
Para saber cómo sonreír de aquí en más

Luego de que Cande conversó un poco con ellos y tomó aire afuera, llegaron Mery y Gas que estaban demorados, ya que no conseguían con quién dejar a Amado. Los recibió Vico.

Gas:- Hola Vico (se abrazaron) no puedo creerlo
Vico:- Sí, yo tampoco, fue de golpe, sabíamos que esto podía llegar a pasar, pero nunca pensamos que tan rápido
Gas:- Me imagino, uno nunca se lo espera
Mery:- Perdón la tardanza, es que no teníamos con quién dejar a Amado, mis suegros estaban ocupados
Vico:- (serio) ¿Y con quién lo dejaron?
Gas:- Con Daniela
Vico:- ¿Daniela tu...? (hizo una pausa, pensó lo que iba a decir, vio que Mery lo fusilaba con la mirada) ¿...Tu prima?
Mery:- Sí, con ella... ¿Se puede? (señaló hacia adentro)
Vico:- Sí, pasá, la flaqui los necesita

Sólo quisiera hacerte el mejor favor 
Para que mi culpa se vaya con el sol

Se quedaron todos haciéndole el aguante a Cande hasta altas horas de la noche. El ambiente era conmovedor, habían muchas lágrimas, sollozos y palabras de aliento. A medida que la madrugada avanzaba, los chicos comenzaron a irse ya que muchos tenían que trabajar, y las chicas a llevar a sus hijos al colegio. Rochi y Euge fueron las únicas que se quedaron todo el tiempo junto a Cande, al igual que Vico, su papá y Manuela, quien estaba molesta con tantas visitas, y se hallaba aislada de los demás.
A las cuatro de la tarde volvieron a estar todos presentes, habían hecho lo posible y hasta lo imposible para liberarse de sus obligaciones antes de ese horario. Daban las cuatro y diez cuando los empleados de la cochería dieron la orden de trasladar el cuerpo al cementerio.

Y la luna no me reproche 
Lo que el tiempo no me dejó vivir con vos

Cande fue la última en despedirse de su papá, y fue la que más tiempo estuvo hasta que Vico tuvo que apartarla para que el cortejo pueda llevarse el ataúd. Los seis chicos de forma muy respetuosa lo cargaron hasta el coche fúnebre. Cande iba destrozada abrazando a su suegro, y Manuela se mantenía por detrás de todos.
Se repartieron en los distintos autos que había, y en una lúgubre caravana llegaron al Jardín de Paz donde iba a descansar para siempre el cuerpo de Mariano.
Luego de un breve responso, procedieron a descender el cajón unos metros bajo tierra. Cande arrojó una última flor, un clavel rojo, y se retiró del lugar abrazada por su amado, y llorando desconsoladamente.

Sólo te pido una lágrima más 
Que inunde todo mi corazón

Antes de que todos se retiraran, Cande con la voz quebrada y como pudo, les agradeció por haber estado.

Cande:- Gracias a todos, de verdad, gracias negri por ser mi sostén (Vico le brindó una sonrisa), gracias Nico por ser el mejor suegro que me pudo haber tocado, gracias a todos ustedes que son como mis hermanos (todos se miraron e hicieron abrazo grupal)
Gas:- (abrazándola) Siempre vamos a estar con vos, igual que tu papá que desde el cielo te va a estar acompañando
Euge:- ¡Te queremos Can!
Manu:- (aplaudió) Muy linda la escenita, ¿A mí no me vas a agradecer?
Cande:- (seria y enojada) ¿Qué te tengo que agradecer? ¿El cachetazo que me diste? (todos miraron asombrados) ¿Que desde que murió papá no me dirigís la palabra por poco? ¿Que me mirás con odio? ¡Gracias por nada, mamá!
Vico:- (la abrazó) Tranquila Cande, vamos
Cande:- (se tomó el vientre) ¡Ay! ¡Me duele mucho!
Gas:- ¡Vico llevala a mi auto!
Mery:- Son contracciones por los nervios, respirá hondo gordi (ella empezó a respirar hondo para que Cande la siga)
Vico:- (alzándola en brazos) Vamos al auto (Mery y Gas los siguieron)
Cande:- (luego de que Vico la recostara en el asiento trasero, respirando hondo) Ya estoy mejor, ya pasa (inspiró)
Mery:- (preocupada) ¿Segura? Mirá, es normal que te pase si te ponés nerviosa, por eso tenés que tratar de estar tranquila... Y si te pasa muy seguido tenés que ir al médico, porque te tiene que dar una pastilla que te pare las contracciones
Vico:- ¿Escuchaste? Hacé caso Can, no seas cabeza dura, tenés que cuidar a porotito
Cande:- (haciendo puchero) Sí negri, no me retes

Sólo quisiera una última despedida 
Que manche de alegría el resto de mi vida

El grupo se dispersó luego de dos largos y agotadores días. Cande todavía no caía. Ya casi no le quedaban lágrimas pero todavía no se hacía la idea de que no iba a ver nunca más a su padre. Cuando pensaba en eso, le daban escalofríos, y es que sólo el tiempo se encargaría de que la herida no doliera tanto y pudiera convivir con ella.

Y mientras mis lágrimas de luto caen en tu mejilla 
Entiendo que no tendré lo que más quiero 
Ese minuto más 
Sólo un minuto más 
Sólo un minuto más.”

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Creo que sin dudarlo es el capítulo más triste de toda la novela, espero que les guste y que las emociones que intenté transmitir hayan llegado a cada una de las lectoras.
Gracias a Te Imagine por el comentario en el capítulo anterior, no pude cumplir con lo que me pediste en el comentario porque los capítulos ya están escritos, pero seguí leyendo que pronto te vas a enterar qué es lo que tiene Euge.
Buen fin de semana para todas, nos reencontramos el Lunes o Martes (recuerden que la nove no sale los feriados, pero quizás pueda hacer una excepción).
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

jueves, 24 de noviembre de 2016

Capítulo 14

Video Presentación






Capítulo 14

Nicolás se acercó hacia su hijo y su nuera, con cara de preocupación. No sabía cómo darle la noticia, temía hacerle daño en su estado, pero debió tomar fuerzas y anunciárselo. Se sentó al lado de ella y le pasó el brazo por los hombros, mientras con la mirada le decía todo a su hijo

Nicolás P.:- Hija (ella lo miró) tu papá
Cande:- (balbuceó) No... No... No me diga
Nicolás P.:- (suspiró y asintió con la cabeza) Lo siento mucho.

Cande se lanzó a sus brazos mientras rompía en llanto. Vico se levantó de donde estaba y la abrazó por detrás mientras le frotaba la espalda con las manos.

Miles de caras me cruzan por la calle 
Hoy todas tienen tus ojos y no puedo mirarte 
Pero no salgo a buscarte porque no podré encontrarte 
Pero es imposible dejar de buscarte

Peter se había quedado a merendar con Laura y Pamela. Sabía que tenía que cumplir en su casa, y con Santi, pero las palabras de Laura le quedaron resonando en la cabeza. Eran ciertas, él había estado con Santino desde la panza, mientras que se había perdido todo de Pamela. Sus primeras palabras, sus primeros pasos, sus cumpleaños, las noches en las que habría estado enferma, el comienzo de jardín... Una vocecita dulce e inocente lo sacó de sus pensamientos

Pame:- Peter, ¿Vos tenés hijos?
Peter:- (tardó en responder, y cuando lo hizo, se notó duda en su voz) Eh... Sí... Tengo un hijo
Pame:- ¿Cómo se llama?
Peter:- Santino
Pame:- ¿Cuántos años tiene?
Peter:- Cuatro
Pame:- Qué suerte que tiene, te tiene a vos como papá (hizo puchero)
Peter:- (se levantó de su silla y la abrazó) ¿Te acordás lo que hablamos hoy? (ella asintió) Bueno, grabátelo acá (señaló su cabecita) hasta que vuelva tu papá, yo lo voy a ser
Pame:- (lo abrazó fuerte) Gracias Peter te quiero mucho

A Peter se le llenaron los ojos de lágrimas. Estaba aprendiendo a querer a Pamela, la estaba sintiendo muy suya, empezó a caer en la cuenta de lo que se sentía tener una hija mujer, y de lo importante que era para ella que él sea una figura paterna.

Quiero mirar tu sonrisa frente a la mía 
Quiero ser cómplice tuyo como en toda la vida 
No es mucho lo que te pido, si el cielo te daría permiso 
Dame sólo un día que te lo explico

Cande no podía parar de llorar en brazos de su amado y de su suegro. Entre los dos trataban de contenerla, Vico sabía cómo se estaba sintiendo Cande en ese momento, él había sentido el mismo dolor cuando su mamá había fallecido, era un dolor muy grande que no podía explicarse con palabras, sólo se podía sentir al estar en esa situación.

Vico:- Can... ¿Querés acostarte?
Cande:- (llorando, con la voz entrecortada) No, quiero ir para allá
Vico:- Creo que deberías descansar un poco primero
Cande:- ¡No! Por favor Vico, llevame para el sanatorio

Vico miró a su papá, y éste le afirmó con la cabeza, lo mejor era cumplir con la voluntad de Cande para no hacerla poner peor.

Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte 
Tengo la botella vacía y el alma tan fría 
Pero no salgo a buscarte, no 
Porque es imposible volver a encontrarte”

Mery no le respondió nada a su hijo. Se quedó pensando, mientras bebía un sorbo de té, en lo inteligente que era, y en cómo a su corta edad le salía con algo así.

Amado:- ¿Y? ¿No me vas a contestar mamá?
Mery:- (apoyó la taza en la mesa) Sí... (hizo una pausa y pensó en qué le iba a responder) Sí, tenés un abuelo y una abuela de mi parte
Amado:- ¿Y por qué nunca los vemos, nunca llaman, ni nada?
Mery:- (nuevamente se quedó en silencio) Cuando yo quedé embarazada de vos era muy jovencita... Con papi sólo éramos novios (lo miró a Gas como dándole a entender que le siga la corriente), y no vivíamos juntos
Gas:- La gente de antes es distinta a nosotros, tienen otro pensamiento
Mery:- Ellos se enojaron porque no estábamos casados y me dijeron que no querían verme, y hasta el día de hoy eso se cumplió
Amado:- (apenado) Qué lástima que no quieran ver a su único nieto
Gas:- Pero tenés a la nonna y al nonno que te re quieren, así que no te pongas mal, dale (le sonrió)

Una y mil fotos me dicen todo lo que fuimos 
Siempre lo supe y lo dije que fuimos tan unidos 
Siempre recordaré tu cara buscándome alguna palabra 
Y no me quedaba ni una lágrima”

Cande y Vico llegaron al sanatorio. Allí estaba Manuela, con aires de superioridad. No se la veía triste por la muerte de su esposo, pero eso a Cande no le extrañaba, ya que siempre había sido muy fría pero el duelo lo hacía internamente. En cambio ella no, ella era un mar de lágrimas, siempre exteriorizaba sus sentimientos –“sos igual a tu padre” le decía Manuela siempre que peleaban, y sí que tenía razón–. Cande quiso abrazar a Manuela, sentirse contenida por esa persona que la había llevado nueve meses en su vientre, pero ella se apartó bruscamente. Era obvio que iba a pasar, Cande siempre sintió que no la quería, y en este momento se estaba haciendo más evidente

Manu:- Ya no vale la pena llorar, ya está descansando
Cande:- (llorando) Sí, ya no sufre, pero ¿No te duele saber que no lo vas a ver más? (Manuela negó con la cabeza) ¿No lo querías, mamá?
Manu:- (le dio una cachetada que hizo que Cande llorara aún más) Eso no se pregunta, mocosa
Vico:- (enfurecido) ¡Ey! ¿Qué hace? ¡Yo no voy a permitir que le pegue de esa manera!
Manu:- ¿Qué me vas a hacer? No te tengo miedo, no les tengo miedo a ninguno de los dos
Vico:- Tranquila, nadie le quiere hacer nada, pero usted respete el dolor de su hija, no todos se toman las cosas de la misma forma y hay que saber respetar (la miró a Cande) eso va para vos también, amor
Cande:- (agachó la cabeza) Tenés razón, perdón mamá
Manu:- (con desprecio) Me voy a hacer los papeles...

Cande bufó, cansada y se sentó en el primer asiento que encontró. Vico se sentó a su lado, y no hicieron falta las palabras, la tomó entre sus brazos para que ella pudiera desahogarse tranquila.

Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte 
Tengo la botella vacía y el alma tan fría 
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte

Peter volvió a su casa, y encontró a Lali y a Santi jugando en el living. La miró y notó que si bien adelante de su hijo demostraba estar bien, por dentro estaba mal. La conocía de memoria, podía notar ese dejo de tristeza en su mirada. La besó y recibió de ella un beso frío, distante. Su pequeño sí se colgó de su cuello, feliz de verlo, se notaba que lo había extrañado.

Lali:- Santi, andá a bañarte
Santi:- ¡Pero má!
Peter:- San, hacele caso a mami, después jugamos, dale
Santi:- Ufa, bueno, voy (se fue)
Peter:- Lali, yo...
Lali:- No digas nada, ya sé, te demoraste otra vez
Peter:- Sí, perdón, nos quedamos haciendo entrenamientos extra
Lali:- (no muy convencida) Sí, sí... (seria) Peter ¿Vos me amás todavía?
Peter:- (la abrazó) Obvio que sí, mi amor. Vos sos lo más importante que tengo junto a Santi. Me muero sin vos y lo digo en serio
Lali:- (esbozó una sonrisa) A veces me hace falta que me lo demuestres también
Peter:- (pensó unos segundos) Ya sé, hoy podemos dejar a Santi con alguno de los chicos, y salir solos los dos, ¿Qué te parece? (le guiñó el ojo)
Lali:- ¡Me encanta la idea!
Peter:- Bueno, empecemos a preparar entonces

Cómo deseo que un día golpees mi puerta 
Que mires y que me digas por qué la dejé abierta 
Pero no puedo mentirme, tan solo sé que te fuiste 
Recuerdo aquel día que te despediste

Rochi llegó a su casa en un estado de agitación inminente. A Pablo le sorprendió, ya que además no tenía buen semblante

Pablo:- ¿Qué pasa Ro? (Rochi no contestaba) ¿Viniste corriendo? (Rochi, seria y sin mirarlo, asintió con la cabeza) Ey, ¿Qué pasa amor? Hablá
Rochi:- (volteó y clavó sus ojos en los de él) Lo vi... Lo vi, Pablo, lo vi
Pablo:- ¿A quién viste?
Rochi:- A Marcelo... Era él
Pablo:- ¿¡Qué!? No, no puede ser, Marcelo está preso
Rochi:- (lo abrazó) Te juro que era él, iba en auto con otro chico que era amigo de él, yo lo vi algunas veces, tengo miedo mi amor
Pablo:- Tranquila, no te va a pasar nada, te lo prometo (besó su cabeza)

Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte 
Tengo la botella vacía y el alma tan fría 
Pero no salgo a buscarte, no 
Porque es imposible volver a encontrarte
Porque es imposible volver a encontrarte
Porque es imposible volver a encontrarte.

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Son capítulos fuertes y tristes, pero ya va a mejorar, lo prometo. ¿Qué pasará con la relación de Cande y su madre ahora que su padre no está? ¿Afectará la situación al embarazo de Cande? ¿Qué sucederá ahora que Rochi vio a Marcelo?
Estoy muy contenta porque a pesar de que no hay comentarios, vi que de ayer a hoy las visitas en el blog se duplicaron, ¡Muchas gracias!
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyer

~ Paauu25