Capítulo 14
Nicolás se acercó
hacia su hijo y su nuera, con cara de preocupación. No sabía cómo darle la
noticia, temía hacerle daño en su estado, pero debió tomar fuerzas y
anunciárselo. Se sentó al lado de ella y le pasó el brazo por los hombros,
mientras con la mirada le decía todo a su hijo
Nicolás P.:- Hija
(ella lo miró) tu papá
Cande:- (balbuceó)
No... No... No me diga
Nicolás P.:- (suspiró
y asintió con la cabeza) Lo siento mucho.
Cande se lanzó a sus
brazos mientras rompía en llanto. Vico se levantó de donde estaba y la abrazó
por detrás mientras le frotaba la espalda con las manos.
“Miles de caras me cruzan por la calle
Hoy todas tienen tus ojos y no puedo mirarte
Pero no salgo a buscarte porque no podré encontrarte
Pero es imposible dejar de buscarte”
Hoy todas tienen tus ojos y no puedo mirarte
Pero no salgo a buscarte porque no podré encontrarte
Pero es imposible dejar de buscarte”
Peter se había quedado
a merendar con Laura y Pamela. Sabía que tenía que cumplir en su casa, y con
Santi, pero las palabras de Laura le quedaron resonando en la cabeza. Eran
ciertas, él había estado con Santino desde la panza, mientras que se había
perdido todo de Pamela. Sus primeras palabras, sus primeros pasos, sus
cumpleaños, las noches en las que habría estado enferma, el comienzo de
jardín... Una vocecita dulce e inocente lo sacó de sus pensamientos
Pame:- Peter, ¿Vos
tenés hijos?
Peter:- (tardó en
responder, y cuando lo hizo, se notó duda en su voz) Eh... Sí... Tengo un hijo
Pame:- ¿Cómo se llama?
Peter:- Santino
Pame:- ¿Cuántos años
tiene?
Peter:- Cuatro
Pame:- Qué suerte que
tiene, te tiene a vos como papá (hizo puchero)
Peter:- (se levantó de
su silla y la abrazó) ¿Te acordás lo que hablamos hoy? (ella asintió) Bueno,
grabátelo acá (señaló su cabecita) hasta que vuelva tu papá, yo lo voy a ser
Pame:- (lo abrazó fuerte)
Gracias Peter te quiero mucho
A Peter se le llenaron
los ojos de lágrimas. Estaba aprendiendo a querer a Pamela, la estaba sintiendo
muy suya, empezó a caer en la cuenta de lo que se sentía tener una hija mujer,
y de lo importante que era para ella que él sea una figura paterna.
“Quiero mirar tu sonrisa frente a la mía
Quiero ser cómplice tuyo como en toda la vida
No es mucho lo que te pido, si el cielo te daría permiso
Dame sólo un día que te lo explico”
Quiero ser cómplice tuyo como en toda la vida
No es mucho lo que te pido, si el cielo te daría permiso
Dame sólo un día que te lo explico”
Cande no podía parar
de llorar en brazos de su amado y de su suegro. Entre los dos trataban de
contenerla, Vico sabía cómo se estaba sintiendo Cande en ese momento, él había
sentido el mismo dolor cuando su mamá había fallecido, era un dolor muy grande
que no podía explicarse con palabras, sólo se podía sentir al estar en esa
situación.
Vico:- Can... ¿Querés
acostarte?
Cande:- (llorando, con
la voz entrecortada) No, quiero ir para allá
Vico:- Creo que
deberías descansar un poco primero
Cande:- ¡No! Por favor
Vico, llevame para el sanatorio
Vico miró a su papá, y
éste le afirmó con la cabeza, lo mejor era cumplir con la voluntad de Cande
para no hacerla poner peor.
“Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte”
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte”
Mery no le respondió
nada a su hijo. Se quedó pensando, mientras bebía un sorbo de té, en lo
inteligente que era, y en cómo a su corta edad le salía con algo así.
Amado:- ¿Y? ¿No me vas
a contestar mamá?
Mery:- (apoyó la taza
en la mesa) Sí... (hizo una pausa y pensó en qué le iba a responder) Sí, tenés
un abuelo y una abuela de mi parte
Amado:- ¿Y por qué
nunca los vemos, nunca llaman, ni nada?
Mery:- (nuevamente se
quedó en silencio) Cuando yo quedé embarazada de vos era muy jovencita... Con
papi sólo éramos novios (lo miró a Gas como dándole a entender que le siga la
corriente), y no vivíamos juntos
Gas:- La gente de
antes es distinta a nosotros, tienen otro pensamiento
Mery:- Ellos se
enojaron porque no estábamos casados y me dijeron que no querían verme, y hasta
el día de hoy eso se cumplió
Amado:- (apenado) Qué
lástima que no quieran ver a su único nieto
Gas:- Pero tenés a la
nonna y al nonno que te re quieren, así que no te pongas mal, dale (le sonrió)
“Una y mil fotos me dicen todo lo que
fuimos
Siempre lo supe y lo dije que fuimos tan unidos
Siempre recordaré tu cara buscándome alguna palabra
Y no me quedaba ni una lágrima”
Siempre lo supe y lo dije que fuimos tan unidos
Siempre recordaré tu cara buscándome alguna palabra
Y no me quedaba ni una lágrima”
Cande y Vico llegaron
al sanatorio. Allí estaba Manuela, con aires de superioridad. No se la veía
triste por la muerte de su esposo, pero eso a Cande no le extrañaba, ya que
siempre había sido muy fría pero el duelo lo hacía internamente. En cambio ella
no, ella era un mar de lágrimas, siempre exteriorizaba sus sentimientos –“sos
igual a tu padre” le decía Manuela siempre que peleaban, y sí que tenía razón–.
Cande quiso abrazar a Manuela, sentirse contenida por esa persona que la había
llevado nueve meses en su vientre, pero ella se apartó bruscamente. Era obvio
que iba a pasar, Cande siempre sintió que no la quería, y en este momento se
estaba haciendo más evidente
Manu:- Ya no vale la
pena llorar, ya está descansando
Cande:- (llorando) Sí,
ya no sufre, pero ¿No te duele saber que no lo vas a ver más? (Manuela negó con
la cabeza) ¿No lo querías, mamá?
Manu:- (le dio una
cachetada que hizo que Cande llorara aún más) Eso no se pregunta, mocosa
Vico:- (enfurecido)
¡Ey! ¿Qué hace? ¡Yo no voy a permitir que le pegue de esa manera!
Manu:- ¿Qué me vas a
hacer? No te tengo miedo, no les tengo miedo a ninguno de los dos
Vico:- Tranquila,
nadie le quiere hacer nada, pero usted respete el dolor de su hija, no todos se
toman las cosas de la misma forma y hay que saber respetar (la miró a Cande)
eso va para vos también, amor
Cande:- (agachó la
cabeza) Tenés razón, perdón mamá
Manu:- (con desprecio)
Me voy a hacer los papeles...
Cande bufó, cansada y
se sentó en el primer asiento que encontró. Vico se sentó a su lado, y no
hicieron falta las palabras, la tomó entre sus brazos para que ella pudiera
desahogarse tranquila.
“Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte”
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte”
Peter volvió a su
casa, y encontró a Lali y a Santi jugando en el living. La miró y notó que si
bien adelante de su hijo demostraba estar bien, por dentro estaba mal. La
conocía de memoria, podía notar ese dejo de tristeza en su mirada. La besó y
recibió de ella un beso frío, distante. Su pequeño sí se colgó de su cuello,
feliz de verlo, se notaba que lo había extrañado.
Lali:- Santi, andá a
bañarte
Santi:- ¡Pero má!
Peter:- San, hacele
caso a mami, después jugamos, dale
Santi:- Ufa, bueno,
voy (se fue)
Peter:- Lali, yo...
Lali:- No digas nada,
ya sé, te demoraste otra vez
Peter:- Sí, perdón,
nos quedamos haciendo entrenamientos extra
Lali:- (no muy
convencida) Sí, sí... (seria) Peter ¿Vos me amás todavía?
Peter:- (la abrazó)
Obvio que sí, mi amor. Vos sos lo más importante que tengo junto a Santi. Me
muero sin vos y lo digo en serio
Lali:- (esbozó una
sonrisa) A veces me hace falta que me lo demuestres también
Peter:- (pensó unos
segundos) Ya sé, hoy podemos dejar a Santi con alguno de los chicos, y salir
solos los dos, ¿Qué te parece? (le guiñó el ojo)
Lali:- ¡Me encanta la
idea!
Peter:- Bueno,
empecemos a preparar entonces
“Cómo deseo que un día golpees mi puerta
Que mires y que me digas por qué la dejé abierta
Pero no puedo mentirme, tan solo sé que te fuiste
Recuerdo aquel día que te despediste”
Que mires y que me digas por qué la dejé abierta
Pero no puedo mentirme, tan solo sé que te fuiste
Recuerdo aquel día que te despediste”
Rochi llegó a su casa
en un estado de agitación inminente. A Pablo le sorprendió, ya que además no
tenía buen semblante
Pablo:- ¿Qué pasa Ro?
(Rochi no contestaba) ¿Viniste corriendo? (Rochi, seria y sin mirarlo, asintió
con la cabeza) Ey, ¿Qué pasa amor? Hablá
Rochi:- (volteó y
clavó sus ojos en los de él) Lo vi... Lo vi, Pablo, lo vi
Pablo:- ¿A quién
viste?
Rochi:- A Marcelo...
Era él
Pablo:- ¿¡Qué!? No, no
puede ser, Marcelo está preso
Rochi:- (lo abrazó) Te
juro que era él, iba en auto con otro chico que era amigo de él, yo lo vi
algunas veces, tengo miedo mi amor
Pablo:- Tranquila, no
te va a pasar nada, te lo prometo (besó su cabeza)
“Vamos que hoy no tengo ganas de olvidarte
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte
Tengo la botella vacía y el alma tan fría
Pero no salgo a buscarte, no
Porque es imposible volver a encontrarte
Porque es imposible volver a encontrarte
Porque es imposible volver a encontrarte.”
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Son capítulos fuertes y tristes, pero ya va a mejorar, lo prometo. ¿Qué pasará con la relación de Cande y su madre ahora que su padre no está? ¿Afectará la situación al embarazo de Cande? ¿Qué sucederá ahora que Rochi vio a Marcelo?
Estoy muy contenta porque a pesar de que no hay comentarios, vi que de ayer a hoy las visitas en el blog se duplicaron, ¡Muchas gracias!
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyer
~ Paauu25
Yo quiero saber que es lo que tiene euge, porfavor ponlo en e siguente capitulo porfis siii
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