miércoles, 30 de noviembre de 2016

Capítulo 17

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Capítulo 17

Era Lunes. Luego de un fin de semana tranquilo, Pablo empezó a trabajar en Alumni. La primer persona que lo recibió fue María.

Pablo:- Hola
María:- (estaba escribiendo y levantó la vista, se impactó al verlo a Pablo) Hola, ¿Si?
Pablo:- (notó la actitud de María, se incomodó y tartamudeó) Eh... Eh...
María:- (expectante) ¿Para asociarse? Tiene que llenar estos formularios
Pablo:- No, no, soy el nuevo profe de los chicos de rugby. Y tuteame (le guiñó el ojo)
María:- (sonrojada) ¡Ah, sí! Pasá, te está esperando el coordinador en su oficina
Pablo:- Dale, gracias (le lanzó una mirada seductora y pasó)

Si Dios no existe, ¿Cómo es posible 
Toda esta vida de más que tenés? 
La última teca fue para el fierro,
Para las balas ya no te alcanzó”

Cande fue hasta la casa de su madre. Se había tomado esos días, desde el Jueves, para descansar, para desahogarse, para llorar, para no guardarse nada. Pero aunque doliera y mucho sabía que la vida tenía que continuar. Tenía que ponerse de acuerdo con su madre por la división de lo que le había dejado su padre. Ella anhelaba esa casa de la playa en Necochea, sería su escapatoria, soñaba con tener ese lugar para escapadas románticas con Vico, y para compartir vacaciones con él y Marianito como ella hacía cuando era chica con sus padres.
Grande fue su sorpresa al llegar a la casa que siempre había sido de sus padres, de los dos, la misma casa en la que ella vivió antes de independizarse, y ver dos camiones de mudanza y varios hombres entrando y saliendo con cosas. Cande visualizó también a Manu dando órdenes y a un hombre a su lado, demasiado cercano a ella.

Cande:- ¡Mamá! ¿Qué estás haciendo? (Manuela y el hombre voltearon a mirarla, él se apartó)
Manu:- Estoy muy ocupada ahora, volvé en otro momento, gracias
Cande:- ¡No! Primero decime, quién es él (señalando al hombre que la acompañaba), qué es todo esto (señaló los camiones) y qué se supone que estás haciendo
Manu:- Me mudo, ahora, si me disculpás... (amagó irse)
Cande:- (la siguió) ¡No! Explicame qué te pensás que hacés
Manu:- Volvé a la tarde, ahora no puedo

Cande se dio cuenta que era imposible seguir peleando con su madre, así que comenzó a caminar en dirección a la parada de colectivo. Sólo le faltaban unos metros para llegar cuando comenzó a sentir puntadas en su vientre nuevamente, que la hicieron retorcerse de dolor. Se tomó el abdomen y se encorvó hacia adelante, y debió dejarse caer en la vereda. Estaba sola, la calle no era muy transitada y sabía que si tenía que esperar a que alguien la viera podían pasar horas, así que sacó fuerzas de donde no las tenía y comenzó a respirar hondo. Justo como le había enseñado Mery. Inhaló. Exhaló. Inhaló. Exhaló. Bien, ya estaban pasando. Otra vez, inhaló, exhaló. Lo repitió unas cuatro veces más hasta que los dolores desaparecieron y pudo reincorporarse para llegar a la parada del colectivo.

¡Ay! Pero qué pillo dulce que sos 
Pero qué tío tan dulce que sos
El temor hace al cobarde zafar
Y si amanecés, reís”

Rochi no quería quedarse sola. Era sólo una semana, luego ella tampoco iba a estar en las mañanas. Pero sentía que algo malo iba a pasar. Marcelo andaba cerca, de eso no tenía dudas. Ella lo había visto, estaba segura de que era él.
Como tenía miles de cosas que hacer para su casamiento, le había pedido a Lali que la acompañe. Al menos aparte de ayudarla, iba a tener su compañía, no estaría sola, que era lo que más la preocupaba. Habían ido juntas a elegir un vestido.

Lali:- ¿Pero estás segura que no te convendría mandarlo a hacer?
Rochi:- ¡No! Nada que ver, vos viste que yo soy re sencilla, algo vamos a encontrar seguro
Lali:- OK... ¿Y? ¿Estás emocionada?
Rochi:- (con una gran sonrisa) Sí, mucho, deseo que ya llegue ese día, por eso lo anticipamos, estoy muy ansiosa
Lali:- Qué ternura, quién lo hubiera pensado, ¿Vos y él juntos? (largó una carcajada) Si en la secundaria tenían menos onda que mi pelo
Rochi:- ¿Cómo menos onda si éramos todos del grupo?
Lali:- Sí, pero creo que nunca le habrás dicho más que tres palabras seguidas, si ni hablabas, y menos con él (hizo una pausa y largó otra carcajada) ¿Te acordás cuando Nico te mandó una carta haciéndose el romántico?
Rochi:- (carcajeó también) ¡Siii! ¡Con el tema de Sandro! (canturreando) Así, como una rosa deshecha por el viento
Lali:- (rió a los gritos) ¡Es un goma! Menos mal que no le diste bola
Rochi:- Aparte es re pirata... Bueno, era... (señalando hacia un local) ¡Vamos a ver ahí! Capaz consigo algo

Hay muchos bueyes y pocos toros,
Y ahí vas jugando, 
Borracho samurái
Hay una hoguera para los malos,
Cosas peores pueden suceder”

Euge estaba tan agotada que no podía salir de la cama. A Nico le llamó mucho la atención verla así, esa no era su bonita, era evidente que algo estaba pasando.

Nico:- ¿No estás bien, no bonita?
Euge:- Más o menos... Ay, me duele todo
Nico:- Mirá (señaló hacia el hombro de ella) otra más
Euge:- (se giró a ver) ¿¡Otra más!? No sé qué onda...
Nico:- Prometeme que te vas a hacer ver bonita, ya no me está gustando nada esto
Euge:- Está bien, voy a pedir turno con un médico clínico así me manda a hacer todos los análisis

¡Ay! Pero qué pillo dulce que sos 
Qué bandolerito dulce que sos.
Te la van a dar con queso, monsieur.
Tu fama te va a purgar

Peter estaba por irse del entrenamiento, salía lo más rápido que podía para ir a buscar a Pamela y pasar algo de tiempo con ella, pero lo vio a Pablo y tuvo que quedarse sí o sí

Peter:- ¡Pablote! (se abrazaron)
Pablo:- ¿Qué hacés bro?
Peter:- Arrancaste hoy nomás
Pablo:- Sí, está buenísimo esto
Peter:- Che, tenemos que organizarte la despedida de soltero, ¿Puedo yo?
Pablo:- Sí, pero no te zarpes ¿Eh?
Peter:- No, tranqui... Tomamos algo... Traemos unas minitas (le guiñó el ojo)
Pablo:- (largó una risa) Si vas a traer minas, traela a la recepcionista de acá
Peter:- Epa, ¿Todavía no te casaste y ya andás de trampa?
Pablo:- Los ojos están hechos para ver
Peter:- María
Pablo:- ¿Qué?
Peter:- María se llama (le guiñó un ojo). Me tengo que ir Pablote, nos vemos

Ya me estoy mordiendo esa tostada, 
Por celos vas a matar
Paraíso de los olvidados,
Que sopla algún pecado más”

A Mery le tocaba comenzar en el nuevo trabajo. Gas la llevó y la dejó en la puerta. Estaba nerviosa, pero al menos se sentía más tranquila porque ya había cruzado palabras con Ángela. Ella la recibió muy bien, estaba sola y realmente se aburría.
A la hora de la cena, Mery le sirvió y quiso retirarse, pero Ángela le pidió que se sentara con ella.

Mery:- Gracias, es usted muy amable
Ángela:- No, por favor querida, vos no estás para ser mi mucama, sos mi acompañante, alguien con quien hablar así no me aburro (rió). Mis hijos fallecieron. Tengo nietos pero ni se acuerdan de mí
Mery:- (se apenó) Qué triste, ojalá yo tuviera abuelas... Ya no las tengo
Ángela:- ¿Qué edad tenés?
Mery:- Veintiséis
Ángela:- Tengo un nieto de esa edad. Bueno, tiene veintisiete en realidad. Es el único que más está conmigo, pero hace rato que no viene. Es el novio de Jimena, ¿Vos lo conocés?
Mery:- (negó con la cabeza) No, a Jimena la conocí por unos amigos
Ángela:- Hace poquito que están juntos, pero parece buena chica…

Mientras tanto, Jime estaba contándole a su novio que ese día empezaba la nueva chica que cuidaría a su abuela

Jime:- Hoy empieza la nueva chica que va a cuidar a tu abuela a la noche, tendríamos que llamar a ver cómo está todo
X:- Sí, igual si es de confianza tuya no creo que pase nada, ¿No?
Jime:- Calculo que no, pero por si acaso
X:- ¿Cómo es que se llama?
Jime:- María
X:- Qué nombre de mucama (rió)
Jime:- ¿Para qué querés saber el nombre? ¿Te la pensás chamuyar?
X:- No, qué celosa... (hizo una pausa) Igual, un día de estos capaz me pego una vueltita para conocerla (Jime le dio una palmada en el antebrazo)

¡Ay! pero qué tío dulce que sos,
Qué lindo rufián, qué dulce que sos. 
Negociaste con tu amante, y verás
Eso nunca da muy bien”

Cande decidió volver a lo de su mamá. No iba a parar hasta que no le explicara qué estaba haciendo. Vico, que ya estaba de vuelta en su casa, insistió en acompañarla, ella no quería porque decía que era un tema personal y exclusivo de madre e hija, pero él la acompañó de todos modos. Como no se bancaba mucho a Manuela, le ofreció a Cande quedarse afuera mientras ella charlaba.
Cande entró y vio a su mamá en el piso de arriba, pero ésta no bajó. Cande comenzó a gritarle desde abajo

Cande:- ¿Ahora sí me vas a decir qué está pasando?
Manu:- Vendí la casa
Cande:- (enojada) ¿Qué? ¿Cómo que vendiste la casa?
Manu:- Sí, me mudo, no quiero vivir más acá
Cande:- Está bien... ¿Y la casa de Necochea?
Manu:- También la vendí
Cande:- (comenzó a llorar y subió las escaleras) ¿Por qué la vendiste mamá? ¡Yo quería esa casa! Supongo que tampoco voy a ver un peso de las ventas... Además, ¿Cómo hiciste para venderlas? ¡Tenían que ir a sucesión!
Manu:- Las vendí cuando tu padre estaba de última
Cande:- ¡Eso es ilegal! Él necesitaba de sus facultades plenas para poder vender algo
Manu:- Comentáselo a alguien que le importe
Cande:- ¡Más vale! ¡Te voy a poner un abogado! ¡No me importa que seas mi mamá! Desde que Vico me contó lo que hiciste cada día te aborrezco más
Manu:- (desconcertada) ¿Ah sí? ¿Y qué hice?
Cande:- ¡Abortaste a nuestro hermano!
Manu:- Ay, qué pena... ¡A vos también te hubiese abortado si fuera por mí, te tuve sólo para retenerlo a tu padre!
Cande:- Sos una mierda, no sos más mi mamá, para mí sos un monstruo y te vas a quedar sola y sin nada

Manuela, que se había ido enojando a lo largo de la discusión, llegó al culmen de su ira. Casi sin pensarlo empujó a Cande, quien se encontraba al borde de las escaleras, haciendo que ruede por todo el largo de la misma hasta terminar inconsciente en el piso de abajo.
El mismo amigo que estaba con ella a la tarde, salió desde el cuarto. Vico, que escuchó el fuerte ruido, abrió la puerta y vio a Cande tirada en el suelo.

Vico:- (totalmente fuera de sí) ¿Qué pasó? (miró a Manuela) ¿¡Qué le hizo!?
Manu:- (en shock) Estábamos discutiendo y se desmayó, yo no le hice nada, se desmayó y justo estaba al borde de las escaleras
Vico:- ¿¡Rodó por las escaleras!? (Manu asintió con la cabeza) ¡Manuela, el bebé! (se acercó al lado de Cande) Can... Mi amor, despertate (sacudió su cara) ¡Cande! (miró hacia arriba) ¡No reacciona!
Manu:- David, llevala a un hospital, por favor (éste asintió)
Vico:- (confundido) ¿David?
Manu:- (sorprendida) Sí... ¿Por?
Vico:- No... Por nada... (alzó a Cande en brazos) ¡Vamos, rápido!

Dice que sabe, y no siempre sabe,
Qué le conviene, qué es bueno para él
Y va montado en su veneno
Moda alocada y el coco en su sillón”

Mery estaba por irse a dormir, ya que Ángela lo había hecho hace rato; cerró todas las puertas y cuando iba por el pasillo hacia el cuarto de servicio chocó sin querer a una mesita ratona e hizo que un cuadro se acostara. Mery lo levantó y se detuvo a mirar la foto. Había una señora con un nene. La señora era Ángela, pero seguramente hacía unos cuantos años, ya que se la veía muy joven. El nene no sabía quién era, pero Mery se asustó al verlo igual a Amado. Era rubio, de ojos celestes, con el pelo apenas un poco más largo que su hijo. La situación no le estaba gustando. Pero no, no tenía que sugestionarse. La propia Ángela tenía esas características, era normal que sus hijos o nietos fueran así. Mery acomodó la foto sobre la mesita y se fue a dormir.

Afilaste tu cuchillo de más 
Así tu vaina se va a desgarrar, 
La fortuna ya se aparta de vos,
Y al club del arpa te asociás”

Vico entró a la clínica con Cande en brazos. Se lo veía pálido, agitado y desesperado. Avisó en recepción lo que había pasado, y automáticamente la recostaron a Cande en una cama en un consultorio de guardia. Vico comenzó a hablarle, a acariciarla, hasta que ella logró abrir apenas los ojos.

Cande:- ¿Eh? ¿Qué me pasó?
Vico:- Shh, no hables, no te fuerces mi amor. Tuviste un accidente
Cande:- Me duele la cabeza
Vico:- Sí, te caíste y te golpeaste la cabeza muy fuerte, estabas desmayada, por suerte recuperaste la conciencia, yo me moría si te pasaba algo (besó su frente)
Cande:- (quedó unos minutos en silencio y luego preguntó) ¿Y mi bebé? (se acarició suavemente el vientre)
Vico:- (preocupado) No sabemos Can. Te traje acá porque me dijeron, pero todavía no te revisó ningún médico (en ese momento se abrió la puerta)
Doctor:- ¿Usted era la señora que estaba desmayada? (Cande asintió con la cabeza) ¿Qué sucedió?
Vico:- Tuvo un accidente, se cayó por las escaleras y se desmayó, y está embarazada
Doctor:- ¿Cuál es el tiempo del embarazo?
Cande:- Siete semanas y media, aproximadamente (se tocó la cabeza) ¡Ay! Me duele mucho la cabeza, doctor.
Doctor:- Tendremos que realizarle una ecografía y una tomografía para evaluar las lesiones

Cuando el billete hace que baila, 
La mierda corre y la traición también
Vengaste al Fito, y a Panasonic
Y en unos días la tele va a olvidar.”

Peter recién llegaba a su casa. Era realmente tarde. Lali ya no estaba aguantando más toda la situación. Sentía que Peter estaba mintiendo. Santi ya estaba dormido.

Lali:- No me vas a decir que venís de entrenar porque no te voy a creer eh, tampoco soy tan tarada
Peter:- ¿Me dejás hablar? (Lali asintió) Hoy empezó a trabajar Pablo en Alumni. A la salida lo llevé a la casa y nos quedamos un rato allá. Te manda saludos Rochi.
Lali:- Estuve con ella hoy
Peter:- (incómodo y disimulando) ¡Claro! ¡Sí, me dijo!
Lali:- Me podrías haber avisado al menos, ¿No?
Peter:- Perdón amor, se me re pasó (le dio un beso). Estuvimos hablando con Pablo de la despedida de soltero, se la voy a organizar yo (Lali lo fusiló con la mirada). Tranquila amor, confiá en mí, va a ser algo tranqui, si vos viste cómo es Pablo... Podrías organizarle vos algo a Rochi
Lali:- (dudando) Podría ser... Mirá que no me olvido de que también tenemos que organizar nuestra salida
Peter:- Sí, sí, obvio que no me olvido (hizo una pausa). Te amo, La
Lali:- Te amo más Pitt (se colgó de su cuello y él la llevó a la cama)

Al rato de recibir la visita del médico, trasladaron a Cande a realizarle una tomografía en la cabeza para evaluar las lesiones. Afortunadamente, salió que no existió ningún daño; sólo restaba esperar por la ecografía, pero como el ecografista no se encontraba, debía esperarlo, ingresada, hasta que éste llegase.
Cande y Vico estaban muy preocupados por su bebé. Ella sentía que algo no andaba bien, tenía fuertes dolores en su abdomen, justamente esos mismos que había tenido por la mañana. Ante la duda, el médico le indicó un medicamento que le pasaron por vía endovenosa y que servía para parar las contracciones. A medida que éstas fueron cesando, Cande fue quedándose profundamente dormida. Vico estaba a su lado haciéndole compañía, durmiendo en la silla que había colocada para el acompañante, con una mano abrazándole el vientre.

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Hola chicas: ¡Qué misterio nuevamente en este capítulo! Las dejo con todas las intrigas para mañana...
¿Qué habrá pasado con el bebé de Cande? ¿En qué terminará el conflicto con Manuela? ¿Qué onda Pablo con María? ¿Las mentiras de Peter habrán llegado demasiado lejos? ¿Quién será el nene de las fotos que vio Mery?
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

1 comentario:

  1. desde el capítulo anterior que sospecho que el nieto de Angela es Benjamin y ahora con lo de la foto lo termino de confirmar, odio que Peter le mienta tanto a Lali pq no se lo merece, espero el proximo, besos😘

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