lunes, 26 de diciembre de 2016

Capítulo 35

Video Presentación






Capítulo 35

Jenny y Nico se encontraron esa tarde de Sábado en el Parque de los Patricios. Él la estaba esperando con un ramo de jazmines azules que había cortado de una casa antes de llegar. Jenny lo vio y sonrió al ver las flores

Jenny:- ¿Y eso? (las señaló)
Nico:- Flores para otra flor (se las tendió)
Jenny:- ¿Sos muy naif vos, no?
Nico:- ¿Y vos siempre sos así?
Jenny:- (se sentó al lado de él) Me hicieron así
Nico:- ¿Nunca tuviste alguien que te regale flores?
Jenny:- (negó con la cabeza) Nunca tuve una relación en serio
Nico:- ¿Y a mí no me vas a dar la oportunidad? (Jenny sólo hizo silencio) Mirá, hoy quiero que seas vos. Que saques de adentro la mujer que siempre quisiste. Que te olvides del buen sexo que tenemos y de la Jenny bailarina. Hoy quiero conocer a la Jenny mujer.
Jenny:- Lo voy a intentar. Espero no decepcionarte.

Llueve, siento que llueve
Y da la casualidad
Que esta vez justo andás por aquí

Cande y Augusto estaban planeando a ver qué paseo en colectivo podían tomar. Cande ya estaba viviendo en el nuevo departamento desde el otro día de que Augusto se lo ofreció.

Augusto:- ¿Vos querías ir para el lado de provincia, no? Podemos ir a la costanera de Quilmes, nos tomamos el 118 a Once y de ahí el 98...
Cande:- (mirando por la ventana) Mmm... Está por llover
Augusto:- ¿Y? ¿No te gusta la lluvia?
Cande:- La lluvia sí, pero no viajar con lluvia, se vuelve estresante, te empapás todo, los colectivos no tienen buena frecuencia y van llenísimos y la gente enloquece como por arte de magia
Augusto:- Bueno, me convenciste... ¿Qué hacemos entonces?
Cande:- Podemos... No sé... Cocinar algo rico, ver pelis tapados con una manta en el sofá... Esas cosas que hacen los novios
Augusto:- (rió dulcemente) ¿Novios? ¿Somos novios?
Cande:- No sé qué somos... ¿Es rápido para ser novios? Somos... Algo... No sé... Yo soy tuya y vos mío, y no te comparto (lo agarró de la cara y lo besó)

Llueve, miro que llueve
Huyen los pájaros y escriben
Una ve corta en lo gris

El que sí estaba viajando, pero en su auto, era Agus, quien había arreglado para verse con Giselle, quien obviamente no sabía que Agus tenía familia.
Ella lo estaba esperando en la plaza de Avellaneda, Plaza Alsina, ella vivía a unas pocas cuadras de ahí. Cuando Agus llegó, ella casi se abalanzó sobre él al verlo. Él la abrazó, levantándola del suelo.

Giselle:- Me extrañaste parece…
Agus:- Y vos a mí…
Giselle:- ¡Obvio! De verte todos los días, a no verte en toda la semana
Agus:- ¿Tanto me bancás que te gustaría verme toda la semana?
Giselle:- ¡Claro que sí! Decí que estás lejos… Y yo que tengo que andar con la empresa (frunció la nariz)
Agus:- No te gusta mucho, ¿No?
Giselle:- ¡Para nada! Me encantaría ser modelo, no sé, otra cosa, no andar atrás de un escritorio siendo la secretaria de mi papá… Pero como me da todos los gustos, no puedo decirle que no
Agus:- Y… Es todo un tema (miró al cielo). Parece que se va a largar en cualquier momento
Giselle:- No te preocupes, vivo acá cerca… Quedémonos un rato más acá, me encanta este lugar por eso te cité acá… (señaló hacia los juegos) Mirá cuando traigamos a nuestros chicos acá
Agus:- (tragó saliva) Giselle… ¿Estás embarazada?
Giselle:- (le palmeó el hombro) ¡No, tonto! Pero, ¿No te gustaría? (Agus la miró con cara de desagrado) Perdón, voy muy rápido (cerró los ojos), no pasa nada, vamos más lento
Agus:- (nervioso) Sí, mejor…

Voy a dejar la ventana a medio abrir
Nos va a llegar un olor a tierra mojada
Con recuerdos de infancia

Ya se estaba oscureciendo, cuando Jenny y Nico caminaban dando vueltas alrededor del parque y hablaban.

Nico:- Y bueno, eso es todo, creo...
Jenny:- ¿Y si no te hubiera visto ella esa noche, vos igual la hubieses dejado por mí?
Nico:- (pensó unos segundos) No sé si la hubiese dejado por nadie... Pero bueno, las cosas se dieron así, ahora es mi oportunidad de conocerte
Jenny:- ¿Y la nena cuántos años tiene?
Nico:- Cuatro... Pero ahora contame vos
Jenny:- ¿Yo? Soy la más chica de nueve hermanos, pero no soy del mismo papá que los otros ocho... Mi mamá se había separado del papá de mis hermanos, y conoció a mi papá, que en realidad era un hombre casado, por supuesto que no se hizo cargo de mí y mamá se vio de golpe sola y con nueve... Nunca tuve espacio en mi familia
Nico:- Debió haber sido muy difícil para tu mamá también
Jenny:- (quedó unos segundos en silencio y sonrió) Me acuerdo que quería ser actriz... Siempre jugaba frente al espejo, actuando, haciéndome la Natalia Oreiro en su personaje de "La Cholito"... Obvio que crecí y mis sueños se frustraron... No terminé el secundario, tuve que salir a laburar, conocí la calle... Me di cuenta que lo que la muestran en la tele no es ni la mitad de lo que es realmente...
Nico:- Qué duro, nunca lo hubiese imaginado, Jenny... (miró hacia arriba) Está oscureciendo, ¿No? ¿Nos vamos?
Jenny:- Bueno... (hizo un gesto como para saludarlo)
Nico:- No, esto no termina acá... Nos vamos juntos... Vayamos a cenar, sigamos charlando, después vení a mi casa. Y quiero que hoy no tengamos sexo, sino que hagamos el amor. Pero sólo si vos querés.

Negro se pone el cielo
Se hace de noche de golpe
Y no son ni siquiera las tres

Mery llegó a la casa de Ángela y la notó muy diferente a otros días, muy bajoneada. Se atrevió a preguntarle qué le pasaba, y es que le daba cosa verla así.

Mery:- Ángie, ¿Está bien?
Ángela:- Si te digo que sí, te miento
Mery:- ¿Qué pasó? Cuénteme si quiere
Ángela:- Hoy hace dos años que fallecieron mi hija y mi yerno en un accidente... Los papás de Benjamín
Mery:- (la abrazó) Lo siento mucho, de verdad
Ángela:- Gracias por ser más que una empleada para mí. Gracias por ser una compañera (Mery sonrió). Más tarde va a venir Benja, eso me va a hacer sentir mejor también.

Llueve, corazón, llueve
Giro y ya estás en la cama
Riendo, totalmente en piel

Lali mientras cocinaba hablaba por teléfono con Euge.

Lali:- ¿Y, cómo estás amiga? Perdón si a veces estoy muy colgada, pero sabés que podés contar conmigo
Euge:- Estoy bien, ya lo re superé, no me voy a quedar llorando por él mientras se revuelca con la otra...
Lali:- No, eso seguro, tenés que estar bien por Alai y por vos
Euge:- Encima, se hace el pendejo ahora, la otra lo tiene mal parece, se compró una Voiture
Lali:- (rió a carcajadas) ¡No me digas! ¡Qué ridículo!

Peter entró a la cocina y comenzó a mirarla de atrás sin que ella se diera cuenta. Amaba cuando Lali reía de esa forma, no podía estar más enamorado.

Lali:- ¿Y el médico qué te dijo?
Euge:- Por ahora nada pero me estoy haciendo los miles de estudios que me mandó, no termino más
Lali:- ¿Pero no te dio un diagnóstico tentativo?
Euge:- (suspiró) No me quiso decir nada hasta no estar seguro
Lali:- Bueno, contás conmigo para todo pero para lo que se trate de tu salud más, ¿Sabés?
Euge:- Gracias, un beso amiguilla (cortó)

Voy a apagar los teléfonos, la luz
Va a comenzar este festival de los cuerpos
De los besos hambrientos

Lali se dio vuelta y lo vio a Peter mirándola con una expresión muy dulce

Lali:- (sonrió) ¿Me estabas espiando?
Peter:- No... Pero me encanta verte
Lali:- (se acercó a él y lo besó) Te amo tanto
Peter:- ¿Y yo? Me tenés loco de amor, nunca pensé que se podía llegar a amar así, vos y Santi me cambiaron la vida
Lali:- Y ustedes a mí me la hicieron más feliz
Peter:- (la sentó en su regazo) ¿Y no te gustaría que agrandemos la familia?
Lali:- (enternecida) ¡Sí! ¡Me encantaría!
Peter:- ¿Una Allegra?
Lali:- Sí, una mini Lalita... O puede ser otro varón, estoy más acostumbrada al calzón que a la bombacha (carcajeó)
Peter:- (se tentó de risa) ¡Sos terrible! ¿Y si es varón, cómo le vamos a poner?
Lali:- No sé...
Peter:- ¿Hilario?
Lali:- ¡Horrible, Pedro! Primero pensá un buen nombre, después hablamos de buscar un bebé (rió)

Y después sé que vas a fumar
En silencio, con aires de actriz
Nadie va a hablar, vamos a oír
La canción triste del mundo
Allá al fondo, lejos

Agus había estado mucho tiempo con Giselle en la plaza, luego habían ido al departamento de ella y habían hecho el amor. Él ya estaba apurado para irse, en especial porque le había mentido a Daky con que iba a la casa de Nico a hacer unos arreglos y tenía miedo que se descubriera.

Giselle:- ¿Ya te vas a ir? Es temprano
Agus:- ¿No te cansaste de mí todavía?
Giselle:- (rió) No, para nada, si es por mí te secuestro
Agus:- (se atemorizó) Podés ir presa...
Giselle:- (rió) Es joda, tontito. Pero me encantaría tenerte más tiempo
Agus:- Otro día, te lo prometo, tengo cosas que hacer
Giselle:- (triste) ¿Tenés otra, no?
Agus:- (rápido) No, no, no, pero me había comprometido con unos amigos

Suerte, tuvimos suerte
Era una tarde cualquiera
Y la lluvia la volvió canción

Cande estaba cocinando el tuco para unos fideos. Augusto la seguía por atrás, casi no la dejaba hacer nada, pero a ella le encantaba.

Augusto:- (con voz finita) Dale, dame un besito
Cande:- (rió) ¿Te conté la vez que un mimo o no sé qué me corrió por toda la peatonal de Mar Del Plata diciendo eso con un chifle en la boca?
Augusto:- (se tentó de risa) ¡A vos sola te pasa eso! Igual creo que los mimos no hablan
Cande:- Bueno, un clown, no sé... (rió) Un payaso era el tipo, literalmente
Augusto:- (espiando a la olla) Quiero probar
Cande:- (levantó el cucharón con algo de salsa y le dio en la boca) Soplá que quema
Augusto:- ¡Qué rico! No sabía que cocinabas tan bien
Cande:- (pícara) ¿Ya me puedo casar?
Augusto:- Siempre que no sea con otro... (la abrazó por la cintura desde atrás y se besaron)

Pasarla así le hace bien al corazón
Poder salir de los jefes, de los empleos
De las manos del tiempo

Calu y Vico estaban sentados en un restaurante cercano al hotel en el que paraba ella

Vico:- Perdón que te traje por acá nomás pero está por llover, cualquier cosa volvemos rápido al hotel
Calu:- No importa, me encanta estar con vos
Vico:- (lastimoso) ¿Te vas a quedar por mí entonces?
Calu:- (rió) No puedo... Además, te vas a cansar de mí
Vico:- ¿Por qué lo decís?
Calu:- Porque sí, porque esto son unas vacaciones, porque salimos todos los días a cenar y tomamos un buen vino, y nos reímos y nos besamos, pero la maldita rutina va a arruinar todo eso y vamos a terminar siendo dos desconocidos... Mejor tengamos un lindo recuerdo... ¡Y a no ponerse triste que no me fui todavía!

Y después sé que vas a fumar
En silencio, con aires de actriz
Nadie va a hablar, vamos a oír
La canción grave del mundo
Allá al fondo, lejos, lejos”

María y Pablo venían de comprar comida, pero una vez más pelearon por los celos de ella. En realidad, ella se había enojado, e iba caminando apurada unos cuantos metros adelante de él. Él la estaba corriendo por atrás, pero no lograba alcanzarla. Para colmo, había empezado a lloviznar

Pablo:- ¡María! María esperá, por favor
María:- (deteniéndose, se dio la vuelta) ¡Siempre igual, Pablo! ¡Siempre me hacés lo mismo!
Pablo:- ¡Pero si yo no hice nada! (comenzó a acercarse)
María:- Pero la mina esa, la que cobraba, se te estaba re tirando y vos eras extra amable con ella, me hacés quedar como una bólida
Pablo:- María, la traté como a todo el mundo, no vi que me tiró onda, ni siquiera me fijé en ella, a mí me importás vos, ¿Por qué te resulta tan difícil entenderlo?
María:- (triste, agachó la cabeza) Porque mi ex me engañó y entonces me cuesta volver a confiar
Pablo:- Fue un tarado que no te supo valorar... Confiá en mí, dale

María le sonrió y se dieron un romántico beso bajo la lluvia, la escena parecía haber sido sacada de una película romántica, en ese beso quedaban atrás los celos, los rencores y la desconfianza.

El color rojo de la tempestad
Cuando asoma un brazo el sol
Incendia tus ojos”

Nico estaba en su casa con Jenny, ya habían pasado una agradable cena, y ahora se encontraban ansiosos de demostrarse su amor de la forma más tierna posible.

Nico:- ¿Viste que te dije que no todos somos iguales?
Jenny:- Sí, me soprendí de lo que un hombre puede dar
Nico:- ¿Ahora sí podés confiar en mí?
Jenny:- Siempre lo hice
Nico:- ¿Tanto como para darme una chance?
Jenny:- No lo sé... Es difícil cambiar
Nico:- Prometeme que lo vas a intentar... Te quiero demostrar que podés llegar a enamorarte de mí

Nico comenzó a hacerle el amor sin penetración, con besos y caricias que le demostraron a Jenny que un hombre puede ser respetuoso y que a pesar del deseo sexual que tenga no necesita cosificar a la mujer. Jenny disfrutó cada instante que duró ese acto, y luego le pidió de intimar, por primera vez en su vida se sintió lista y segura de lo que quería, y se entregó al primer hombre por el cual estaba empezando a sentir algo.

El color rojo de la tempestad
Cuando asoma un brazo el sol
Incendia tus ojos”

Benja había cenado con Ángela casi sin emitir palabra, y luego habían mantenido una conversación en recuerdo de los padres de él, una conversación de la que Mery se había mantenido al margen.
Mery estaba comenzando a mirar a Benja con otros ojos, desde que él se había sincerado con ella la noche en que hablaron, ella dejó de verlo como el ser más malo del planeta. Aún así, no se animaba a hablar sobre Amado.
Luego de que Ángela ya se hubiese acostado, Benja conversó con Mery.

Mery:- (intentando guardar las formas) Benja... Yo... Lo siento mucho...
Benja:- (la abrazó fuertemente, recostándose en su pecho) Lo sé, gracias Mery (la soltó) ¿Viste que te digo? Siempre tengo que ser el fuerte, pero a veces no me sale
Mery:- Podés contar conmigo...
Benja:- Vení, acompañame

Mery y Benja fueron hasta el cuarto en el cual él siempre se quedaba a dormir. Benja revolvió unos instantes en los cajones de un viejo ropero y sacó una fotografía de él de pequeño con sus dos padres. Se la enseñó a Mery; ella comprobó que era el mismo nene de la otra foto, el que era igual a Amado, esto le dio escalofríos.

Benja:- Soy yo con mis viejos. Siempre me encantó esa foto, era de nuestras primeras vacaciones en Merlo, San Luis
Mery:- Es... Muy linda
Benja:- Eran unos tipazos, hasta el cielo los está llorando... (Benja se acostó y se hizo una bolita en la cama) Mery... ¿Te quedás conmigo hasta que me duerma?

Mery se extrañó ante el pedido, pero se sentó al borde de la cama, le tomó la mano y comenzó a pensar en cómo Benja echaba de menos a sus padres, y ella, que los tenía vivos, hacía años que no sabía nada sobre su existencia.

El color rojo de la tempestad
Cuando asoma un brazo el sol
Incendia tus ojos.”

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Hola chicas: ¡De nuevo reencontrándonos! ¿Cómo pasaron las fiestas navideñas? Espero que bien al igual que yo. Les dejo un capítulo re largo hoy, para compensar los dos días de fin de semana que no hay capítulo.
¿Cande y Augusto ya están muy enamorados? ¿Y qué pasará con Calu y Vico? ¿Se quedará ella por él, o ya fue muy determinante? Nico se está enganchando con Jenny, ¿Y Jenny con Nico? ¿Está empezando a verlo de otra manera? ¿Sabremos esta semana qué es lo que tiene Euge? ¿Agus podrá mantener por mucho tiempo sus dos relaciones simultáneas? ¿Mery y Benja se están acercando mucho? ¿María está demasiado celosa por todo? ¿Pablo aguantará sus celos? ¿Lali y Peter agrandarán la familia?
¡Cuántas incógnitas!
Muy buena semana para todas
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

1 comentario:

  1. yo enserio estoy necesitando que Peter le cuente toda la verdad a Lali, te juro que no veo la hora de que llegue ese capitulo. Esta Jenny se va a terminar enganchando y después Nico se va a dar cuenta que sigue queriendo a Euge, nose, ya siento venir la separación de Daky y Agus y de Gas y Mery. Pero en general, me encanto el capitulo. Espero que hayas pasado una muy feliz Navidad Pau, besos💋💕

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