Capítulo 36
Ese Martes era el
último día que Calu iba a estar en Argentina. A Vico le hubiera gustado pasar todo
el día con ella, pero no podía dejar de trabajar, así que había preparado algo
especial para la noche.
Peter fue como todas
las mañanas a buscar a Pamela y cuando llegó se sorprendió de no ver a la
pequeña revoloteando, siempre estaba de buen humor y con mucha energía.
Peter:- Hola Lau, ¿Y
Pame?
Lau:- No va a ir a la
escuela hoy, está enferma
Peter:- (asustado)
¿¡Qué!? ¿Qué tiene?
Lau:- Tranquilo, no es
grave, está con fiebre y mucha tos, debe ser un resfrío, más no...
Peter:- ¿Puedo pasar a
verla?
Lau:- Está dormida
Peter... No te asustes, ¿Tu hijo no se enferma acaso?
Peter:- Gracias a
Dios, poco y nada
Lau:- Pame es
sietemesina. Cuando nació era muy chiquitita, y contrajo un virus
intrahospitalario. A partir de ahí, su sistema inmunológico quedó debilitado, y
contrajo muchísimas enfermedades desde que nació hasta hoy, incluyendo cinco
internaciones
Peter:- (se iba
poniendo triste a medida que Lau hablaba) Qué madraza sos Lau... Perdón por no
haber estado desde el principio (la abrazó)
Lau:- (lo abrazó más
fuerte) No es tu culpa, fui yo que en el momento estuve mal, no te avisé porque
había pasado lo de mis viejos y todo, y cuando quise contarte te habías ido
Peter:- Yo creo que de
a poco podríamos ir blanqueándole a Pame...
Lau:- (nerviosa) ¡No!
Es decir, más adelante, no lo va a entender todavía
Peter:- Bueno... A la
tarde vengo a verla... Decile que me espere para merendar... Cualquier cosa me
llamás, ¿Eh? (le dio un beso en la mejilla y se fue)
“Estoy vencida porque el mundo me hizo así
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
Y tu amor, mi enfermedad”
Euge estaba en la sala
de espera del médico, con los muchos análisis que se había realizado en esos
días para esperar por un diagnóstico. Tenía muchos nervios encima, le intrigaba
qué le iban a decir y tenía sospechas de que no iba a ser algo bueno.
“Estoy vencida porque el cuerpo de los dos
Es mi debilidad
Esta vez el dolor va a terminar”
Esta vez el dolor va a terminar”
Rochi estaba muy
bajoneada y ya no respondía en sus estudios como antes. El fantasma de Marcelo
le daba vueltas en la cabeza, obviamente no un fantasma real, sino el recuerdo
de él, de su última noche juntos, de sus últimos momentos con vida. Él le había
hecho mucho daño en su momento, pero ella no le guardaba rencor. Esos últimos
momentos que pasaron juntos lo hacían recordarlo con una sonrisa, pero con
mucha tristeza. Y el “hasta que la muerte nos separe” de la única carta que
conservaba de él, la torturaba.
Por otra parte, se
sentía pésima por su separación con Pablo. Le dio mucha bronca que mientras
ella estaba viviendo la peor noche de su vida él la estaba engañando. Le
estrujaba el corazón cuando recordaba que estaban a dos semanas de su gran día
y todo se desvaneció. Más triste se ponía cuando notaba que los días pasaban y
él jamás se había comunicado con ella para ver cómo estaba, sentía que no le
importaba, que no la quería y podía jurar que estaba con María.
Si algo le faltaba
para terminar de enojarse con la vida y el mundo, había sido que el único
hombre que pensó que se estaba interesando en ella en realidad esté interesado
en su mejor amiga.
Rochi parecía una
muerta viva, y es que ella se consideraba eso. No quería hablar, no quería
salir, no quería comer y si hubiera podido, no quisiera respirar tampoco. Lo
único que hacía, y de mala gana, era ir a hacer la residencia.
Lucas, su supervisor,
notó este cambio en su alumna y decidió intervenir.
Lucas:- Rocío, ¿Te
pasa algo?
Rochi:- No, estoy bien
Lucas:- ¿Y Mariana
cómo está?
Rochi:- (enfurecida)
¡Si tanto le interesa Mariana, pregúntele a ella! ¿O sabe qué? Pida el cambio.
Así usted la supervisa a ella y me encargan a alguien más
Lucas:- Rocío, fue
sólo una simple pregunta… Vos no estás bien
Rochi:- (desafiante)
¿Me está tratando de loca?
Lucas:- ¡No! No pongas
en mi boca cosas que yo no dije… Escuchame Rocío, yo no tengo por qué meterme
en tu vida personal, pero veo que venís en picada, y debo recordarte que aquí
estamos trabajando con pacientes y que un error tuyo puede ser gravísimo para
la vida o la salud de otras personas
Rochi:- Tiene razón,
intentaré tener más cuidado…
Lucas:- Rocío… ¿De
verdad no me querés contar nada?
Rochi:- (negó con la
cabeza y el ceño fruncido) No hace falta
Lucas:- Bueno, pero si
me necesitás… Podés contar conmigo… Permiso (se retiró).
“Parece que la fiesta terminó
Perdidos en el túnel del amor
Y dicen las hojas del libro que más leo yo
Esta vez el esclavo se escapó”
Perdidos en el túnel del amor
Y dicen las hojas del libro que más leo yo
Esta vez el esclavo se escapó”
Euge aguardó
pacientemente su turno, y cuando escuchó que el médico la llamó ingresó, con
muchos nervios. En sus manos tenía los estudios y comenzó a temblar y sudar
frío.
Doctor:- Eugenia, ¿Te
hiciste los estudios?
Euge:- Sí, acá los
tengo
Doctor:- A verlos…
Los minutos en los que
el doctor revisó minuciosamente cada estudio, a Euge le parecieron horas.
Trataba de adivinar qué dirían esos resultados mirando la expresión del médico,
pero él no mostraba nada en su rostro. Cuando terminó de revisar el último
análisis y lo dejó sobre el escritorio, el médico comenzó a hablar…
Doctor:- Bueno… Creo
que con lo que tenemos es más que suficiente para dar un diagnóstico, aunque
van a restar estudios más específicos aún… Eugenia, contame, ¿Viniste sola o
acompañada?
Euge:- Vine sola
Doctor:- ¿Vivís sola o
con alguien?
Euge:- Estoy viviendo
con mis padres y mi hija
Doctor:- Bien…
Eugenia… Tenés leucemia
Euge por un segundo
dejó de escuchar. Sintió que el mundo se detuvo en ese instante en que escuchó
esa palabra en boca del médico. ¿Leucemia? ¿Cómo sería eso? ¿Se iba a morir?
No, ella tenía que vivir, por Alai. ¿Cómo haría para seguir con una carga tan
grande a cuestas?
Doctor:- Eugenia, ¿Me
escuchás? Es una patología muy complicada, pero haciendo las cosas como se
deben y siguiendo un tratamiento adecuado no tiene que ser mortal
Euge:- (con lágrimas
en los ojos) Entonces… ¿No me voy a morir?
Doctor:- Claro que no.
Pero tenemos que comenzar a tratarlo, ya que sino sí puede volverse letal.
Primero, te voy a mandar a hacer algunos estudios más para determinar qué tipo
de leucemia es, ya que el tratamiento varía en cada caso. Simultáneamente,
vamos a empezar con quimioterapias. Quizás podamos eliminar todas las células
cancerígenas de este modo y no sea necesario llegar a un trasplante de médula
ósea.
Euge:- Está bien,
gracias doctor.
Euge salió del médico
muy triste, consternada, y con muchas emociones juntas. Lo primero que hizo al
llegar a su casa fue acostarse a llorar. Agradeció que no hubiera nadie y así
poder descargar tranquila. Luego se dio un baño. Antes de entrar a la ducha se
miró a sí misma, observó con detalle su cuerpo. Notó cómo la enfermedad ya
estaba haciendo estragos en ella, no podía negarla, no servía de nada. Era hora
de ser fuerte y enfrentarla, demostrándole a la maldita leucemia que ella
todavía quería vivir muchos años.
“Me entrego al vino por que el mundo me
hizo así
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
Y tu amor, mi enfermedad”
Peter apenas salió del
entrenamiento fue rápidamente a la casa de Laura a ver a la nena. Esperaba
verla levantada y mejor, pero apenas entró la cara de Laura lo asustó.
Lau:- No se despierta…
No se levantó en todo el día, Peter
Peter:- ¡Lau! Vos la
conocés más que yo, ¿Es normal esto?
Lau:- La última vez
que pasó esto, terminó internada… ¡Pero esta vez no parecía para tanto!
Peter:- ¿Puedo pasar a
verla? (Lau asintió)
Peter entró y la
encontró dormida, gimiendo. Se acercó a ella, le acarició el rostro y notó que
estaba muy caliente
Peter:- Lau, esta nena
está volando de fiebre
Lau:- Ya le di el
antipirético hace dos horas, no puedo volver a dárselo
Peter:- Bueno, dame alguna
servilleta, algo chiquito de tela que tengas
Lau le trajo unos
retazos de tela que encontró por ahí. Peter los mojó con agua fría de la
canilla, los retorció y se los apoyó en la frente a Pame. Ella, debido a la
impresión que le produjo, se retorció y abrió los ojos
Pame:- ¡Pá!
Peter:- (le sonrió)
Hola mi princesa
Pame:- (con
dificultad) Me siento mal, pá
Peter:- Lo sé, estate
tranquila que papá te vino a cuidar
Pame:- ¿Me contás un
cuento?
Peter:- (pensó unos
segundos) Había una vez una princesa, que vivía en un país muy lejano, que era
muy hermosa…
Lau miraba la escena
desde la puerta, escuchaba el cuento que le contaba Peter a su hija, y las
lágrimas no tardaron en aparecer. Se lamentó por los años en los que Pame no
recibió ese amor paternal que tanto le hacía falta.
“Estoy vencida porque el cuerpo de los dos
Es mi debilidad
Esta vez el dolor va a terminar”
Esta vez el dolor va a terminar”
Euge fue al jardín a
buscarla a Alai. Ya estaba más tranquila, aunque todavía tenía miedo. No sabía
cómo le iba a explicar a su hija que estaba enferma, sin hacerla preocuparse
demasiado. Hubiera sido más fácil ocultárselo, pero sabía que eso no estaba
bien. Mientras la nena jugaba, decidió hablarlo con su mamá.
Euge:- Mamá, te tengo
que decir algo…
Mercedes:- No me digas
que estás embarazada porque ya somos demasiados…
Euge:- ¡No! Mamá, hoy
fui al médico, me dijo qué es lo que tengo
Mercedes:- ¿Y qué es?
Euge:- Tengo leucemia
A Mercedes comenzaron
a brotarle las lágrimas de los ojos. No tenían una relación muy estrecha con su
hija, pero después de todo, era su hija, era su sangre, no se imaginaba no
tenerla más. La abrazó.
Mercedes:- Hija… No lo
puedo creer… No, no puede ser, ¿Están seguros?
Euge:- (llorando) Sí,
má… Mirá, estas manchas, la sangre, los mareos, la debilidad… Y los estudios…
Los estudios fueron muy claros
Mercedes:- ¿Y ahora?
¿Qué vamos a hacer? ¿Y Alai?
Euge:- (dejando de
llorar) El médico me dijo que tengo que hacerme más estudios y empezar con
quimioterapia, y después se verá… Dijo que por ahí no es necesario
trasplantarme médula ósea… Y Alai… Quiero que sepa que algo me pasa, no puedo
ocultárselo, van a haber muchos cambios… Pero no quiero que sepa qué es y no
quiero que sepa que hay riesgo de…
Mercedes:-
(interrumpiendo) No lo digas… No va a pasar… Yo hablo con la nena
Euge:- (le dio un
abrazo) Te necesito má
Mercedes:- (también la
abrazó) Siempre voy a estar con vos… Nos peleamos mucho porque tenemos el mismo
carácter podrido (rieron) pero te amo y siempre voy a estar con vos, por más
grande que seas.
Luego de la charla con
su madre, Euge llamó por teléfono a Cande para pedirle si podían reunirse en su
departamento, ya que era la única que vivía sola. También le pidió que llame a
las otras chicas para así contarles a todas juntas, eran como sus hermanas e
iba a precisar su apoyo también.
Cande le pidió a
Augusto que se fuera, le explicó a medias la situación ya que tampoco entendía
mucho, porque Euge no se había explayado demasiado, y las reunió a todas. Era
día de semana, pero como sabían que se trataba de algo importante, estuvieron
todas muy puntuales en el departamento de Cande.
“Del árbol una hoja se cayó
En mi boca la manzana se fundió
En mi boca la manzana se fundió
Tendrías que aprender a pedir perdón
Esta vez la cadena se rompió”
Esta vez la cadena se rompió”
Peter pasó toda la
tarde con Pamela, y cuando se estaba haciendo de noche, decidió irse. Ya la
fiebre le había bajado, si bien continuaba con mucha tos, pero eso se le iba a
ir con el correr de los días. Intentó levantarse de la cama sin despertar a la
pequeña, pero no lo logró
Pame:- ¡Pá! ¿Dónde
vas?
Peter:- Me tengo que
ir a mi casa, mi amor
Pame:- Quedate a
dormir conmigo, porfi
Peter:- No puedo,
tengo que ir con Santi…
Pame:- (triste) Él te
tiene todos los días
Peter:- Perdoname mi
amor, ya vamos a estar más tiempo juntos (le dejó un beso en la frente y
salió).
“Tendrías que aprender a pedir perdón
Esta vez el esclavo se escapó ”
Esta vez el esclavo se escapó ”
Cuando Euge llegó a
Palermo, ya estaban todas las chicas ahí. Todas se dieron cuenta que Euge había
pasado la tarde llorando, su cara estaba roja y sus ojos más pequeños que lo
normal.
Cande:- ¡Eushi! ¿Qué
pasa, por qué estás así?
Euge:- Chicas... Tengo
algo muy importante que decirles... Es sobre mi salud
Rochi:- (asustada)
¿Qué pasa Euge, qué tenés?
Euge:- Chicas... Tengo
leucemia
Las chicas se quedaron
boquiabiertas ante la desafortunada noticia. Lali se tapó la boca con expresión
de dolor. Cande rompió en llanto. Rochi la contuvo. Mery se sintió devastada.
Daky abrazó muy fuerte a Euge que comenzaba a llorar nuevamente.
Daky:- Va a estar todo
bien, ¿Sabés? Sos fuerte (Euge le decía que "sí" con la cabeza)
Cande:- ¿Qué te
dijeron? ¿Te vas a salvar, no? Sí, te tenés que quedar, sos mi hermana, no me
dejes vos también (la abrazó)
Euge:- Estoy segura
que mi ahijado me va a cuidar de que no me pase nada
Cande:- (desconsolada)
Claro que sí, es nuestro angelito
Lali:- Podés contar
con nosotras (señaló a Rochi) ya te lo dije el otro día, sabemos bastante ya, y
tenemos muchos conocidos, lo que necesites, remedios, médicos, tratamientos, no
dudes en pedirnos
Rochi:- (inhaló) Yo no
estoy para nada bien, como se habrán dado cuenta, pero siempre voy a estar con
vos (la abrazó)
Euge:- Gracias chicas,
las voy a necesitar mucho, tengo que empezar con la quimio... Si me va bien con
eso, por ahí zafo del trasplante
Mery:- (acercándose)
Eushi, sé que todo este tema de la firma de porquería nos alejó... Pero sos mi
amiga, y te quiero mucho, no quiero que estemos distanciadas y menos ahora
Euge:- (la abrazó
efusivamente) ¡Te quiero, loca! Quedate tranquila que eso se va a resolver
Cande:- (sonrojada)
Tienen al mejor abogado, mi chico
Euge:- Me pone feliz
que estén juntos, él te quiere Cande... Ah, chicas (miró a Mery, Daky y Lali)
si le quieren contar a Gas, Agus y Peter, cuéntenles, pero que no le cuenten a
Nicolás, por favor
Lali:- ¿Por qué no? Si
se entera por ahí vuelve con vos
Euge:- Por eso mismo.
No quiero que vuelva conmigo por lástima. Es más, no quiero que vuelva conmigo.
Lali:- Está bien, te
apoyamos
“Estoy vencida porque el mundo me hizo así
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
No puedo cambiar
Soy el remedio sin receta
Y tu amor, mi enfermedad”
Vico había planeado
para esa noche algo muy distinto; no llevó a Calu a ningún restaurante.
Simplemente se le apareció en el hotel con sushi y dos botellas de champagne.
Era la última noche que estarían juntos, luego, sólo serían un recuerdo, aunque
él todavía tenía esperanzas de convencerla a último momento y que no se fuera
Cenaron en la cama,
dándose mutuamente en la boca piezas de sushi, muy divertidos y a la vez
sensuales. Brindaron con champagne por haberse conocido y por un reencuentro a
futuro; al escuchar esto, Vico comprendió que no había vuelta atrás, ella se
iría, por lo que tenía que disfrutar esa noche.
Vico buscó en la lista
de reproducción de su celular y eligió “Out Of Tears” de The Rolling Stones. Le
dio “play” y seleccionó “repeat”, luego le dijo a Calu
Vico:- No era este el
tema, pero, ¿Te acordás de nuestro primer beso?
Calu:- Sí, era algo
así (lo abrazó para bailar un lento)
Vico:- No me agarrabas
tanto
Calu:- Perdón, ahora
no me resisto
Vico:- Me encantaron
todos estos días con vos, hermosa, te voy a extrañar mucho, me hiciste muy bien
(la besó)
Calu:- Vico, nunca voy
a olvidarme de vos ni de estos días que pasamos juntos, los voy a llevar
grabados a fuego
Vico:- ¿Nos volveremos
a ver?
Calu:- No lo sé... No
pensemos en eso ahora
Vico:- Vos... ¿Querés
lo mismo que yo?
Calu sólo sonrió y
asintió con la cabeza. Estaban listos, iban a despedirse como correspondía.
Mientras se besaban, se desvistieron y pronto fueron uno solo. Y el amanecer
los encontró desnudos y abrazados bajo las sábanas, con The Rolling Stones
sonando de fondo.
“Estoy vencida porque el cuerpo de los dos
Es mi debilidad
Esta vez el dolor va a terminar.”
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Hola chicas: Les dejo este capítulo muy, muy triste, seguro me van a estar odiando... ¿Se imaginaban que iba a tener una enfermedad así? ¿Qué va a pasar de ahora en más con Euge, con Alai y con Nico? ¿Podrá Euge mantener su secreto, o Nico se va a dar cuenta? ¿Nico va a volver con ella si es que se entera? ¿Cómo se tomará Alai la enfermedad de su madre? ¿Y Pame qué tiene? ¿Se recuperará? ¿Calu se irá o todavía hay una chance de que se quede? ¿Les gustó esta especie de despedida entre ella y Vico? ¿Si es que se va, qué hará Vico con Cande?
Gracias a Ju Laliter por el comentario en el capítulo de ayer.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
Una pregunta Mercedes la mama de Euge Es mercedes Funes...
ResponderEliminarY el Papa De Euge? Hay un papa cierto creo que estoy comenzando a entender la historia, Creo.
Me respondes alguna pregunta
¡Hola! Gracias por tus comentarios, siempre que me consultás algo te lo respondo en el capítulo siguiente, te aviso por las dudas de que no estés viendo las respuestas. Me alegra que te guste la novela, ¡Te mando un beso!
EliminarAy, llore enserio, me puso muy mal lo de Euge, espero que salga todo bien. Me da lastima Pame que no pueda disfrutar bien a Peter, como corresponde, todo culpa de Laura, igual como siempre te digo sigo esperando que Pitt le cuente todo a Lali, y sino me meto yo en la novela como personaje nuevo y se lo cuento jajajaja. Espero el proximo, besos💋
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