Capítulo 43
Comenzaba a amanecer
en las playas de San Bernardo, cuando Cande y Augusto entraron al departamento
de éste. Estaba ubicado en un piso 22, y lo primero que hizo Cande fue salir
corriendo hacia el balcón para ver el sol asomarse.
Cande:- ¡Vení mi amor,
no te pierdas esto!
Augusto:- (bostezó)
Qué lindo, ¿No?
Cande:- (rió) ¿Tenés
sueño?
Augusto:- Manejé toda
la noche...
Cande:- Ya nos vamos a
dormir, esperá, esto no lo vemos todos los días... Quedate conmigo a mirarlo
Augusto:- No puede ser
más perfecto este paisaje, el amanecer, vos, el mar de fondo... Congelaría este
instante si se pudiera
Cande:- Te quiero
mucho, gracias por estos momentos así (se besaron)
“No sé cómo decirte
Lo que me está pasando”
Lali había amanecido
abrazada a su pequeño hijo, quien dormía entre sus brazos, pero ella casi no
había conseguido dormir. Su lado de la almohada era un mar de lágrimas, y
maldecía cada vez que recordaba esas palabras de Laura, “Peter y yo tenemos una
hija” ¿Cómo había podido Peter mentirle con algo así? ¿Por qué no se lo había
dicho? ¡Seguramente la había engañado! Esas preguntas y afirmaciones rondaron
en su cabeza toda la noche. Para colmo, todo el día anterior había recibido
miles de llamados y mensajes de él, pero no iba a contestarle, no, no se sentía
con ánimos de hacerlo.
Rochi también había
pasado muy mal la noche. Se había despertado sobresaltada unas cinco veces.
Varias pesadillas la agobiaban. En una, veía a Pablo engañándola con María. En
otra, recreaba en su sueño el fatídico momento en que Marcelo se disparaba. En
las siguientes, soñaba con Lucas. Con él intentando propasarse con ella, como
lo hacía cada vez que podía. Decidió enviarle un mensaje a Lali, ya que el día
anterior aún se encontraba mal por lo ocurrido y no había concurrido a su
residencia.
Rochi:- La, ¿Estás despierta?
Lali:- Sí, no puedo
dormir
Rochi:- Veo... Somos
dos...
Lali:- ¿Sabés por qué
no fui ayer?
Rochi:- ¿Por qué? Yo
tampoco fui...
Lali:- Peter tiene una
hija
Rochi:- ¿¡Qué!? ¿Quién
es la madre?
Lali:- Laura... ¿Viste
que les conté que andaba atrás de ella? Tienen una nena grande ya
Rochi:- ¡Qué bárbaro!
No lo puedo creer
Lali:- Yo menos... Me
estoy quedando en lo de Mery, pero no le digas
Rochi:- Confiá en
mí...
Lali:- ¿Vos por qué no
fuiste?
Rochi:- Porque no me
sentía muy bien... Voy a intentar dormir un rato más, un beso amiga.
Rochi se dio cuenta
que Lali estaba con gravísimos problemas, no podía contarle a ella lo que
estaba viviendo o la iba a agobiar aún más. Después de todo, Lucas iba a viajar
por dos meses, ese tiempo iba a estar tranquila.
“Amigo quiero que sepas
Esto me está matando”
Euge terminó de
prepararle los bolsos a su hija, quien se iba de viaje todo el fin de semana
largo con Jenny y Nico. A Euge le dolía en el alma, pero a la vez sabía que la
nena tenía que hacer buenas migas con ambos por si a ella le pasaba algo. Justo
cuando le guardó los últimos elementos de higiene, Nico tocó el timbre.
Alai:- ¡Mami, ya vino
papi!
Euge:- (abriendo la
puerta, seria) Hola
Nico:- Hola
Alai:- ¡Papi!
Nico:- (la alzó) ¡Hola
princesa! ¿Lista para el mejor viaje de tu vida?
Alai:- ¡Obvio!
Nico:- Andá al auto,
Jenny te está esperando (Alai salió corriendo) ¡Despacito, no corras!
Euge:- Me la traés el
Lunes entonces
Nico:- Sí... (tomó las
valijas de su hija) Euge, ¿Vos estás bien?
Euge:- ¿Por qué lo
decís?
Nico:- Te noto muy
pálida
Euge:- Estoy bien, no
pasa nada... Cuidá a Alai, cualquier cosa me llamás
Nico:- Vamos a Rosario
nomás, va a estar todo bien, tranquila...
Euge:- (asintió con la
cabeza) Que tengan buen viaje
Ni esperó a que Nico
le respondiera. Le cerró la puerta en la cara, no tanto por resentimiento o
maldad, sino porque el nudo que tenía en la garganta no le permitía seguir
hablando. Al cerrar la puerta, en el refugio de su hogar, lloró como nunca
antes. La angustia le estrujaba el corazón.
“Una es el fuego, la otra es el mar
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir”
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir”
Vico llamó a Pablo
para proponerle salir juntos esa noche, él estaba buscando despejarse y quería
que su mejor amigo lo acompañase.
Pablo:- ¿Hola?
Vico:- Pablote
Pablo:- Vico, ¿Qué
hacés bro? ¿Todo bien?
Vico:- Sí, acá
andamos... ¿Hacés algo esta noche?
Pablo:- No creo, ¿Por?
Vico:- ¿Salimos? A dar
unas vueltas por ahí, a conocer minitas, algo...
Pablo:- (dudoso) Sí...
Dale...
Vico:- ¿Qué pasa? ¿No
te van a dejar? Gobernado
Pablo:- Sí, no pasa
nada
Vico:- Te paso a
buscar a las nueve por tu casa
Pablo:- Dale, nos
vemos (colgó)
María:- ¿Quién era?
Pablo:- Un amigo...
María:- (con voz
seductora) ¿Cuál de todos? ¿Hay alguno que no me hayas presentado?
Pablo:- No, no hay
ninguno... Vico era...
María:- (embobada) Sí,
Vico...
Pablo:- (enojado) ¿Qué
onda María?
María:- Nada...
Pablo:- Esta noche
salgo con él
María:- Pero...
Pablo:- Pero nada.
Salgo y punto.
“Una me quiere así como soy
De noche, buscando mi destino”
Peter llegó a la casa
de Lau ese Sábado por la tarde. Se lo notaba con un estado de ánimo decaído.
Lau:- ¿Qué pasa Pitt?
¿Seguís mal por ella?
Peter:- Sí Lau...
Estoy mal, estoy preocupado... Fui a la casa de los padres y no sabían nada de
ella, no se comunicó para nada... Hace dos días no sé nada de mi hijo... ¿Y si
les pasó algo?
Lau:- No creo... Si
pasa algo malo, es lo primero en saberse... Capaz estén en lo de alguna
amiga...
Peter:- (suspiró)
Gracias por todo este aguante, Lau
Lau:- Quiero
demostrarte todo lo que siento por vos
Peter:- Sos una gran
amiga
Lau:- (decepcionada)
¿Te quedás con nosotras hoy?
Peter:- Sí, ustedes
son mi única alegría en este momento
“La otra me espera de día con sol
Cuando estoy lejos de los vicios”
Agus, una vez más, se
había ido a encontrar con Giselle. Hubiera preferido no hacerlo en fin de
semana, pero su amante comenzaba a reprocharle que nunca estaba disponible para
ella. Sin quererlo, estaba comenzando a tener una doble vida. Estaban
recostados en el pasto, ella sobre el pecho de él, frente al río en Vicente
López, hablando de la vida.
Giselle:- ¿Sabés qué
es lo que más me gustaría? Tener un bebé
Agus:- (incómodo)
¿Ahora? ¿Te parece que da? Recién nos estamos conociendo, ¿No?
Giselle:- Sí, no,
ahora no... Pero me encantaría que tengamos... ¿Te imaginás, un rubio hermoso?
Agus:- (sonrió) Sí...
Pero los hijos llevan tiempo y, no sé, tendríamos que estar más estabilizados
como pareja...
Giselle:- Hablás como
si supieras
Agus:- Es que lo sé...
Giselle:- ¿Qué, tenés
hijos?
Agus:- (hizo una
pausa) Sí, tengo una hija
Giselle:- (gritando)
¿¡Por qué no me lo dijiste!?
Agus:- (levantó el
hombro) Nunca me lo preguntaste
Giselle:- (pensó unos
segundos) Seguro es una rubia divina como vos
Agus:- (rió) No, es
una morocha hermosa como la madre...
Giselle:- (más
sobresaltada que la vez anterior) ¿Estás con la mamá de la nena?
Agus:- (nervioso) No,
estamos separados... Pero la nena es igual a ella, eso no cambia
Giselle:- Pero no
hacía falta que digas que es hermosa
Agus:- Lo dije por mi
hija, no te pongas celosa. Dale, dame un beso (Giselle se hizo la ofendida y
luego lo besó, muerta de risa).
“Una es el fuego, la otra es el mar
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir”
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir”
Mery llegó esa tarde a
la casa de Ángela y se encontró con Benja. Se puso feliz de verlo, le estaba
empezando a gustar pasar tiempo con él. Mientras Mery preparaba la cena, él
estaba por detrás de ella en la cocina.
Mery:- Me vas a ojear
con esos ojos celestes (rió)
Benja:- Es que no
puedo dejar de mirarte, sos tan linda, tan perfecta, ¿Cómo pude dejarte ir?
Mery:- Ya pasó mucho
tiempo, no te culpes...
Benja:- (la abrazó por
la espalda) ¿Y si este fin de semana largo lo pasamos juntos?
Mery:- ¿Cómo? Tengo
que trabajar yo...
Benja:- Y bueno...
Improvisemos entonces... ¿Qué pasa si te secuestro y no te dejo ir hasta el
Martes? Le decimos a la otra chica que no venga y vos la reemplazás...
Mery:- Te lo tenías
todo planeado
Benja:- Quizás... (la
besó) La voy a llamar... Y a la abuela le voy a decir que ella llamó diciendo
que no puede venir en todo el fin de semana
“Hay dos mujeres
Aquí en mi corazón
Amigo tomemos otra copa
Amigo tomemos otra copa
No cuentes que estoy llorando”
Ya había entrado la
madrugada cuando Vico y Pablo estaban sentados en un pub tomando los dos
juntos. Habían tomado bastante y Vico, en lugar de divertirse, se estaba
deprimiendo.
Vico:- ¿Y, qué tal la
vida de novio?
Pablo:- Y, ahí la
vamos llevando... Yo en realidad quería una relación informal pero María se lo
tomó en serio... (hizo una pausa) Pasa que es muy celosa, hoy me tuve que
pelear con ella para venir...
Vico:- Te gobierna
Pablo:- No la dejo,
pero si pudiera lo haría... Me hubiera gustado estar más tiempo solo... (miró a
la izquierda) Mirá como te mira esa minita (Vico no le dio importancia). Dale
che, ¿No venías a buscar minas vos?
Vico:- (comenzó a
llorar) Extraño a Candela
Pablo:- (se agarró la
cabeza) Uh, pedo melancólico encima...
Vico:- (gritando y
llorando) ¿Por qué me engañó bro? ¿Qué hice de malo para que me engañe?
Pablo:- Pero no sabés,
por ahí no te engañó...
Vico:- ¡Entonces soy
un gil! ¿Por qué la dejé si no me engañó? ¡Soy demasiado orgulloso! ¿Entendés?
Pablo:- (notó que
todos los miraban) Vico, ¿Por qué no vamos yendo? Manejo yo, dale.
Vico:- Llevame con
Candela, por favor, quiero verla
Pablo:- No creo que
Cande te quiera ver y menos en ese estado... Vamos a tu casa bro, dale, vení
(lo ayudó a pararse).
“Una es el fuego, la otra es el mar
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir
Una es de barrio, la otra de ciudad
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir
Mi corazón ya no sabe dónde ir a dormir.”
Mery y Benja estaban
viendo una película en el living de la casa de Ángela. Ella ya hacía varias
horas que estaba durmiendo. Benja fue hacia la heladera y regresó con un
champagne y un pote de helado pequeño.
Mery:- ¿Y eso?
Benja:- (sirviendo
champagne en una copa) Lemon champ...
Mery:- ¡No sabés los
años que hace que no como eso!
Benja:- No me digas
que la última vez que comiste fue conmigo...
Mery:- (negó) No,
no... Pero igual, hace muchísimo. Creo que fue en una fiesta la última vez
Benja:- (le tendió una
copa, Mery la agarró e intentó comenzar a comer) Esperá... Vamos a brindar (chocó
su copa con la de ella). Por nosotros
Mery:- (sonrió triste)
¿Estará bien lo que estamos haciendo?
Benja:- Nadie nos
puede juzgar, nadie sabe lo que vivimos (la besó).
Luego de unos cuantos
besos, Benja le pidió a Mery que durmieran juntos. Ella accedió a ese pedido,
un poco temerosa, tenía miedo de que Benja le pidiera algo más, pero eso no
sucedió; él sólo la abrazó como demostrándole todo lo que la había extrañado
durante esos años.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola chicas: Estoy muy contenta porque las veo súper enganchadas con la novela, por los comentarios, y porque las visitas están creciendo día a día, ¡Muy agradecida con ustedes!
¿Cómo irá a terminar ese fin de semana largo? ¿Se vendrán cosas buenas o más o menos?
Gracias a Ju Laliter y Te Imagine por los comentarios en el capítulo de ayer.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
Me encanto el capitulo me parece que le estas poniendo un poco de suspenso y feliz dia de Reyes no sesi en tu pais se festeja pero en el mio si se festeja.
ResponderEliminar