Capítulo 54
Durante esa semana
realmente no ocurrieron sucesos muy trascendentes, pero lo que iba a suceder el
fin de semana nadie iba a olvidárselo.
Cande y Augusto habían
viajado el Viernes a la noche a San Bernardo. Ni bien comenzaba a amanecer
habían llegado a destino. Les gustaba viajar así, ya que sentían que de esa
forma podían aprovechar más ese tercer día extra que les brindaba el feriado.
Ya transcurría el mes de Octubre y esta vez la estadía iba a ser más linda que
la vez anterior.
“A un cadete acostumbrado a las corridas
La vergüenza ya le pisa los talones,
Lamentando el precio de sus confesiones
Va esquivando ejecutivos por Florida”
La vergüenza ya le pisa los talones,
Lamentando el precio de sus confesiones
Va esquivando ejecutivos por Florida”
María y Pablo estaban
por embarcarse en Aeroparque con destino a San Luis. Ella estaba un poco
nerviosa, era la primera vez que iba a viajar en avión.
Pablo:- Estate
tranquila, no va a pasar nada, ¿Sabés? (sonrió)
María:- (respiró
agitada) Me da pánico, no sé por qué...
Pablo:- No es para
tanto...
María:- ¿Vos viajaste
muchas veces?
Pablo:- No tantas...
Viajé ahora cuando volví de Francia, obviamente para ir... Y cuando era chico
fui una vez a Cataratas con mis viejos, de ida y de vuelta... (contó con los
dedos) Cuatro veces
María:- ¿Y qué se
siente?
Pablo:- El despegue es
heavy, pero después ni lo sentís... Tranquila, vos dame la mano a mí, pensá en
algo lindo, si querés ponete los auriculares y escuchá un poco de música
María:- Si estás
conmigo va a estar todo bien, seguro (se escuchó en los altoparlantes el
anuncio del vuelo)
Pablo:- ¡Ese es el
nuestro! Vení, vamos a hacer el check in (la tomó de la mano)
“Mientras cruza sin mirar las avenidas
Se martilla la cabeza sin piedad,
Vuelve con los ojos llenos de perdón”
Se martilla la cabeza sin piedad,
Vuelve con los ojos llenos de perdón”
Agus pasó a buscar a
Giselle por el centro de Avellaneda. Ella lo estaba esperando con dos bolsos
bastante importantes en tamaño.
Giselle:- Hola mi amor
Agus:- Hola divina (se
besaron) ¿Todo eso te vas a llevar? ¿Por dos días?
Giselle:- ¡Sí!
Agus:- ¿No te parece
un poco mucho?
Giselle:- Es que no sé
qué me voy a poner, y traje varias opciones como para combinar
Agus:- Mujeres (rió).
Bueno, dame, andá subiendo que ya salimos.
Agus cargó las dos
valijas de Giselle en el baúl de su auto mientras pensaba en la que se acababa
de mandar. Le había dicho a Daky que tenía un congreso por trabajo en Uruguay y
que se iría todo ese fin de semana. Ella mucho no le había creído, y él lo
sabía, pero aún así se había ido.
Tenía que remediar el
plantón que le había propiciado a Giselle el fin de semana anterior, y no se le
había ocurrido mejor idea que invitarla a pasar ese fin de semana largo en Fray
Bentos, Uruguay. Se le estaba haciendo difícil cumplir con su doble vida, pero
no quería dejar a ninguna de sus dos mujeres.
Quienes también
estaban viajando eran Jenny y Nico. Esta vez se iban los dos solos a Rosario,
era como una mini luna de miel imaginaria, ya que habían empezado a convivir
repentinamente.
El resto de los chicos
no había viajado, pero se preparaban para descansar por los siguientes tres
días.
“Pero es demasiado tarde
y ella le da un beso de esos
que humillan a la soledad”
y ella le da un beso de esos
que humillan a la soledad”
Amado se había
instalado en casa de Gas, y no regresaría en todo el fin de semana con Mery;
ella aprovecharía a estar con Benja. Ya tenían en su poder el auto que él le
había comprado.
Jime no estaba muy
feliz de tener que compartir tanto tiempo con el niño, pero tenía que
aguantársela. Iba a ser una prueba de fuego.
“Por el centro todos conocen la historia
Del más pillo y la más bella del condado,
Y aunque tiene momentos de poca gloria
Es un cuento que merece ser contado”
Y aunque tiene momentos de poca gloria
Es un cuento que merece ser contado”
Peter pasó a buscar a
Santi por el departamento a eso del mediodía. Se lo entregó Rochi, como todas
las veces. Ni bien el niño estuvo en el auto, preguntó por Pamela. Se llevaba
realmente bien con su hermana, esto a Peter lo hacía sentirse orgulloso.
Santi:- ¡Hola pá!
Peter:- ¡Mi campeón!
¿Vamos a estar juntos todo el fin de semana?
Santi:- ¡Sí! ¿Y Pame?
Peter:- Le podemos
decir que venga también, ¿No?
Santi:- (feliz) ¡Siii!
(cambió su expresión) ¿Pero va a venir Laura también?
Peter:- ¿Por qué esa
carita?
Santi:- Es que... Nos
reta mucho
Peter:- Y, ustedes son
un poco terribles a veces... Pero sí, ella es muy mandona, es cierto... No sé,
¿Querés que la traiga a Pame sola?
Santi:- ¿Laura es tu
novia?
Peter:- (rió) ¡No! Es
la mamá de Pame nada más...
Santi:- Yo no quiero
que tengas novia
Peter:- ¿Por qué no?
¿Vos no sos el novio de Martu? ¿Y yo no puedo tener?
Santi:- (levantó el
hombro) Ya no me da más bola... Ahora está con Amado
Peter:- (tentado de
risa) Tienen cuatro años, ¡La que nos espera! Vos a la que no tenés que dejar
tener novio es a Pame... Si la ves con un chico, se lo tenés que espantar... Es
nuestra
Santi:- Pame y mamá
son mías
Peter:- (pensó) ¿Y
mamá tiene novio?
Santi:- No, no tiene
Peter:- (bajito)
Mejor...
“Cuando el amor se tomó unas vacaciones
La vida le dio milonga y el bailó,
Nunca le dijo que no a otros rocanroles
Pero Steve Ray Voughan fue testigo”
La vida le dio milonga y el bailó,
Nunca le dijo que no a otros rocanroles
Pero Steve Ray Voughan fue testigo”
María y Pablo llegaron
a Merlo, San Luis. Afortunadamente el viaje había sido tolerable para ella.
Hicieron el check out. De repente Pablo se vio solo y rodeado de maletas. Miró
a su alrededor y vio con recelo a María hablando con un trabajador del
aeropuerto, pero no hablando normalmente, si no tocándolo en los hombros y el
pecho, y moviéndose seductoramente. Se acercó a interrumpir con una tos falsa.
María:- ¡Pabli! Vení,
justo el chico me estaba diciendo dónde ir a tomar un taxi
Pablo:- (seco) ¿Ya te
dijo?
María:- Sí, sí,
¡Gracias lindo!
Pablo:- (la tomó
fuerte del brazo y se la llevó) ¿Siempre vas a ser así María?
María:- ¿Así como?
Pablo:- Tan...
Promiscua
María:- ¡Nada que ver!
Es mi forma...
Pablo:- ¿Y por qué
conmigo eras tan tímida?
María:- Porque cuando
me gusta alguien, no puedo mantenerle la mirada (Pablo sonrió enamorado). Vamos
que es para allá la parada de taxis.
“De esa magia que los condenó
A vivir eternamente
Entre el tedio y la pasión,
El instinto y la razón”
A vivir eternamente
Entre el tedio y la pasión,
El instinto y la razón”
En San Bernardo el día
estaba radiante. Augusto insistió con ir a la playa a aprovechar el día. A
Cande mucho no le gustó la idea pero aceptó, sólo por él.
A ella le encantaba la
playa, pero no en el horario en que más calor hacía y todos iban. A ella le
parecía un hacinamiento, lleno de gente, calor, olor a protector solar, arena
volando por todos lados, chicos y perros jugando entremedio de la gente...
Definitivamente no era el lugar más lindo del mundo. A ella le gustaba la playa
al amanecer, al atardecer, durante la noche o en invierno. Cuando estaba vacía
y se podía apreciar el ruido de las olas.
Apenas llegaron a la
playa, Augusto luchó un buen rato para poder plantar la sombrilla, y Cande se
acostó en una esterilla, embardunada en bronceador.
Augusto:- (terminando
de clavar la sombrilla) ¡Al fin! Uf, qué calor hace (se sacó la remera) ¿Vamos
al agua Can?
Cande:- (cortante) No,
andá vos, me quedo cuidando las cosas
Augusto:- Bueno,
después nos turnamos...
Cande:- Despreocupate,
tomate todo el tiempo que quieras
Augusto:- Bueno, dame
un beso (Cande le dio un beso carente de pasión y él se fue).
“Entre la perseverancia
Y la cruel resignación
Esa magia que no los va a dejar ser
Dos amantes del montón”
Y la cruel resignación
Esa magia que no los va a dejar ser
Dos amantes del montón”
Cuando Giselle y Agus
iban a mitad de camino, el celular de él, que estaba al lado de la palanca de
cambios, comenzó a sonar. Él miró de reojo y vio que decía "Daky".
Giselle:- ¿Querés que
atienda amor?
Agus:- (gritó) ¡No! No
hace falta
Giselle:- (tomó el
celular) Dice Daky
Agus:- (bufó) Es la
mamá de mi hija
Giselle:- ¿Y no la vas
a atender?
Agus:- No, dame
(agarró el celular y lo revoleó hacia el asiento trasero). Listo
Giselle:- ¡Agustín! Va
a seguir sonando
Agus:- Al menos no lo
vamos a escuchar... (subió el volumen de la radio y cantó) Sólo así yo te veré
a través de mi persiana americana (Giselle rió).
“Ahora ella va a dos mil por hora por la
vida
Pisa el freno sólo para sus dos críos,
Él supo hacerse más compañero del frío
Ese que le hacía sangrar por la herida”
Pisa el freno sólo para sus dos críos,
Él supo hacerse más compañero del frío
Ese que le hacía sangrar por la herida”
Jenny y Nico habían
llegado a Rosario. No habían terminado de entrar las cosas que ya se estaban
besando por todos los rincones de la casa, se los veía felices. Jenny aprovechó
a ver bien la casa, ya que la vez anterior había estado más pendiente de Alai
que otra cosa.
Nico:- ¿Y, te gusta?
Jenny:- ¡Me encanta!
¿Así que ustedes vivían acá?
Nico:- Sí...
Jenny:- ¿Y cuánto
falta para que vengamos nosotros a vivir acá?
Nico:- El tiempo que
vos quieras (la alzó y la besó, luego la bajó)
Jenny:- Podría ir
dejando un poco de ropa en el placard, ¿No?
Nico:- Con todo lo que
te trajiste, podés dejar un montón (ambos rieron)
Jenny abrió el placard
y se encontró con un poco de ropa de Euge: Un vestido, dos camisas de jean, y
tres polleras hindúes.
Jenny:- ¿Y esta ropa?
Nico:- Ah, de Euge
seguro... Quedatela si querés
Jenny:- ¿¡Cómo me voy
a quedar con la ropa de tu ex!?
Nico:- (levantó el
hombro) A ella ya no le queda seguro... ¿Si no viste lo flaca que está?
Jenny:- Sí, no se la
ve bien... (apesadumbrada) ¿Estará así por culpa nuestra?
Nico:- No creo...
Jenny:- Espero que no,
ella me odia, pero yo no le quiero hacer mal a nadie... Pero me enamoré de vos,
ya no te puedo dejar
Nico:- (rió
enternecido) Sos tan buena... Yo no te voy a dejar, ni lo pienses a eso, vos
fuiste la culpable de irme enamorando
Jenny:- ¡No me digas
así que me hace quedar como una malvada igual!
Nico:- Sos re buena...
Y estás re buena (le guiñó el ojo, ella se sonrojó)
Jenny:- Al menos no
soy como María, ¿No?
Nico:- (abrió los ojos
grandes) María es brava...
“Si hoy la describo, digo profeta Mahoma,
Una vez hecho un trato ya lo consiguió,
Y él adquirió una gran filosofía de goma
Y zapatos baratos, eso no cambió”
Una vez hecho un trato ya lo consiguió,
Y él adquirió una gran filosofía de goma
Y zapatos baratos, eso no cambió”
Cuando el Sábado casi
al anochecer Giselle y Agus llegaron a Fray Bentos, ella entró a higienizarse
en el hotel, y Agus aprovechó a llamar a Daky
Agus:- Amor, ¿Qué pasó
que me llamaste hoy?
Daky:- Hola amor, era
para decirte que te olvidaste la credencial de la empresa
Agus:- ¡Uy, no me
digas! Espero no tener problemas para entrar
Daky:- ¿Es a la noche
la conferencia?
Agus:- Sí, hoy a la
noche... Y mañana hay otra pero durante el día (escuchó la puerta del baño).
Bueno amor me voy a duchar, mañana te llamo, chau
Daky:- ¿Llegaste bien?
Agus:- Sí hace un
ratito... Chau (cortó)
Giselle:- ¿Todo bien?
Agus:- Sí, sí, hablé
con mi nena
Giselle:- Ay, sos un
papá tan lindo, tan tierno (comenzó a hacerle masajes)
“Ninguno de los dos creía en el destino
Y este se vengó para hacerse notar
Les va poniendo más piedras en el camino
Pero yo me juro fiel testigo”
Y este se vengó para hacerse notar
Les va poniendo más piedras en el camino
Pero yo me juro fiel testigo”
Benja había llevado a
Mery al Predio Recreativo de Ezeiza a practicar manejo, el lugar habitualmente
era utilizado por conductores principiantes para tomar confianza antes de salir
a las calles.
Ya había dado varias
vueltas cuando decidió parar al costado del camino.
Benja:- ¿Y? ¿Qué pasó?
¡Vas muy bien! ¿Ya te cansaste?
Mery:- No, pero quería
que nos demos besitos
Benja:- (rió) Así
nunca vas a aprender...
Mery:- Y bueno, no
puedo con semejante bombón de instructor (se dieron algunos besos)
Benja:- Bueno, vamos a
dar unas vueltas más, dale, que a la noche te comés al bombón
Mery:- (sonrojada)
¡Benja!
Benja:- ¿Qué tiene?
Nadie me escucha (rió).
“De esa magia que ellos seguirán
Compartiendo eternamente
Entre el tedio y la pasión,
El instinto y la razón”
Compartiendo eternamente
Entre el tedio y la pasión,
El instinto y la razón”
Ya era de noche en la
ciudad de Merlo, cuando María y Pablo se disponían a salir del hotel para cenar.
María, como siempre, se había puesto una minifalda muy cortita
Pablo:- Mari, yo no
soy celoso, para nada, pero... ¿Es necesario que te pongas algo tan cortito?
María:- ¿Qué pasa, no
te gusta?
Pablo:- ¡Sí, me
encanta! Pero...
María:-
(interrumpiendo) Entonces me la dejo...
Pablo:- ¿Pero te
parece que da? El restaurante es medio cheto por lo que vi
María:- (revoleó los
ojos) Uff, bué, me voy a poner el poncho de mi abuela entonces
Pablo:- Tampoco tan
extremista... Dejá, quedate así como estás nomás...
“Entre la perseverancia
Y la cruel resignación
Esa magia que no los va a dejar ser,
Nunca los va a dejar ser,
Dos amantes del montón.”
Y la cruel resignación
Esa magia que no los va a dejar ser,
Nunca los va a dejar ser,
Dos amantes del montón.”
Cande y Augusto
estaban cenando comida china en el departamento de él. A ella no se la notaba
al cien por ciento. Él se lo hizo saber.
Augusto:- Can, ¿Estás
bien? Te noto rara, te noté rara todo el día
Cande:- Sí, no pasa
nada...
Augusto:- ¿No te gustó
haber ido hoy a la playa? Me dijiste que amabas la playa
Cande:- Sí, es cierto,
la amo, pero... (Cande sintió que era en vano seguir hablando) No, nada, dejá
Augusto:- Si vos
decís... (la tomó de las manos) Me hacés tan bien, Cande... No me faltes
nunca... Sos mi alma gemela, ya lo comprobé.
Peter se preparaba
para dormir en su cama grande junto a sus dos hijos. Si bien le faltaba su
eterna compañera, Lali, la felicidad le brotaba por los poros al ver a esos dos
pequeños, carne de su carne, sangre de su sangre durmiendo como ángeles en su
cama. Nunca se había imaginado que iba a recibir una bendición tan grande y
menos por partida doble.
Quizás las cosas no se
habían dado como hubiera querido o planeado, pero nada le importaba más que
tener a sus dos hijos con él y poder verlos crecer.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola chicas: Les dejo el último capítulo de la semana... Ni se imaginan todo lo que va a pasar la semana que viene... ¡Imperdible! Van a haber cosas buenas, malas y otras sorprendentes... ¡No les puedo adelantar más nada!
Gracias a Luciana Gonzales y Ju Laliter por los comentarios en el capítulo de ayer. Amo los coentarios tan largos, las veo súper enganchadas con la historia y eso hace feliz a esta humilde pseudo escritora ¡Jajaja!
Que tengan buen fin de semana.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
Te juro que la actitud de Agus me esta cansando enserio, no puede seguir siendo tan pirata, ya es grande. A parte con todo lo que vivió con Daky ahora quiere tirar todo a la basura por una calentura? ay que bronca😤
ResponderEliminarJenny ya no me jode tanto, es como que no parece mala piba y no quiere hacer mal, capaz me confundo y termina mostrando la hilacha después pero bueno, por ahora no me molesta tanto.
Maria si, la odio, me harto, encima Pablo que le sigue perdonando todas las tiradas de onda que le hace a cualquier pibe que se cruza incluidos sus amigos. La odio.
Benja no me termina de cerrar, capaz si cambio pero nose, intuyo como que hay algo raro todavía, nose.
Cande se esta dando cuenta lo que extraña a Vico y que en realidad no es tan feliz en el mundo perfecciona con Augusto, y el va a terminar mostrando la hilacha y va a ser malo, como dije en el comentario anterior.
Peter y Santi me mataron de amor, los amo tanto, y Pame también, me encantaría que Lali pudiera vivir todo con ellos, ojala dentro de poco haya reconciliación Laliter y el bebe sea Laliter también.
Buen finde Pau, nos leemos el lunes, besos💋💋