Capítulo 18
Santi se despertó ese
Martes un poco más temprano que de costumbre. Sus papás aún dormían, cuando él
corrió a la cama de ellos y se metió en el medio de ambos. Ellos lo sintieron y
abrieron sus ojos
Peter:- ¡San! ¿Qué
hacés acá?
Santi:- (abrazando a
Peter) ¡Hola pá! ¡Te extrañé!
Peter:- (sintiendo un
vacío en el estómago, le devolvió el abrazo) Yo también campeón
Santi:- ¿Hoy vas a
venir más temprano? Yo te extraño, quiero que me pases a buscar vos
Peter:- Voy a hacer
todo lo posible hijito
Santi:- ¿Puedo dormir
un rato más acá con ustedes?
Peter:- Obvio (lo
abrazó hasta que se quedaron dormidos)
“Plegaria para un niño dormido
Quizás tenga flores en su ombligo”
Quizás tenga flores en su ombligo”
Gas y Amado estaban
desayunando. Era la primer noche que pasaban solos, y realmente se la habían
bancado muy bien, pero Gas veía que la cara del nene no era la mejor, y no era
sólo por sueño o cansancio, no, había algo más atrás de esa mirada triste.
Gas:- ¿Estás bien?
¿Extrañás a mami?
Amado:- Sí, un poco,
pero no es eso...
Gas:- ¿Qué pasó?
Contame a ver (se sentó y lo puso sobre su regazo) ¿Es por Martu?
Amado:- (lanzó una
risa desganada) No... Pá, el otro día cuando me quedé con la tía Daniela me
dijo algo que no me gustó
Gas:- (alerta) ¿Qué te
dijo?
Amado:- Yo ya le dije
a mami, me dijo que le iba a decir
Gas:- ¿Y me podés
contar a mí también?
Amado:- Me dijo que
vos no me querías a mí ni a mamá y que nos ibas a dejar
Gas:- (suspiró) Pero
sabés que eso no es cierto, ¿No?
Amado:- ¿Vos nos
querés?
Gas:- Yo los amo, hijo
(se abrazaron)
Amado:- También me
dijo que yo no era tu hijo (Gas se puso nervioso) pero yo sé que no es verdad
si soy igual a vos, ¿No?
Gas:- Claro, ese pelo
y esos ojazos los sacaste de mí, obvio (le susurró al oído) mamá se tiñe (ambos
rieron, cómplices)
“Y además, en sus dedos que se vuelven pan
Barcos de papel sin altamar”
Barcos de papel sin altamar”
Peter ya había llevado
a Santi al colegio, y estaba en casa de Laura esperando por Pame. Peter se
sentía muy mal por el planteo que le había hecho Santino en la mañana, se dio
cuenta que por ocuparse demasiado de Pame, intentando remediar quizás esos años
que se había perdido, estaba dejando de lado a Santi, y no debía ser así. Los
dos eran sus hijos. Tenía que encontrar un punto medio para no fallarle a
ninguno de los dos, al menos hasta que pudiera blanquear la situación.
Una vez que Pamela
estaba dentro del auto y no los oía, Peter encaró a Laura.
Peter:- Lau mirá que
hoy no puedo pasar a buscar a Pame al colegio
Lau:- ¿Qué? ¿Por qué
no?
Peter:- Porque no, no
es mi obligación
Lau:- Te recuerdo que
es tu hija
Peter:- También tengo
otro hijo
Lau:- Un hijo que te
tiene todo el tiempo que quiere
Peter:- Anoche llegué
tan tarde a casa que no lo vi… En todo caso, si se te complica mucho, puedo
traerte a la nena pero no me quedo
Lau:- OK, voy a llamar
a una vieja amiga (sacó el celular e intentó marcar el número de Lali)
Peter:- (adivinando su
intención) ¡No empecés otra vez con eso! (golpeó la pared) ¿Qué querés?
Lau:- Diez mil pesos
Peter:- ¿¡Qué!? ¿Te
volviste totalmente loca?
Lau:- ¿Te pensás que
tu hija es gratis?
Peter:- ¿Vos le estás
poniendo precio a la criatura?
Lau:- Si querés que
por hoy te dejemos tranquilo, traeme la plata, si no, vení a pasar toda la
tarde con tu hija como corresponde; y si no, llamo a Lali
Peter:- ¡Carajo! Está
bien, llevo a la nena y te traigo la plata
Lau:- Yo sabía que no
me ibas a dejar sola, te espero (le guiñó un ojo y Peter se fue enfurecido)
“Plegaria para el sueño del niño
Donde el mundo es un chocolatín”
Donde el mundo es un chocolatín”
Euge caminaba de la
mano con Alai para llevarla al colegio, cuando se empezó a sentir mal. Sintió
un mareo y que todo le daba vueltas, pero no dijo nada para no alarmar a la
chiquita, aunque igual se dio cuenta.
Alai:- ¿Qué pasa mami?
(Euge no respondió) ¿Má, estás bien?
Euge:- Sí, sí, ¿Por
qué?
Alai:- Estás caminando
torcido má, casi me caigo
Euge:- Me mareé un
poco nomás, pero está todo bien
Alai caminó algunos
pasos más y rompió en llanto. Euge, ya recuperada, se agachó a la par de ella
Euge:- ¿Qué pasa Alai?
Alai:- (llorando, se
le entendía poco) Es que vos estás mal y seguro te va a pasar algo y te vas a
ir al cielo como el papá de la tía Cande
Euge:- ¿Qué? No, no,
¿Quién te dijo eso?
Alai:- Es que las
personas cuando están mal se enferman y se van al cielo, eso nos dijo mi seño
Euge:- Alai, mami está
bien, no me pasa nada, en serio, y aparte, no todas las personas que se
enferman se van al cielo, algunos se curan
Alai:- ¿Me prometés
que no me vas a dejar?
Euge:- Mamá nunca te
va a dejar, Alai, te lo prometo
“Adonde van mil niños dormidos que no están
Entre bicicletas de cristal”
Entre bicicletas de cristal”
Gas pasó a buscar a
Mery por su trabajo y venían en el auto hablando
Mery:- ¿Y? ¿Cómo
estuvo la primera noche?
Gas:- Bien, tranquilo
por suerte, yo pensé que Amado lo iba a sufrir más, pero se la re bancó
Mery:- Pobrecito, es
tan maduro
Gas:- Mery, hoy Amado
estaba triste antes de irse al colegio, le pregunté por qué y me dijo que
Daniela le estuvo diciendo cosas horribles
Mery:- Sí, me comentó…
Gas:- ¿Por qué no me
lo dijiste?
Mery:- Creí que te
ibas a enojar porque es tu…
Gas:- (interrumpiendo,
enojado) ¿Porque es mi ex? Mery, a mí me importan vos y Amado, ustedes son mi
familia, ella me tiene sin cuidado
Mery:- (enojada) ¡No!
Creí que te ibas a enojar porque es tu prima. Pero se ve que vos la tenés más
en cuenta como ex que como prima
Gas:- (bufó) Está
bien, tenés razón, fueron muchos años
Mery:- Ya hace cuatro
años que estás conmigo, pero se ve que seguís pensando en ella
Gas:- ¡Para nada!
Ahora lo único que me importa es Amado… ¡Le estuvo diciendo que yo no era el
padre! ¿Entendés eso?
Mery:- Sí, tengo mucho
miedo de que lo descubra y nos odie… No es momento para que se entere
Gas:- ¡Claro que no!
Ya dijimos, a eso de los doce se lo contaremos
Mery:- Doce o más…
Mery y Gas:- (a coro)
Cuando lo veamos preparado
“Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará”
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará”
Peter llegó nuevamente
a su casa. Estaba apurado ya que si no llegaría tarde a la práctica. Se alegró
de que Lali no estuviera, seguramente estaba con Rochi. Peter se dirigió al
lugar donde tenían los ahorros familiares, y tomó la plata. Había un poco más
que la cifra indicada, pero aún así le dolía tener que hacer lo que estaba
haciendo. Estaba comprando el silencio de Laura. Trató de ni pensar, ya iba a
haber tiempo de lamentarse más tarde. Manejó nuevamente hacia lo de Laura. Se
bajó y tocó el timbre. Apenas ella salió, él le lanzó el dinero mirándola con
odio, y se limitó a irse. Sin decirle una palabra, se subió a su auto y se
alejó a toda velocidad.
“Que nadie, nadie, despierte al niño
Déjenlo que siga soñando felicidad”
Déjenlo que siga soñando felicidad”
Gas llegó enfurecido a
su casa en contra de Dani. Agarró el teléfono y la llamó.
Dani:- ¿Hola?
Gas:- Daniela ¿Me
podés explicar por qué le dijiste todo lo que le dijiste a Amado?
Dani:- Ay, encima que
te lo cuido te enojás
Gas:- ¿Te hacés la
graciosa?
Dani:- No le dije nada
malo, sólo le dije la verdad, que no sos el papá, ¿Acaso nunca se lo van a
decir?
Gas:- ¡No es asunto
tuyo! Si no lo querías cuidar me lo hubieras dicho
Dani:- No, para nada,
cómo no voy a querer cuidar al nene que me separó de vos
Gas:- (rió, irónico)
No tenés idea de lo que estás diciendo… Qué equivocada estás… ¿No te acordás
que vos me dejaste a mí?
Dani:- Sí, porque vos
estabas atrás de esa rubia y su panza…
Gas:- Cómo cambiaste
Daniela… No quiero volver a oír que le dijiste algo a mi hijo, ¿Me escuchaste?
Dani:- Lo que digas
(colgó)
Gas:- (gritando y
mirando el tubo) ¡Encima me corta!
Mery:- Tranquilo (lo
abrazó). Gracias (sonrió). Gracias por jugártela por mí y por Amado como hace
cuatro años
“Destruyendo trapos de lustrar
Alejándose de todo el mal”
Alejándose de todo el mal”
Daky estaba en la
empresa hablando con Jime, se la notaba preocupada, y su cara no transmitía
felicidad.
Daky:- Me partió el
corazón Martu anoche
Jime:- ¿Por qué?
Daky:- Me dijo que
quiere un hermanito
Jime:- ¿Y qué esperan
para dárselo?
Daky:- Jime, acordate
de mi problema… Los médicos no se explican cómo quedé naturalmente de Martu,
pero después de ella ya lo intentamos mil veces más y no quedé
Jime:- ¿Le contaste
esto a Agus?
Daky:- ¡No! Por favor,
no le digas nada… Él va a empezar con lo de los tratamientos y son muy
estresantes, no quiero volver a eso. Seguiré intentado de la forma normal, y si
no se puede, no se puede. Pero me apena Martu que quiere un hermanito con
tantas ganas
Jime:- Me imagino
gorda, es difícil, pero pensalo, ella es tu pequeño milagro, si Dios quiere va
a venir otro, y si no, por algo llegó ella a tu vida, ya va a saber
comprenderte
“Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará”
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará”
Había llegado el
ecografista, y Cande ya estaba en la sala esperando a que le realice la
ecografía. Vico estaba a su lado, no se había separado de ella para nada. El
doctor le colocó el gel sobre el vientre y comenzó a buscar el embrión, hasta
que lo encontró. Posó la imagen sobre él. Se detuvo. Su cara era de
preocupación. Cande y Vico vieron que algo pasaba. Algo malo. El médico estuvo
unos minutos en silencio hasta que su voz resonó en la sala.
Doctor:- Lo siento
mucho, el embrión no tiene latido
Cande:- (con un nudo
en la garganta) ¿Qué? No, no puede ser, tiene que haber un error
Doctor:- (negó,
apesadumbrado) No hay ningún error (señaló la pantalla). Ese es el bebé. No
tiene movimiento ni latido. Su corazón se detuvo.
Cande y Vico se
miraron y comenzaron a llorar abrazados. Marianito se había ido. Eran los
primeros minutos de una pesadilla para la pareja. Se llevaron a Cande
nuevamente a la habitación en la que estaba internada. Cuando estuvieron los
dos solos, lloraron y descargaron juntos.
Cande:- (llorando) No
es justo… ¡No es justo! ¿Por qué mi bebé se fue? Todos se van, me dejó mi papá,
me dejó mi bebé… ¿Por qué no me llevás a mí antes que a ellos, Dios?
Vico:- (llorando
enojado) ¿Dios? Bah, Dios no existe. Si no, no hubiera dejado que pase todo
esto. Estamos solos Cande.
Cande:- Me quiero ir
con ellos
Vico:- ¡No! No digas
eso, yo te necesito, sin vos no soy nada, no me dejes vos también Cande (la
abrazó)
Luego de esa triste
charla, se llevaron a Cande al quirófano, donde debieron practicarle un
legrado, ya que no expulsó por sí misma a ese bebé cuya almita ya se encontraba
junto a su abuelo.
Si la muerte de
Mariano había sido para Cande una desgracia, esto era aún peor. Era un calvario
para ella, y sentía que no podía soportarlo; porque de última, por más doloroso
que fuera, todos saben que los papás algún día no van a estar más, pero nadie
espera que los hijos se vayan primero.
Nuevamente fue Vico el
que tuvo que hacer de su corazón una coraza y avisarle a todos que habían
perdido al bebé.
“Plegaria para un niño dormido
Quizás tenga flores en su ombligo”
Quizás tenga flores en su ombligo”
Lali y Rochi estaban
en la casa de la última, armando las bolsas para el cotillón del carnaval
carioca del casamiento.
Lali:- (pegando
corazoncitos con una pistolita) Che, ¿Así que Pitt vino para acá anoche?
Rochi:- ¿Qué? ¡No!
Lali:- (seria, levantó
la cabeza y dejó la pistolita a un lado) ¿Cómo que no Rocío?
Rochi:- Eu, no te enojes
conmigo. No, no vino para acá para nada
Lali:- Perdón (agachó
la cabeza) es que él me dijo que vino tarde a casa porque lo trajo a Pablo y se
quedaron acá
Rochi:- No, no lo
vimos para nada, Pabli se vino viajando, llegó a eso de las ocho acá
Lali:- ¡Lo voy a
matar! ¡Lo voy a matar!
Rochi:- (puso cara de
lástima) Ya se está zarpando, yo te ayudo (el celular de Lali sonó)
Lali:- ¡Debe ser él!
¡No lo voy a atender!
Rochi:- ¿Querés que lo
atienda yo?
Lali:- Sí, dale (Rochi
tomó el celular y atendió)
Rochi:- ¿Hola? (hubo
un silencio al otro lado, Rochi insistió) ¿Hola?
Vico:- Hola... ¿Lali?
Rochi:- No... Rochi...
¿Quién habla ahí?
Vico:- ¿Este no es el
celular de Lali?
Rochi:- Sí, pero no
puede atender... ¿Peter?
Vico:- No, Vico
Rochi:- ¿Qué pasó?
¿Querés que le deje algo dicho?
Vico:- Ro...
Escuchame... (comenzó a sollozar) Cande... Cande perdió el bebé
Rochi:- ¿¡Qué!? No, no
me digas... ¡No puede ser! ¡Lo siento mucho! ¿Ella cómo está? (Lali la miraba
sin entender)
Vico:- Estamos muy
mal, pero de salud se encuentra bien. Se cayó por la escalera de la casa de la
madre, pero no se hizo nada... Pero el bebé... No resistió el golpe (se largó a
llorar ya sin disimulo)
Rochi:- No llores...
¿Dónde están? Ahora vamos para allá (Vico le dijo la dirección). Estate tranquilo...
Nos vemos... (colgó)
Lali:- (enojada)
¿Rocío qué carajo pasa?
Rochi:- Tranquilizate
La... (le tomó la mano) Era Vico. Dijo que Cande se cayó de unas escaleras y
perdió el bebé
Lali:- ¿¡Qué!? ¡No!
(se tomó la frente con un gesto de dolor) ¡Pobrecita, todo le tiene que pasar a
ella!
Rochi:- ¡Qué
injusticia! Es tan buena y le pasa de todo...
Lali:- ¿Te dijo dónde
están? (Rochi asintió con la cabeza) Vamos entonces.
Antes de entrar a la
boca del subte en la estación San José de Flores, Rochi llamó a Pablo para
avisarle, ya que dentro de la estación no iba a tener señal.
“Y además, en sus dedos que se vuelven pan
Barcos de papel sin altamar”
Barcos de papel sin altamar”
Pablo se encontraba en
la recepción esperando que se haga la hora y llegasen sus alumnos. La estaba
mirando a María mientras trabajaba, ella estaba llenando planillas y cada vez
que levantaba la vista, veía a Pablo clavándole la mirada; ella le sonreía
tímidamente y él le guiñaba el ojo mientras le hacía una sonrisa canchera. Esta
situación se repitió unas tres o cuatro veces, hasta que Pablo decidió hablar.
Pablo:- ¿Y no me vas a
decir tu nombre?
María:- (tímida) Eh...
Sí... Obvio... María me llamo (se puso de pie)
Pablo:- (iba
acercándose a ella mientras cantaba) Un, dos, tres, un pasito pa'delante,
María, un, dos, tres, un pasito pa'trás
María:- (rió a
carcajadas) Sos la primer persona que me canta eso, aunque no lo creas
Pablo:- (cantando)
Aunque me muera ahora María, María te tengo que besar
Se pegó mucho a ella,
María se sorprendió y se quedó dura, y el celular de Pablo comenzó a sonar, lo
que hizo que se aparte.
Pablo:- Te salvó la
campana, bombón (miró el visor de su celular, era Rocío) Eh... Un amigo (le
dijo a María, y salió afuera a atender).
María se quedó
pensando en lo que había sucedido. No podía creer que eso estaba pasándole a
ella. Siempre veía pasar chicos lindos: Profesores, alumnos, incluso los
jugadores de la primera de rugby. Pero jamás pensó que alguno se iba a fijar en
ella. Pero esta vez era distinto. Pablo, con esos ojazos verdes, se estaba
fijando en ella. Le daba un poco de vergüenza, casi no podía sostenerle la
mirada, pero le encantaba que le demuestre interés.
Pablo quedó muy
compungido después del llamado de Rochi. No quería volver y que María lo viera
así, le estaba gustando esa morocha, y no quería mostrarle una faceta tan
sentimental de él. Además, justo vio que comenzaban a llegar sus alumnos, así
que se acercó a ellos, dejando atrás a María, quien lo observaba desde la
recepción.
“Se ríe el niño dormido
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará.”
Quizás se sienta gorrión esta vez
Jugueteando inquieto en los jardines de un lugar
Que jamás despierto encontrará.”
Euge y Nico fueron los
primeros en llegar al hospital donde estaba Cande. Nico abrazó a Vico y lo
contuvo, sabía que se estaría sintiendo muy mal. Euge también le dio un gran
abrazo, y rápidamente pasó a verla a Cande.
No hicieron falta las
palabras, las dos amigas se abrazaron y comenzaron a llorar juntas. Luego de
unos minutos, Cande se secó las lágrimas y le dijo a Euge
Cande:- Yo quería
tener a mi bebé
Euge:- Se me parte el
alma de saber que no está más
Cande:- No aguanto más
gorda... Todos se van, mi papá, mi bebé... Mi mamá, que encima me desmayé en la
casa de ella y según Vico me trajo hasta acá pero ni me vino a ver, ni sabe que
perdí el bebé...
Euge:- No es de mala,
pero vos sabés cómo es tu mamá y lo que se puede esperar de ella
Cande:- Encima, me
desmayé por estar peleando con ella y por eso me caí... ¡La odio! ¿Sabés lo que
hizo? Vendió casa, la casa en la que vivíamos, y la casa de Necochea, sin mi
consentimiento, es más, truchó la firma de papá evidentemente porque las vendió
cuando estaba vivo pero mal, no puede haber firmado él nunca.
Euge:- ¿Posta hizo
todo eso? Bueno, qué se puede esperar de ella, ¿No? Tenés que ponerle un
abogado Can, no te puede quitar todo así porque sí
Cande:- Sí, lo había
pensado, pero estoy tan cansada y angustiada, no sé si me siento preparada para
llevar adelante un proceso legal
Euge:- Mirá... Si
querés puedo hablar con mi amigo que es abogado, es el que nos está llevando
adelante la quiebra... La verdad que, no es porque sea mi amigo, pero es un
capo, él te lleva todo adelante solo, si querés te reunís con él y le contás la
situación, salvo que sea algo importante él no te jode a lo largo del proceso
Cande:- Sí, dale,
dejame su tarjeta, pero si podés comentale algo más o menos
Euge:- Sí,
despreocupate, más que mi abogado es mi amigo (le guiñó el ojo)
En ese momento,
ingresaron por la puerta Lali y Rochi con cara de sufrimiento. De verdad
estaban tristes por la pérdida de ese bebé.
Las tres chicas se
pasaron la tarde haciéndole compañía a Cande, y más tarde se le sumaron Mery y
Daky. Cande y Vico comprendieron así, una vez más, que sus amigos eran
literalmente como se suele decir amigos de fierro, y esto, hacía más llevadero
el dolor de la pérdida.
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Chicas: Sé que seguro no se esperaban este giro en la novela (o sí), es muy, muy triste, les cuento que incluso a mí me costó escribirlo, con este capítulo me sentí como que me "consagré" como escritora, no porque sea buenísimo en cuanto a escritura, pero sí porque me animé a hablar de un tema que me resulta difícil cotidianamente. Como ustedes saben, cada vez que pongo algo triste en una novela no lo hago por morbo o para hacerlo más interesante, sino para dejar una enseñanza. En este caso, la misma la fui dejando a lo largo del capítulo, cuando cada uno de los personajes vivió una situación con sus propios hijos, mientras su amiga estaba perdiendo al suyo.
Muchas emociones juntas en estos capítulos... Ya van a venir otros más alegres, lo prometo.
Gracias a Ju Laliter por los comentarios en los últimos dos capítulos.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
Me llego mucho el capitulo pq, en lo personal, mi prima perdió varios embarazos. Sos una gran escritora Pau, seguí así, espero el próximo, me encanta, besos😘
ResponderEliminarSoy la unica que quiere matar a Pablo?
ResponderEliminarNo, no sos la única, yo también, ¿Cómo le va a hacer eso a mi Rochi?
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