Capítulo 44
“Está claro que esta vez
Ya no es lo mismo, no”
Ya no es lo mismo, no”
Pablo llevó a Vico a
su casa, como pudo lo acostó en la cama, ya que estaba muy ebrio y desde la
casa de su amigo se pidió un taxi hasta su propia casa. Vico fingió hacerse el
dormido, pero apenas Pablo se fue, tomó su celular y llamó a Cande.
Ella estaba totalmente
dormida abrazando a su amado, cuando el teléfono la despertó, sobresaltada.
Agarró el celular, el cual estaba sobre la mesita de noche y corrió al baño a
atender, sin ver siquiera quien la estaba llamando.
Cande:- (con voz de
dormida) ¿Hola?
Vico:- (muy ebrio) Hola
mi amor
Cande:- ¿Victorio?
Vico:- Claro, ¿Quién
más es tu amor?
Cande:- ¿Cómo me vas a
llamar a esta hora? ¡Sos un desubicado! ¡No tenés derecho!
Vico:- No me digas que
no me extrañabas, que no te morías porque te llame, que ese doctorcito de
cuarta no te da ni la mitad de lo que te daba yo
Cande:- (queriendo
llorar) Estás totalmente borracho, yo conozco esa voz...
Vico:- Por vos estoy
así
Cande:- ¿¡Qué!? Yo no
te dije que tomes...
Vico:- Quise tomar
para olvidarme de vos y fue peor
Cande:- Chau Victorio
Vico:- No me cortes...
Pero fue tarde. Cande
cortó y derramó algunas lágrimas. Al escuchar su voz, de esa forma, a esa hora
y estando tan lejos, se dio cuenta que aún lo necesitaba. Enjuagó sus ojos y
volvió a la cama junto al hombre que ella había elegido, el que supuestamente
iba a hacerla feliz.
“Hoy todo terminó
Será mucho mejor”
Será mucho mejor”
Sólo algunas horas más
tarde, todavía era muy temprano en la mañana, cuando el despertador de Mery
resonó en la habitación de Benja. Rápidamente lo apagó para no despertarlo a
él, y salió a hurtadillas del cuarto, olvidándose el aparato allí. Estaba
bastante apurada ya que temía que Ángela los encontrara juntos, ella era
totalmente ajena a la historia de amor que ellos vivieron alguna vez.
“Aquella noche que tal vez
La luna nos cruzó”
La luna nos cruzó”
Lali nuevamente casi
no había podido dormir. Después de mirar el reloj y ver que era un horario
prudencial, decidió levantarse. Fue a la cocina y se sirvió un vaso de leche.
Gas, al escuchar ruido, se asomó
Gas:- Qué tempranera
Lali:- Somos dos
parece...
Gas:- Supuestamente,
tengo que ir a buscar a Mery, pero le mandé un mensaje y no me contestó
Lali:- (levantó un
hombro) Quizás se durmió
Gas:- Es raro, nunca
lo hace
Lali:- Ya te va a
escribir, seguro
Gas:- ¿No pudiste
dormir?
Lali:- Casi nada, no
puedo parar de pensar
Gas:- Necesitás
relajar un poco, te va a hacer mal todo esto
Lali:- Ojalá pudiera
Gas, ojalá pudiera...
“Hoy me deja el sabor
Amargo del dolor”
Amargo del dolor”
Benja se despertó al
oír que el celular de Mery sonó en su cuarto, pero ella ya no estaba. Como por
inercia lo agarró y vio que el mensaje entrante era de Gas. Era el marido de
ella, el que se estaba robando el amor de la mujer que él pretendía. No dudó en
abrirlo, y no responderle. Rápidamente puso el celular en silencio y se lo
guardó en sus bolsillos, ese fin de semana Mery iba a ser de él y nadie se lo
iba a arruinar.
“Es de noche y ya no me queda valor
Para seguir soportándome tu amor”
Para seguir soportándome tu amor”
Jenny se despertó
antes que nadie. Era su segundo día en Rosario. Lo miró con ternura a Nico que
todavía dormía. No podía creer cómo ese hombre de a poco la había enamorado y
la había decidido a que cambiara de vida. Aún le sorprendía cómo había logrado
ver algo bueno en ella. Sabía que a él le encantaba ese lugar, y se imaginó
cómo sería vivir ahí con él, con la visita de Alai cada tanto tiempo, hasta se
imaginó con hijos propios, ¿Cómo sería ella como madre? Jamás se había
imaginado de esa forma.
Nico giró en la cama y
abrió los ojos.
Jenny:- Buenos días
Nico:- (medio dormido)
Buenos días bombón... (se dieron un pico) ¿Hace mucho estabas despierta?
Jenny:- Sí, más o
menos
Nico:- (se incorporó
en la cama) ¿Y qué hacías?
Jenny:- Pensaba...
Nico:- ¿En?
Jenny:- En nosotros.
En este corto pero intenso tiempo que pasó desde que nos conocimos. En cómo
será nuestro futuro
Nico:- ¿Ah sí? ¿Y cómo
te lo imaginás?
Jenny:- Juntos,
viviendo acá... Con Alai, con nuestros propios hijos... ¿Te imaginás?
Nico:- (pensó unos
segundos) Sí, sería algo hermoso... Te voy a hacer leprosa a vos, quemera (rió)
Jenny:- ¡Eso jamás!
(rió también).
“Terminemos esto, andate por favor
Porque vos en mi vida sos traición”
Porque vos en mi vida sos traición”
Benja se apareció en
la cocina sorprendiendo a Mery con un beso en el cuello
Benja:- Hola mi amor
Mery:- ¡Benja! Cuidado
que nos puede ver tu abuela
Benja:- (la abrazó
desde atrás) Se va a tener que acostumbrar
Mery:- Pero no es la
forma...
Benja:- ¿Eso significa
que vamos a tener algo?
Mery:- Benja... Yo...
No sé...
Benja:- Bueno, al
menos no me rechazaste (rió)
Mery:- Andá al comedor
que ahora llevo el desayuno
Benja:- (se estaba
yendo pero se volvió y la besó) No puedo irme de al lado tuyo
Mery:- (haciéndose la
enojada) ¡Benjamín, dale!
Benja:- (la volvió a
besar) Ahora sí... No, dame otro para el camino (Mery rió y lo besó). Listo, te
espero en el comedor.
“Espero que exista el olvido
Entre vos y yo”
Entre vos y yo”
Cuando Peter se levantó,
Laura se estaba bañando. Al salir ella del baño lo saludó desde lejos y pasó a
su cuarto a cambiarse. Al ratito, lo llamó
Lau:- Peter... Pitt,
¿Podés venir?
Peter:- Sí, ya voy,
¿Qué necesitás? (se acercó a la puerta) ¿Puedo pasar?
Lau:- Sí, pasá por
favor
Peter:- (abriendo la
puerta) ¿Qué pasó Lau?
Cuando Peter entró,
Laura seguía en bata, tal como había salido de la ducha. Le ordenó que cerrara
la puerta, y cuando éste lo hizo, ella dejó caer su bata hasta el suelo,
quedando solamente en ropa interior.
Peter:- (cerrando
rápidamente los ojos) ¡Lau! ¿Qué hacés?
Lau:- Soy toda tuya
Peter, no me digas que no me deseás...
Peter:- (se acercó a
ella, se agachó y tomó la bata del suelo para luego cubrirla) Lau, no hagas
esto. No es necesario que te rebajes de esta manera. Está la nena durmiendo en
la habitación de al lado. Estoy nervioso, estoy preocupado por mi familia y...
No quiero ser cruel, pero no puedo pensar en nadie que no sea Lali... No
vuelvas a hacer esto, por favor.
Peter salió de la
habitación dejando a Laura sola y maldiciendo por lo bajo.
“Si alguien lo arruinó
Ese no fui yo”
Ese no fui yo”
Luego de desayunar con
Benja y Ángela, Mery se dispuso a ordenar el cuarto de huéspedes, en el que
había dormido la noche anterior. Al rato salió de allí y encaró a Benja que
estaba solo en el comedor.
Mery:- Benja, ¿Y mi
celular?
Benja:- No sé, no lo
vi
Mery:- ¿Cómo no lo
viste? Lo dejé en la mesita de luz
Benja:- Te estoy
diciendo que no lo vi... Vos te levantaste antes que yo, ¿No te lo llevaste?
Mery:- No, apagué la
alarma y lo dejé ahí
Benja:- ¿No se habrá
caído?
Mery:- Yo al menos no
lo vi
Benja:- ¿Para qué lo
buscás con tanto apuro?
Mery:- Tengo que
avisarle a Gastón que me quedo
Benja:- (celoso) Ay,
Gastón, Gastón... (se acercó a ella) Vos sos mía este fin de semana, ¿Me
escuchaste? No pensés en el nabo ese
“Aunque me duela el alma
Aunque me duela el corazón”
Aunque me duela el corazón”
A la hora del
almuerzo, Pablo llegó al departamento de María intentando arreglarse. La había
tratado bastante mal el día anterior, pero porque sus celos lo habían
traicionado. A decir verdad, le molestaba que María se fijara tanto en sus
amigos, y es que por más que habían pasado muchos años, no lograba olvidar cómo
Agustina lo había engañado con un compañero de rugby de él.
María:- (abriendo la
puerta) Ah, vos... ¿Qué querés?
Pablo:- (triste)
¿Estás enojada conmigo?
María:- ¿Qué te parece
a vos? (Pablo agachó la cabeza) ¿A cuántas minas te comiste anoche?
Pablo:- (la miró) A
ninguna, María, fui a tomar algo con mi amigo, nada más
María:- ¿Por qué
tendría que creerte?
Pablo:- Porque es la
verdad... Si no querés, no me creas, pero es la verdad, yo no te engañé, no lo
haría, a mí me importás vos, ¿Por qué te cuesta tanto entender eso?
María:- Porque mi ex
me engañó y...
Pablo:- (la
interrumpió) Yo también tuve una ex que me engañó, y no te voy a mentir,
también me cuesta confiar, pero trato de no ver fantasmas donde no los hay
porque no vamos a salir adelante nunca así
María:- (cambiando de
enojada a triste) Tenés razón... Pasá... Te extrañé (Pablo le sonrió,
enamorado).
“Hoy vendiste tu amor
Qué traidora que sos”
Qué traidora que sos”
Ya eran las diez de la
noche, y Gas aún no tenía noticias de Mery. Estaba más que preocupado. Lali no
sabía más cómo contenerlo. Estaban los dos solos, ya que sus hijos se habían
ido a dormir a casa de Daky, a pedido de Martu.
Lali:- Gas,
tranquilizate que me ponés nerviosa a mí
Gas:- ¿Qué querés que
haga? No se comunicó conmigo en todo el día
Lali:- Capaz se le
rompió el celu, algo
Gas:- ¿Y por qué no me
llama de un fijo, un teléfono público, algo? Para mí que algo le pasó
Lali:- ¿No tenés el
teléfono de la casa donde ella trabaja?
Gas:- No, nunca me lo
dio
Lali:- ¿Y sabés dónde
es al menos? (Gas asintió con la cabeza) Bueno, vamos
Gas:- ¡No! ¿Cómo vamos
a ir?
Lali:- Es la única
manera de saber algo de ella, supuestamente la señora es la última que la vio.
Dale, vamos.
“Es de noche y ya no me queda valor
Para seguir soportándome tu amor”
Para seguir soportándome tu amor”
Cande y Augusto habían
cenado en un restaurante del centro de San Bernardo y, bien abrigados,
caminaban de la mano por la costa.
Augusto:- Cande, no
quiero ser inoportuno, pero anoche te sonó el celular...
Cande:- (nerviosa)
Sí... (caminaron unos metros en silencio) ¿Qué tiene?
Augusto:- Eran las
cinco de la mañana
Cande:- Sí...
Augusto:- ¿No me ibas
a contar?
Cande:- ¿Qué querés
que te cuente?
Augusto:- Era tu ex...
Cande:- Sí, vos mismo
lo escuchaste
Augusto:- (enojándose)
¿Qué quería?
Cande:- (sorprendida)
Nada, estaba borracho...
Augusto:- Cande,
espero que en tu cabeza tengas las cosas ordenadas. Soy una persona pacífica,
pero cuando me enojo, me enojo en serio
Cande:- No tendrías ni
que dudarlo. No tenés por qué enojarte. Yo estoy con vos, creo que eso es
suficiente demostración de lo que siento.
“Terminemos esto, andate por favor
Porque vos en mi vida sos traición”
Porque vos en mi vida sos traición”
Mery y Benja estaban
en el cuarto de huéspedes buscando por enésima vez en el día el celular de
ella. Estaba agachada buscando entre la cama y el mueble.
Mery:- No... No está
(se sentó en la cama, cansada) ¡Uff, dónde estará!
Benja:- Tranquila
Mery... Tranquilizate (comenzó a darle besos, cada vez más osados)
Mery:- Benja... Benja,
pará, mirá si entra tu abuela
Benja:- No va a entrar
ni de casualidad, está enganchadísima con esa novela mexicana, vos tranquila...
Hace calor acá, ¿No? (se sacó la remera)
Mery:- (embobada) Ay,
Benja (se mordió los labios)
Benja:- (se abalanzó
sobre ella) Haceme tuyo Mery
Mery:- (corrió su
cara) No... Pará, a ver si viene tu abuela (se escuchó el timbre) ¡Benja, el
timbre! Tengo que ir a atender
Benja:- (la calló de
un beso) Shh... Vos disfrutá
Ángela:- (desde el
living) María, el timbre
Mery:- ¡Me llama!
Benja:- Shh... No
digas nada, si no vas, va a ir ella
Ángela:- ¡María!
Mery:- ¡Otra vez!
Tengo que ir...
Benja:- No, quedate
acá, por favor... Quedate conmigo (siguió besándola)
Al ver que Mery no
aparecía, Ángela decidió salir ella misma a atender. Le sorprendió encontrarse
con, lo que parecía ser una pareja, desconocida para ella. Con desconfianza se
aproximó a la puerta
Ángela:- ¿Si?
Gas:- Hola, ¿Qué tal?
Soy el marido de María, la chica que trabaja acá
Ángela:- (más
tranquila) ¡Sí, querido! Vení, pasá, ya la llamo
Gas:- ¿Ella está acá?
Ángela:- Sí, se quedó
a suplantar a la otra chica que no iba a venir en todo el fin de semana largo,
¿No te avisó? (Gas negó con la cabeza) Vení, pasá
Lali:- Hola, soy una
amiga...
Ángela:- Pasen... (una
vez en el living) Siéntense, María ya viene, les traigo algo para tomar.
Mientras tanto, Mery y
Benja continuaban besándose apasionadamente
Mery:- (sin querer,
elevó la voz) Pará Benja... ¡Pará! No da ahora, hay gente, tu abuela está sola,
tengo que ir
Benja:- Shh... Estás
gritando, Mery
Mery:- ¡Perdón, estoy
muy nerviosa!
Desde el living, a Gas
se le hizo escuchar la voz de Mery.
Gas:- (frunció el
ceño) ¿Mery?
Lali:- Parece la voz
de ella, está gritando
Gas se acercó
lentamente al lugar de donde parecía que provenían los gritos
Benja:- Tranquilizate,
no grites... Quedate conmigo, dale, dame un beso
Gas escuchó estas
palabras de la voz de un hombre y, confundido y comenzando a enojarse, abrió la
puerta de par en par. Nunca hubiera podido imaginarse la escena que vio: Mery
en la cama, abajo de un hombre, desnudo.
Gas:- ¡Mery! (Mery y
Benja voltearon a verlo)
Mery:- Gas... No... No
es lo que parece
Gas:- (sin escucharla)
Benjamín...
Lali se asomó por detrás
al escuchar los gritos, y tanto ella como Gas se quedaron boquiabiertos.
“Es de noche y ya no me queda valor
Para seguir soportándome tu amor
Para seguir soportándome tu amor
Terminemos esto, andate por favor
Porque vos en mi vida sos traición.”
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Hola chicas: Les estoy publicando por primera vez desde el celu, espero que salga bien.
No se pierdan la nove la semana que viene que hay unos capítulos... Imperdibles.
Buen fin de semana.
Gracias a Te Imagine por comentar el capítulo de ayer.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
OMG😯 decime por favor que la semana que viene los capitulos son imperdibles pq empiezan las buenas de nuevo sino me tiro abajo de un bondi😭🙏🏻 mas alla de que nos estas haciendo sufrir, me encanta, espero el proximo, buen finde💋💋
ResponderEliminarMe encanto el capitulo segui quiero saber que pasa con euge y lali si a sigue si y como te dije vas a llegar muy lejos...
ResponderEliminarPobre Gas..Ahora dame Gasli
ResponderEliminar