lunes, 9 de enero de 2017

Capítulo 45

Video Presentación






Capítulo 45

Ángela, que había llegado al escuchar el griterío, se enojó severamente al ver la situación

Ángela:- ¿Qué está pasando acá? Yo no voy a permitir una impertinencia semejante. Benjamín, ¿No pensaste en la pobre Jimena? Y vos, María, me decepcionaste. A partir de mañana ya no trabajás más acá.
Benja:- ¡No, abuela, esperá! Fui yo, fue todo mi culpa
Ángela:- De todos modos, María, ya no sos empleada de esta casa (se retiró)
Mery:- (se acercó a Gas) Gas, mi amor, yo...
Gas:- (interrumpió enojado) ¿Mi amor? ¿Mi amor me decís? No tenés cara María. Si yo no entraba, ibas a terminar acostándote con él. Y vos (a Benja) te tendría que cagar a trompadas (lo miró con odio, apretando los dientes y luego agachó la cabeza). No, no me voy a ensuciar. No valen la pena. Son tal para cual. Vamos Lali (se dieron la vuelta)
Mery:- ¡Esperá mi amor!
Gas:- No soy tu amor. Sos una traidora, eso es lo que sos. Encima con tu ex. Ojalá te haga lo mismo otra vez, y yo no voy a estar esta vez.

Mery se sentó en la cama y comenzó a llorar. Benja la abrazó

Benja:- Perdoname mi amor, perdoname, yo voy a hablar con mi abuela ¿Sabés? Voy a hablar con ella para que te deje el trabajo
Mery:- Gastón me odia...
Benja:- (la tomó de la cara) Ahora vamos a poder estar juntos sin que nadie nos joda, yo la dejo a la bólida de Jimena en dos segundos
Mery:- Gastón me va a dejar en la calle con Amado... ¿No ves que estoy inhibida y no puedo alquilar ni nada?
Benja:- No creo que vaya a dejar a su propio hijo en la calle (Mery agachó la cabeza) ¿Qué pasa Mery? ¿Hay algo que yo no sepa sobre Amado?

Gas llegó con Lali al auto y una vez que estuvieron adentro lloró en brazos de ella por mucho tiempo. Lloró hasta que sintió que no le quedaban lágrimas, y sólo ahí se decidió por manejar. El transcurso hasta su casa lo hicieron en silencio, él iba pensando, agradecía que su hijo no estuviese esa noche así no tenía que verlo a él en ese estado. Su hijo, el que en realidad era hijo de Benjamín. Le daba escalofríos al recordar lo igual que era a su padre biológico. Comenzó a tener miedo de perderlo, ya había perdido a la mujer que amaba, no quería perder también el amor de su hijo.

Mery lo miró a Benja. Tenía ganas de contarle la verdad sobre Amado, pero no se animaba. No era el momento. Sólo le negó con la cabeza.

Mery:- No... No hay nada que no sepas
Benja:- Bueno, por eso, no te va a dejar en la calle... Y si eso pasa, contá conmigo (Mery tenía su cabeza agachada, él puso sus dedos en la barbilla de ella). Ey, ¿Qué pasa? No estés mal, dale. A lo mejor no fue la forma, pero ahora somos libres. Se vienen lindos momentos juntos
Mery:- (sonrió levemente) Tenés razón. Te quiero, Benja
Benja:- (la abrazó muy fuerte) Hace años estoy esperando que me digas eso (la besó apasionadamente).

Flores negras, flores muertas 
Flores que nunca florecen 
Porque algo salió mal

Lali y Gas bajaron en absoluto silencio. Una vez que estuvieron dentro de la casa, ella quiso romper el hielo.

Lali:- Gas, ¿Querés que te haga algo? Un café, un té...
Gas:- (se acercó a ella y la arrinconó contra la pared) Besame
Lali:- (desconcertada) ¿¡Qué!?
Gas:- Besame (la empezó a besar apasionadamente, ella no se resistió).

Gas la estaba besando con furia, con desenfreno; un poco para tapar la traición de Mery, otro poco por ese sueño adolescente, por ese amor que alguna vez había sentido por ella y que había sido tan fuerte que al no ser correspondido lo había lanzado a los vicios. No eran besos de amor, eso estaba claro, eran besos vengativos, furiosos, calientes. Había bronca en ellos. Lali también se dejó llevar. Estaba muy dolida con la mentira de Peter. Eran dos desdichados que buscaban refugio y contención, el uno en el otro.
Los besos cada vez se tornaron más húmedos, pero en verdad ninguno de los dos sentía placer. A Gas le vinieron a la mente esos momentos en que él quedaba tirado en alguna vereda de alguna esquina, inhalando nafta embebida en su manga, mientras ella se paseaba con aire altanero por los mejores lugares con la joven promesa del rugby nacional; y luego volvía a buscarlo, a sacarlo de ahí, a decirle que deje de hacer lo que estaba haciendo. Y luego, otra vez se iba con él. Sí que había sufrido ese primer desamor.
Al estar en esa situación, al tenerla toda para él, ya no le parecía esa mujercita inalcanzable por la que tanto había sufrido. Sus besos no le resultaban a él gran cosa, y se sintió un tonto por haber hecho tantas locuras, por haber deseado esos besos tan fríos y carentes de pasión. Gas le metió la mano en la entrepierna, y ella no hizo nada. Ya la tenía toda para él, y sin embargo, no le resultaba nada.
Aún así, dejó que la situación fluyera, y así fue como en pocos minutos terminaron los dos sin ropa en la cama de él. Ninguno hablaba, sólo se daban besos que a la vista de cualquier otro hubieran resultado asquerosos, por la frivolidad que denotaban.
Lali había quedado debajo de Gas y él, ni lerdo ni perezoso, comenzó a penetrarla, con furia, con el mismo ímpetu con el que le había dado esos primeros besos. Ella gemía, gritaba, él hacía lo mismo, no era agradable para ninguno de los dos, estaban descargando su bronca. Ambos llegaron al orgasmo juntos, pero más por una cuestión de roce que por haber sentido placer.

Una habitación desnuda 
Y un silencio que se muda 
Como siempre 
Hacia la parte de atrás

María se despertó abrazada a Pablo, habían tenido una romántica noche de reconciliación, que había incluido al piso de madera recién lustrado. La despertó, bastante temprano, el celular de Pablo sonando en otra habitación del departamento. Se levantó rapidísimo, antes de que él lo oyera, quería saber quién perturbaba a esas horas, y es que todavía era muy temprano para molestar en un Lunes feriado. Tomó el teléfono y vio en el visor que la llamada entrante era de “Rochi”. ¿Rochi? ¿La ex? ¡Cómo podía estar llamándolo! Rápidamente atendió

María:- (enojada) Hola (al otro lado sólo hubo silencio). No te quedes callada. No te hagas la mosquita muerta porque sé que sos vos… (con desprecio) Rochi… Mirá guampuda, Pablo es mi novio, (gritando) ¡Mi novio! ¿Entendés? Ya no es nada tuyo, vos lo tuviste y lo perdiste… (despectivamente) Algo habrás hecho para que te deje por mí, pobrecita… No vuelvas a llamar nunca porque me vas a conocer enojada, ¿Estamos? Good bye darling (colgó).

Pablo se levantó al escuchar a María discutiendo.

Pablo:- ¿Qué pasó Mari? (fregándose los ojos) ¿Ese es mi celu?
María:- (nerviosa) ¡Mi amor!  Te despertaste, es re temprano…
Pablo:- Sí, te escuché gritar… ¿Pasó algo? ¿Ese es mi celu, no?
María:- ¡Sí! Te habían llamado ehh… ¡De Claro!
Pablo:- Pero yo no tengo Claro…
María:- Sí, pero te querían ofrecer que te pases con ellos… Son un desastre amor, cómo van a llamar un feriado, a esta hora… (Pablo levantó el hombro) Vamos a acostarnos de vuelta que es muy temprano, vení.

Rochi quedó escuchando el tono de marcado en su celular y luego colgó. Miró por la ventana, el día estaba tan gris como su alma. Hacía tres noches que casi no podía dormir, y no sabía por qué se había encontrado llamándolo a él, a uno de los grandes culpables de su estado, pero a quien a la vez amaba y no podía olvidar. Pero, como era obvio, las cosas no podían salir bien, y había recibido un sermón por parte de su actual novia… ¡Cómo podía haberla cambiado por un ser tan desagradable! Nada podía salir peor en su vida… Nada podía estar más mal… O sí…

Como musa marihuana 
Como ángeles hermanas 
Que me llevan moderado 
Donde voy”

Peter despertó solo en su casa. Había pasado un día más sin saber nada de su familia. Estaba triste, pensaba en Lali, en cómo estaría. Quería estar con ella otra vez, estar bien, y que acepte a su hija. Explicarle que todo había sucedido antes que estuviera con ella. Estaba cansado de los malos entendidos, cada vez que surgía uno los separaba, pero esta vez era grave. Esta vez había criaturas de por medio y eso lo ponía peor.
Además, era la primer noche que pasaba solo. Había decidido no dormir en la casa de Laura, en especial porque ella se estaba confundiendo con él, y eso iba a traer solamente problemas. Aún así, se sentía orgulloso de sí mismo. En otro momento de la vida, no hubiera aguantado ver a una mujer desnuda entregándosele y no hacer nada, pero ahora estaba tan seguro del amor que sentía por Lali que no le temblaba el pulso al decir que no.

Necesito ver su cara 
Tanto como ver la lluvia 
Para apagar el incendio 
Que quedó”

Vico había estado chateando hasta altas horas con Calu, su francesita como él la llamaba. La echaba de menos, era la única que había hecho que se olvide un poco de Cande. Verla por videoconferencia la hacía sentir un poco más cerca.
Ella también lo extrañaba, le había pedido que se vaya a pasar las vacaciones de verano a Francia, más específicamente a pasar la Navidad juntos en Marsella, donde el invierno no era tan crudo y tenía unos hermosos valles.
A Vico le hacía ilusión pensar en ese viaje, pero a la vez no podía evitar pensar en una Navidad al lado de su bella Cande, de su padre, hasta se aventuró a imaginarla con una incipiente pancita, sí, él quería ser el hombre de sus sueños, el padre de sus hijos, y la iba a recuperar costase lo que costase.

Ese lunes fue feriado 
¿Qué me dejo tan tirado?
Las pastillas 
O aquel estúpido amor

Lali se despertó envuelta en las sábanas de la cama de Gas, pero él ya no estaba allí. Se sorprendió de no encontrarlo, la habían pasado tan bien la noche anterior. Aunque sabía que él estaba dolido (y ella también lo estaba), supuso que quizás si se hacían compañía iban a sentirse menos peor. Se levantó, aún en ropa interior, agradeciendo que los niños no hayan estado, y buscó a Gas por toda la casa, pero no estaba.

Gas había salido a caminar para despejarse. Aún estaba dolido por lo sucedido con Mery, y no podía creer lo que había hecho con Lali ¿Cómo podía haberse acostado con ella? No sabía qué se le pasó por la cabeza en ese momento. Y Mery era realmente una perra. Engañarlo de esa forma, con su ex, con el papá de Amadito, con ese hombre que la había hecho sufrir tanto hacía casi cinco años. Encima Benjamín también estaba de novio, con Jimena, la que le había dado el empleo, ¿Por qué Mery ni siquiera había sido agradecida con ella por eso? ¿Jime estaría al tanto de lo que sucedía? Seguramente no, por lo que decidió llamarla.

Jime:- Hello
Gas:- (dudoso) ¿Jimena?
Jime:- Sí, ella habla
Gas:- Ah, Jime, soy Gastón... (suspiró) El marido de Mery
Jime:- ¡Gas! Rubio caño (Gas emitió una pequeña risita) ¿Cómo estás, pasó algo?
Gas:- Jime, ¿Vos lo viste a Benjamín?
Jime:- (sorprendida) ¿A Benshu? ¿Mi novio? ¿Lo conocés?
Gas:- Algo así... ¿Lo viste hoy?
Jime:- No, hace dos días que no lo veo... ¿Pasó algo?
Gas:- Jime, ¿Nos podemos ver?
Jime:- Ehh... Sí... Pero me asustás...
Gas:- Pasame tu dirección, voy para allá.

Animales callejeros 
Que con magia me vendieron 
En pequeñas cuotas 
Un nido marrón”

Agus estaba sentado en el living de su casa viendo como Daky jugaba con Martu, Santi y Amado. Sí que podría haber sido madre de muchos hijos, si se le notaba el instinto materno brotando por los poros. Maldijo a su enfermedad, la que no le permitía tenerlos, pero agradeció tener a su pequeño milagro, llamado Martina.
Le fue imposible no pensar en Giselle. En la charla que habían tenido hacía dos días. Se estaba empezando a enamorar en serio de esa rubiecita inocentona atrapada en un cuerpo de mujerona fatal. Habían hablado sobre hijos, ¿Los tendrían alguna vez? ¿Qué iba a hacer con su vida si amaba a dos mujeres a la vez?

Nos quedamos atascados 
En un mundo equivocado 
Donde no existen 
Las gracias ni el perdón

Gas llegó al departamento de Jime. Era lejos, muy lejos, en el barrio de Belgrano, había tenido que atravesar toda la capital para llegar allí. Jime lo recibió linda y alocada, así como era ella. A Gas le resultaba terrible tener que darle la noticia que le iba a dar.

Jime:- ¡Al fin llegaste!
Gas:- Vivís muy lejos...
Jime:- Pero cerca del equipo de mis amores
Gas:- ¿Vos también sos de River?
Jime:- (gritó por la coincidencia) ¡Siii! ¡Obvio!
Gas:- Me imagino que me vas a acompañar a la cancha entonces
Jime:- ¿Qué es eso, rubio? ¿Una cita?
Gas:- (rió) Ponele
Jime:- ¿Qué te traía por acá? No era una invitación a la cancha, me imagino
Gas:- No... Escuchame... Dame la mano (tomó la mano izquierda de Jime). Jime... No sé cómo decirte esto pero... Benjamín te está engañando
Jime:- ¿¡Qué!? No, no puede ser, ¿Vos cómo sabés eso?
Gas:- Porque lo vi... Te está engañando... Con Mery (cerró sus ojos). Nos están engañando a los dos

Tu perfume sabe a rosa 
Y tus labios a esa cosa 
Que me arranca 
Y me destroza el corazón”

Euge estaba extrañando a Alai. Se preguntaba cómo estaría, si la extrañaría también a ella, si habría comido, si se llevaría bien con Jenny... Le dolía pensar que se estaban quedando en la casa que hasta hace unos meses era de ellos tres como familia, y ahora, una intrusa estaba ocupando su lugar.
Un trueno la sobresaltó y se estremeció. Siempre había sido miedosa y recordaba cómo siempre Nico se reía de sus miedos infantiles, y la tomaba de la mano como demostrándole que iba a estar siempre con ella. Y ahora ya no estaba. No para ella.

Nena te extraño 
Nena te extraño 
Nena te extraño 
Tanto que no puedo respirar

Gas volvió a su casa y se encontró a una Lali bastante producida y con ropa provocativa.

Gas:- Lali... ¿Qué hacés así?
Lali:- Te estaba esperando...
Gas:- Lali... Berretines no... Está mal lo que hicimos anoche... Estamos sentimentalmente confundidos y (tomó aire) no da...
Lali:- (agachó la cabeza) Entiendo...
Gas:- Igual podés quedarte acá, vamos a seguir siendo amigos a pesar de todo, ¿Sabés? Vení (la abrazó)
Lali:- ¿Vamos a buscar a los chicos? (Gas asintió)

Flores negras, flores muertas 
Flores que nunca te dicen 
Si el camino que tomaste 
Fue el mejor”

Cande y Augusto estaban volviendo de San Bernardo. Cande tenía puestos sus lentes de sol a pesar que hacía varios kilómetros que estaba nublado; en realidad, fingía dormir, pero no lo hacía. Iba mirando con los ojos entrecerrados el paisaje de la ruta. No tenía ganas de hablar con Augusto. Él no le había hecho nada, al contrario, la hacía sentir muy bien, pero se había quedado pensando en el llamado de Vico, y recordó los momentos vividos junto a él en ese mismo lugar. Lo iba a amar siempre, pero ahora estaba Augusto en el medio y no quería lastimarlo.

No me importa que te rías 
O que la vida te sonría 
O que te muestres por la calle 
Con tu amor”

Mery había pasado todo el día recluida en el cuarto de huéspedes junto a Benja. No había querido comer, y casi no hablaba, pero no se había ido todavía, en especial porque sabía que iba a ser muy mal recibida en su casa. Al otro día a primera hora iría a enfrentar la situación, por lo pronto sólo le hacía bien estar al lado de Benja.

Nena te extraño 
Nena te extraño 
Nena te extraño 
Tanto que no puedo respirar

Nico venía manejando en silencio mientras Jenny y Alai cantaban canciones infantiles y jugaban a cuántos autos de cada color contaban. Él estaba ajeno a esa situación, ya que venía pensando en la charla que había tenido con su madre antes de emprender el regreso. La madre no podía creer cómo había dejado a Euge, y menos por Jenny. No la habían recibido muy bien en su familia, y es que estaban acostumbrados a la fina Eugenia y no a la tosca Jenny. Él confiaba que con el tiempo se iban a adaptar a ella, era sólo darles tiempo y demostrarles que era quien podía hacerlo feliz a él.

Nena te extraño 
Nena te extraño 
Nena te extraño 
Tanto que no puedo respirar

Pablo había vuelto a su casa. Últimamente se la pasaba más en lo de María. A decir verdad, odiaba vivir en la casa que había comprado junto a Rochi, y es que la recordaba a cada segundo y esto lo hacía sentirse un cobarde, un traidor. Él no tenía la culpa de haberse enamorado de alguien más, pero sí reconocía que le había jugado sucio. Bajo el escritorio todavía tenía una foto de los dos en sus vacaciones en los Alpes, hacía dos años, cuando habían ido a esquiar. Esa noche, más que otras noches, la extrañaba y se sentía en falta con ella. Se permitió tener un momento sentimental, total nadie más se iba a enterar, y se fue a dormir tomando la fotografía entre sus manos.

De esta manera finalizaba para los chicos un fin de semana largo muy liado que iba a quedar para siempre en la memoria de todos, porque habían sucedido cosas muy importantes que iban a cambiar el curso de sus vidas para siempre.

Te extraño (Nena te extraño) 
Te extraño (Nena te extraño)
Te extraño (Nena te extraño).

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Hola chicas: Ya arrancamos la semana mal con este capítulo, creo que me van a matar ¡Jajajaja!
¿Alguien se esperaba ese rock o fue sorpresa? ¿Lali encima quiso volver a seducir a Gas? ¿Qué va a pasar en su relación de amigos ahora que rocanrolearon y encima él le cortó el rostro? ¿Lali se va a ir de la casa de Gas? ¿Qué va a pasar con Mery? ¿Se irá con Benja? ¿Le va a decir la verdad sobre Amado? ¿Están todos muy melancólicos extrañando a sus antiguos amores?
Gracias a Ju Laliter y Te Imagine por los comentarios en el capítulo del Viernes.
Buena semana para todas.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA

~ Paauu25

1 comentario:

  1. AH NOOOOOO NO TE PUEDO CREER LO DE GAS Y LALI TE JUROOO! Me dio mucha bronca pq lo hicieron de enbroncados y ahora como le explican a sus parejas (no importa si cortaron con Pitt y Mery) que se ACOSTARON?!? Rompieron los codigos que nunca deben romperse, encima cuando Peter le cuente toda la verdad a Lali ella se va a sentir re mal por lo que hizo. Sigo leyendo y te comento los proximos capitulos

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