Capítulo 45
Ángela, que había
llegado al escuchar el griterío, se enojó severamente al ver la situación
Ángela:- ¿Qué está
pasando acá? Yo no voy a permitir una impertinencia semejante. Benjamín, ¿No
pensaste en la pobre Jimena? Y vos, María, me decepcionaste. A partir de mañana
ya no trabajás más acá.
Benja:- ¡No, abuela,
esperá! Fui yo, fue todo mi culpa
Ángela:- De todos
modos, María, ya no sos empleada de esta casa (se retiró)
Mery:- (se acercó a
Gas) Gas, mi amor, yo...
Gas:- (interrumpió
enojado) ¿Mi amor? ¿Mi amor me decís? No tenés cara María. Si yo no entraba,
ibas a terminar acostándote con él. Y vos (a Benja) te tendría que cagar a
trompadas (lo miró con odio, apretando los dientes y luego agachó la cabeza).
No, no me voy a ensuciar. No valen la pena. Son tal para cual. Vamos Lali (se
dieron la vuelta)
Mery:- ¡Esperá mi
amor!
Gas:- No soy tu amor.
Sos una traidora, eso es lo que sos. Encima con tu ex. Ojalá te haga lo mismo
otra vez, y yo no voy a estar esta vez.
Mery se sentó en la
cama y comenzó a llorar. Benja la abrazó
Benja:- Perdoname mi
amor, perdoname, yo voy a hablar con mi abuela ¿Sabés? Voy a hablar con ella
para que te deje el trabajo
Mery:- Gastón me
odia...
Benja:- (la tomó de la
cara) Ahora vamos a poder estar juntos sin que nadie nos joda, yo la dejo a la
bólida de Jimena en dos segundos
Mery:- Gastón me va a
dejar en la calle con Amado... ¿No ves que estoy inhibida y no puedo alquilar
ni nada?
Benja:- No creo que
vaya a dejar a su propio hijo en la calle (Mery agachó la cabeza) ¿Qué pasa
Mery? ¿Hay algo que yo no sepa sobre Amado?
Gas llegó con Lali al
auto y una vez que estuvieron adentro lloró en brazos de ella por mucho tiempo.
Lloró hasta que sintió que no le quedaban lágrimas, y sólo ahí se decidió por
manejar. El transcurso hasta su casa lo hicieron en silencio, él iba pensando,
agradecía que su hijo no estuviese esa noche así no tenía que verlo a él en ese
estado. Su hijo, el que en realidad era hijo de Benjamín. Le daba escalofríos
al recordar lo igual que era a su padre biológico. Comenzó a tener miedo de
perderlo, ya había perdido a la mujer que amaba, no quería perder también el
amor de su hijo.
Mery lo miró a Benja.
Tenía ganas de contarle la verdad sobre Amado, pero no se animaba. No era el
momento. Sólo le negó con la cabeza.
Mery:- No... No hay
nada que no sepas
Benja:- Bueno, por
eso, no te va a dejar en la calle... Y si eso pasa, contá conmigo (Mery tenía
su cabeza agachada, él puso sus dedos en la barbilla de ella). Ey, ¿Qué pasa?
No estés mal, dale. A lo mejor no fue la forma, pero ahora somos libres. Se
vienen lindos momentos juntos
Mery:- (sonrió
levemente) Tenés razón. Te quiero, Benja
Benja:- (la abrazó muy
fuerte) Hace años estoy esperando que me digas eso (la besó apasionadamente).
“Flores negras, flores muertas
Flores que nunca florecen
Porque algo salió mal”
Flores que nunca florecen
Porque algo salió mal”
Lali y Gas bajaron en
absoluto silencio. Una vez que estuvieron dentro de la casa, ella quiso romper
el hielo.
Lali:- Gas, ¿Querés
que te haga algo? Un café, un té...
Gas:- (se acercó a
ella y la arrinconó contra la pared) Besame
Lali:- (desconcertada)
¿¡Qué!?
Gas:- Besame (la
empezó a besar apasionadamente, ella no se resistió).
Gas la estaba besando
con furia, con desenfreno; un poco para tapar la traición de Mery, otro poco
por ese sueño adolescente, por ese amor que alguna vez había sentido por ella y
que había sido tan fuerte que al no ser correspondido lo había lanzado a los
vicios. No eran besos de amor, eso estaba claro, eran besos vengativos,
furiosos, calientes. Había bronca en ellos. Lali también se dejó llevar. Estaba
muy dolida con la mentira de Peter. Eran dos desdichados que buscaban refugio y
contención, el uno en el otro.
Los besos cada vez se
tornaron más húmedos, pero en verdad ninguno de los dos sentía placer. A Gas le
vinieron a la mente esos momentos en que él quedaba tirado en alguna vereda de
alguna esquina, inhalando nafta embebida en su manga, mientras ella se paseaba
con aire altanero por los mejores lugares con la joven promesa del rugby
nacional; y luego volvía a buscarlo, a sacarlo de ahí, a decirle que deje de
hacer lo que estaba haciendo. Y luego, otra vez se iba con él. Sí que había
sufrido ese primer desamor.
Al estar en esa
situación, al tenerla toda para él, ya no le parecía esa mujercita inalcanzable
por la que tanto había sufrido. Sus besos no le resultaban a él gran cosa, y se
sintió un tonto por haber hecho tantas locuras, por haber deseado esos besos
tan fríos y carentes de pasión. Gas le metió la mano en la entrepierna, y ella
no hizo nada. Ya la tenía toda para él, y sin embargo, no le resultaba nada.
Aún así, dejó que la
situación fluyera, y así fue como en pocos minutos terminaron los dos sin ropa
en la cama de él. Ninguno hablaba, sólo se daban besos que a la vista de
cualquier otro hubieran resultado asquerosos, por la frivolidad que denotaban.
Lali había quedado debajo
de Gas y él, ni lerdo ni perezoso, comenzó a penetrarla, con furia, con el
mismo ímpetu con el que le había dado esos primeros besos. Ella gemía, gritaba,
él hacía lo mismo, no era agradable para ninguno de los dos, estaban
descargando su bronca. Ambos llegaron al orgasmo juntos, pero más por una
cuestión de roce que por haber sentido placer.
“Una habitación desnuda
Y un silencio que se muda
Como siempre
Hacia la parte de atrás”
Como siempre
Hacia la parte de atrás”
María se despertó
abrazada a Pablo, habían tenido una romántica noche de reconciliación, que
había incluido al piso de madera recién lustrado. La despertó, bastante
temprano, el celular de Pablo sonando en otra habitación del departamento. Se
levantó rapidísimo, antes de que él lo oyera, quería saber quién perturbaba a
esas horas, y es que todavía era muy temprano para molestar en un Lunes
feriado. Tomó el teléfono y vio en el visor que la llamada entrante era de
“Rochi”. ¿Rochi? ¿La ex? ¡Cómo podía estar llamándolo! Rápidamente atendió
María:- (enojada) Hola
(al otro lado sólo hubo silencio). No te quedes callada. No te hagas la
mosquita muerta porque sé que sos vos… (con desprecio) Rochi… Mirá guampuda,
Pablo es mi novio, (gritando) ¡Mi novio! ¿Entendés? Ya no es nada tuyo, vos lo
tuviste y lo perdiste… (despectivamente) Algo habrás hecho para que te deje por
mí, pobrecita… No vuelvas a llamar nunca porque me vas a conocer enojada,
¿Estamos? Good bye darling (colgó).
Pablo se levantó al
escuchar a María discutiendo.
Pablo:- ¿Qué pasó
Mari? (fregándose los ojos) ¿Ese es mi celu?
María:- (nerviosa) ¡Mi
amor! Te despertaste, es re temprano…
Pablo:- Sí, te escuché
gritar… ¿Pasó algo? ¿Ese es mi celu, no?
María:- ¡Sí! Te habían
llamado ehh… ¡De Claro!
Pablo:- Pero yo no
tengo Claro…
María:- Sí, pero te
querían ofrecer que te pases con ellos… Son un desastre amor, cómo van a llamar
un feriado, a esta hora… (Pablo levantó el hombro) Vamos a acostarnos de vuelta
que es muy temprano, vení.
Rochi quedó escuchando
el tono de marcado en su celular y luego colgó. Miró por la ventana, el día
estaba tan gris como su alma. Hacía tres noches que casi no podía dormir, y no
sabía por qué se había encontrado llamándolo a él, a uno de los grandes
culpables de su estado, pero a quien a la vez amaba y no podía olvidar. Pero,
como era obvio, las cosas no podían salir bien, y había recibido un sermón por
parte de su actual novia… ¡Cómo podía haberla cambiado por un ser tan
desagradable! Nada podía salir peor en su vida… Nada podía estar más mal… O sí…
“Como musa marihuana
Como ángeles hermanas
Que me llevan moderado
Donde voy”
Como ángeles hermanas
Que me llevan moderado
Donde voy”
Peter despertó solo en
su casa. Había pasado un día más sin saber nada de su familia. Estaba triste,
pensaba en Lali, en cómo estaría. Quería estar con ella otra vez, estar bien, y
que acepte a su hija. Explicarle que todo había sucedido antes que estuviera
con ella. Estaba cansado de los malos entendidos, cada vez que surgía uno los
separaba, pero esta vez era grave. Esta vez había criaturas de por medio y eso
lo ponía peor.
Además, era la primer
noche que pasaba solo. Había decidido no dormir en la casa de Laura, en
especial porque ella se estaba confundiendo con él, y eso iba a traer solamente
problemas. Aún así, se sentía orgulloso de sí mismo. En otro momento de la
vida, no hubiera aguantado ver a una mujer desnuda entregándosele y no hacer
nada, pero ahora estaba tan seguro del amor que sentía por Lali que no le
temblaba el pulso al decir que no.
“Necesito ver su cara
Tanto como ver la lluvia
Para apagar el incendio
Que quedó”
Tanto como ver la lluvia
Para apagar el incendio
Que quedó”
Vico había estado
chateando hasta altas horas con Calu, su francesita como él la llamaba. La
echaba de menos, era la única que había hecho que se olvide un poco de Cande.
Verla por videoconferencia la hacía sentir un poco más cerca.
Ella también lo
extrañaba, le había pedido que se vaya a pasar las vacaciones de verano a
Francia, más específicamente a pasar la Navidad juntos en Marsella, donde el
invierno no era tan crudo y tenía unos hermosos valles.
A Vico le hacía
ilusión pensar en ese viaje, pero a la vez no podía evitar pensar en una Navidad
al lado de su bella Cande, de su padre, hasta se aventuró a imaginarla con una
incipiente pancita, sí, él quería ser el hombre de sus sueños, el padre de sus
hijos, y la iba a recuperar costase lo que costase.
“Ese lunes fue feriado
¿Qué me dejo tan tirado?
Las pastillas
O aquel estúpido amor”
¿Qué me dejo tan tirado?
Las pastillas
O aquel estúpido amor”
Lali se despertó
envuelta en las sábanas de la cama de Gas, pero él ya no estaba allí. Se
sorprendió de no encontrarlo, la habían pasado tan bien la noche anterior.
Aunque sabía que él estaba dolido (y ella también lo estaba), supuso que quizás
si se hacían compañía iban a sentirse menos peor. Se levantó, aún en ropa
interior, agradeciendo que los niños no hayan estado, y buscó a Gas por toda la
casa, pero no estaba.
Gas había salido a
caminar para despejarse. Aún estaba dolido por lo sucedido con Mery, y no podía
creer lo que había hecho con Lali ¿Cómo podía haberse acostado con ella? No
sabía qué se le pasó por la cabeza en ese momento. Y Mery era realmente una
perra. Engañarlo de esa forma, con su ex, con el papá de Amadito, con ese
hombre que la había hecho sufrir tanto hacía casi cinco años. Encima Benjamín
también estaba de novio, con Jimena, la que le había dado el empleo, ¿Por qué
Mery ni siquiera había sido agradecida con ella por eso? ¿Jime estaría al tanto
de lo que sucedía? Seguramente no, por lo que decidió llamarla.
Jime:- Hello
Gas:- (dudoso)
¿Jimena?
Jime:- Sí, ella habla
Gas:- Ah, Jime, soy
Gastón... (suspiró) El marido de Mery
Jime:- ¡Gas! Rubio
caño (Gas emitió una pequeña risita) ¿Cómo estás, pasó algo?
Gas:- Jime, ¿Vos lo
viste a Benjamín?
Jime:- (sorprendida)
¿A Benshu? ¿Mi novio? ¿Lo conocés?
Gas:- Algo así... ¿Lo
viste hoy?
Jime:- No, hace dos
días que no lo veo... ¿Pasó algo?
Gas:- Jime, ¿Nos
podemos ver?
Jime:- Ehh... Sí...
Pero me asustás...
Gas:- Pasame tu
dirección, voy para allá.
“Animales callejeros
Que con magia me vendieron
En pequeñas cuotas
Un nido marrón”
Que con magia me vendieron
En pequeñas cuotas
Un nido marrón”
Agus estaba sentado en
el living de su casa viendo como Daky jugaba con Martu, Santi y Amado. Sí que
podría haber sido madre de muchos hijos, si se le notaba el instinto materno
brotando por los poros. Maldijo a su enfermedad, la que no le permitía
tenerlos, pero agradeció tener a su pequeño milagro, llamado Martina.
Le fue imposible no
pensar en Giselle. En la charla que habían tenido hacía dos días. Se estaba
empezando a enamorar en serio de esa rubiecita inocentona atrapada en un cuerpo
de mujerona fatal. Habían hablado sobre hijos, ¿Los tendrían alguna vez? ¿Qué
iba a hacer con su vida si amaba a dos mujeres a la vez?
“Nos quedamos atascados
En un mundo equivocado
Donde no existen
Las gracias ni el perdón”
En un mundo equivocado
Donde no existen
Las gracias ni el perdón”
Gas llegó al
departamento de Jime. Era lejos, muy lejos, en el barrio de Belgrano, había
tenido que atravesar toda la capital para llegar allí. Jime lo recibió linda y
alocada, así como era ella. A Gas le resultaba terrible tener que darle la
noticia que le iba a dar.
Jime:- ¡Al fin
llegaste!
Gas:- Vivís muy
lejos...
Jime:- Pero cerca del
equipo de mis amores
Gas:- ¿Vos también sos
de River?
Jime:- (gritó por la
coincidencia) ¡Siii! ¡Obvio!
Gas:- Me imagino que
me vas a acompañar a la cancha entonces
Jime:- ¿Qué es eso,
rubio? ¿Una cita?
Gas:- (rió) Ponele
Jime:- ¿Qué te traía
por acá? No era una invitación a la cancha, me imagino
Gas:- No...
Escuchame... Dame la mano (tomó la mano izquierda de Jime). Jime... No sé cómo
decirte esto pero... Benjamín te está engañando
Jime:- ¿¡Qué!? No, no
puede ser, ¿Vos cómo sabés eso?
Gas:- Porque lo vi...
Te está engañando... Con Mery (cerró sus ojos). Nos están engañando a los dos
“Tu perfume sabe a rosa
Y tus labios a esa cosa
Que me arranca
Y me destroza el corazón”
Y tus labios a esa cosa
Que me arranca
Y me destroza el corazón”
Euge estaba extrañando
a Alai. Se preguntaba cómo estaría, si la extrañaría también a ella, si habría
comido, si se llevaría bien con Jenny... Le dolía pensar que se estaban
quedando en la casa que hasta hace unos meses era de ellos tres como familia, y
ahora, una intrusa estaba ocupando su lugar.
Un trueno la
sobresaltó y se estremeció. Siempre había sido miedosa y recordaba cómo siempre
Nico se reía de sus miedos infantiles, y la tomaba de la mano como
demostrándole que iba a estar siempre con ella. Y ahora ya no estaba. No para
ella.
“Nena te extraño
Nena te extraño
Nena te extraño
Tanto que no puedo respirar”
Tanto que no puedo respirar”
Gas volvió a su casa y
se encontró a una Lali bastante producida y con ropa provocativa.
Gas:- Lali... ¿Qué
hacés así?
Lali:- Te estaba
esperando...
Gas:- Lali...
Berretines no... Está mal lo que hicimos anoche... Estamos sentimentalmente
confundidos y (tomó aire) no da...
Lali:- (agachó la
cabeza) Entiendo...
Gas:- Igual podés
quedarte acá, vamos a seguir siendo amigos a pesar de todo, ¿Sabés? Vení (la
abrazó)
Lali:- ¿Vamos a buscar
a los chicos? (Gas asintió)
“Flores negras, flores muertas
Flores que nunca te dicen
Si el camino que tomaste
Fue el mejor”
Flores que nunca te dicen
Si el camino que tomaste
Fue el mejor”
Cande y Augusto
estaban volviendo de San Bernardo. Cande tenía puestos sus lentes de sol a
pesar que hacía varios kilómetros que estaba nublado; en realidad, fingía
dormir, pero no lo hacía. Iba mirando con los ojos entrecerrados el paisaje de
la ruta. No tenía ganas de hablar con Augusto. Él no le había hecho nada, al
contrario, la hacía sentir muy bien, pero se había quedado pensando en el
llamado de Vico, y recordó los momentos vividos junto a él en ese mismo lugar.
Lo iba a amar siempre, pero ahora estaba Augusto en el medio y no quería
lastimarlo.
“No me importa que te rías
O que la vida te sonría
O que te muestres por la calle
Con tu amor”
O que la vida te sonría
O que te muestres por la calle
Con tu amor”
Mery había pasado todo
el día recluida en el cuarto de huéspedes junto a Benja. No había querido
comer, y casi no hablaba, pero no se había ido todavía, en especial porque
sabía que iba a ser muy mal recibida en su casa. Al otro día a primera hora
iría a enfrentar la situación, por lo pronto sólo le hacía bien estar al lado
de Benja.
“Nena te extraño
Nena te extraño
Nena te extraño
Tanto que no puedo respirar”
Tanto que no puedo respirar”
Nico venía manejando
en silencio mientras Jenny y Alai cantaban canciones infantiles y jugaban a
cuántos autos de cada color contaban. Él estaba ajeno a esa situación, ya que
venía pensando en la charla que había tenido con su madre antes de emprender el
regreso. La madre no podía creer cómo había dejado a Euge, y menos por Jenny.
No la habían recibido muy bien en su familia, y es que estaban acostumbrados a
la fina Eugenia y no a la tosca Jenny. Él confiaba que con el tiempo se iban a
adaptar a ella, era sólo darles tiempo y demostrarles que era quien podía
hacerlo feliz a él.
“Nena te extraño
Nena te extraño
Nena te extraño
Tanto que no puedo respirar”
Tanto que no puedo respirar”
Pablo había vuelto a
su casa. Últimamente se la pasaba más en lo de María. A decir verdad, odiaba
vivir en la casa que había comprado junto a Rochi, y es que la recordaba a cada
segundo y esto lo hacía sentirse un cobarde, un traidor. Él no tenía la culpa
de haberse enamorado de alguien más, pero sí reconocía que le había jugado sucio.
Bajo el escritorio todavía tenía una foto de los dos en sus vacaciones en los
Alpes, hacía dos años, cuando habían ido a esquiar. Esa noche, más que otras
noches, la extrañaba y se sentía en falta con ella. Se permitió tener un
momento sentimental, total nadie más se iba a enterar, y se fue a dormir
tomando la fotografía entre sus manos.
De esta manera
finalizaba para los chicos un fin de semana largo muy liado que iba a quedar
para siempre en la memoria de todos, porque habían sucedido cosas muy importantes
que iban a cambiar el curso de sus vidas para siempre.
“Te extraño (Nena te extraño)
Te extraño (Nena te extraño)
Te extraño (Nena te extraño).”
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Hola chicas: Ya arrancamos la semana mal con este capítulo, creo que me van a matar ¡Jajajaja!
¿Alguien se esperaba ese rock o fue sorpresa? ¿Lali encima quiso volver a seducir a Gas? ¿Qué va a pasar en su relación de amigos ahora que rocanrolearon y encima él le cortó el rostro? ¿Lali se va a ir de la casa de Gas? ¿Qué va a pasar con Mery? ¿Se irá con Benja? ¿Le va a decir la verdad sobre Amado? ¿Están todos muy melancólicos extrañando a sus antiguos amores?
Gracias a Ju Laliter y Te Imagine por los comentarios en el capítulo del Viernes.
Buena semana para todas.
Nos vemos en Twitter @TantoComoAyerCA
~ Paauu25
AH NOOOOOO NO TE PUEDO CREER LO DE GAS Y LALI TE JUROOO! Me dio mucha bronca pq lo hicieron de enbroncados y ahora como le explican a sus parejas (no importa si cortaron con Pitt y Mery) que se ACOSTARON?!? Rompieron los codigos que nunca deben romperse, encima cuando Peter le cuente toda la verdad a Lali ella se va a sentir re mal por lo que hizo. Sigo leyendo y te comento los proximos capitulos
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